El Senasa donó más de una tonelada de cítricos a entidades de bien público

Roca.- El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) donó ayer al Centro Social Natán y al Pequeño Cotolengo Don Orione 1.120 kilogramos de mandarinas frescas que había decomisado en el puesto de control de la Barrera Zoofitosanitaria Patagónica ubicado en el kilómetro 714 de la Ruta Nacional 3 por inconvenientes documentales, pero que estaban aptas para el consumo.

Los cítricos eran transportados desde Concordia, Entre Ríos, hacia Neuquén y durante el control realizado por agentes del Senasa en la barrera patagónica se detectó la irregularidad documental y se dispuso rechazar su ingreso a la región.

De tal manera, la mercadería debía volver a origen, pero sus propietarios decidieron realizar un decomiso voluntario para poder seguir con el resto de la carga que se encontraba en regla hasta el destino.

Agentes del Organismo coordinaron la donación a entidades de bien público ubicadas al norte de la Barrera Zoofitosanitaria.

Por otra parte, el miércoles por la noche el Senasa decomisó 37 kilogramos de uvas frescas en el puesto de control de La Adela, provincia de La Pampa, que iban en encomiendas que llevaba un transporte de pasajeros desde Tinogasta, en Catamarca, hacia Caleta Olivia.

La detección se realizó durante una inspección de rutina sobre el equipaje de dicho transporte. Las uvas no contaban con el tratamiento cuarentenario necesario para ingresar a la región así como tampoco poseían la documentación sanitaria.

En este caso, la mercadería se decomisó y destruyó para proteger la sanidad vegetal de la región.

Con este tipo de acciones, el Senasa protege la salud de los consumidores, resguarda a los productores responsables y salvaguarda la sanidad animal y vegetal de la región patagónica.