Se manifestaron en la plaza Santa Genoveva. Mañana van a Delegación de Trabajo

Lamarque.- Familiares y Amigos de Daniel Solano, más los trabajadores norteños que fueron contratados por una empresa de esta localidad, se congregaron el sábado a la tarde en la plaza Santa Genoveva para que se aclare la situación laboral de una veintena de trabajadores golondrinas. Además dieron a conocer un documento que elaboraron.

El hermoso espacio verde del centro lamarqueño sirvió para que los trabajadores se expresaran junto a sus familias. También se proyectó el documental ¿Dónde está Daniel Solano? Diario de una Causa. Se compartió una olla popular y mañana (lunes) a las 9, estarán en la Delegación Regional de la Secretaría de Estado de Trabajo esperando soluciones al conflicto laboral. Según dijeron, estarán acompañándolos dirigentes de UATRE y referentes de la Secretaría de Derechos Humanos de Río Negro.

EL DOCUMENTO

Desde familiares y amigos de Daniel Solano estamos acompañando a los compañeros y compañeras del norte contratados por la empresa Román e Hijos que actualmente están viviendo una situación muy difícil de sostener, para lo que requerimos máxima difusión y respuestas a la brevedad.
A comienzos de este año llegan desde el norte a Lamarque 23 obreros de la fruta junto a 9 niños que fueron contratados por Gabriel Román, empresario frutihorticola vallemediense. Éste les prometió un pago y ciertas condiciones laborales antes de venir y lamentablemente, como es natural en estos casos, no fueron cumplidas. Los compañeros trabajaron en negro y muchos de ellos eran menores de edad. Esto hay que remarcarlo porque esto sigue sucediendo en nuestra provincia, en nuestro país.
Estaban en pésimas condiciones y además fueron estafados porque Román les quiso pagar un monto mucho menor al acordado: Román les pagaba 250 pesos por bins y en vez de 24 cargas de fruta les obligaba hacer 32 cargas por bins. Ellos reclamaron que les pagara 300 pesos.
Además de esto hubo un faltante de 24 bins que habían sido trabajados por los obreros y que fueron “sustraídos” por la empresa para contabilizarle menos trabajo y pagarles menos (es decir, la empresa “hizo desaparecer” los bins trabajados). Ellos para reclamar los bins caminaron varios kilómetros desde las chacras hasta el frigorífico. Finalmente “aparecieron”.

Tras los reclamos, la empresa castigó a los trabajadores que ratificaron la denuncia, no enviándoles el trasporte para poder continuar trabajando. Ellos se presentaron a trabajar pero no les permitieron el ingreso.
En cuanto a lo habitacional alquilaron juntos y abrieron una cuenta en un mercadito para proveerse de alimentos, con quiénes hoy tienen una deuda, por lo que tuvieron de desistir y quedar en la calle. Algunos negocios de Lamarque retienen los documentos de identidad de los trabajadores para asegurarse del pago en un total acto de deslegitimación de la identidad de estas personas. Los convertían en “nadies”. En indocumentados.
La Delegación de Trabajo de Lamarque constató las graves irregularidades laborales y convocó a una audiencia el lunes 28 de enero a la que no concurrió la empresa, y citó a un nuevo encuentro para el próximo lunes 4 de febrero a las 9:30.
Desde el 28 de enero los trabajadores y sus familias están transitoriamente alojadas en el Centro Cultural de la localidad. Están sin dinero, en un lugar desconocido, lejos de sus casas, sin trabajo y sin soluciones. Recibieron violencia de parte de Román y su capataz Rodríquez y también de parte del Estado que permite que esto siga sucediendo. No entienden que son personas. Juegan con las necesidades económicas, con la pobreza. Claro, no son sus vidas las que están en juego ni las de sus hijos.
Daniel Solano no fue el último trabajador golondrina. No fue el último explotado. Estos también son compañeros y compañeras de Daniel y Gualberto.
Con su ejemplo levantamos la bandera de estos laburantes y acompañamos su reclamo. ¡Respuestas ya!