Un argentino, cerca de los incendios de Australia: “Me sorprende la reacción solidaria de la gente”

Mientras sucede la comunicación telefónica con un argentino en Australia, se produce la segunda lluvia en meses. Parece un milagro, aunque los milagros acuosos parecen insuficientes en un territorio en el que las aterradoras bocanadas de fuego lucen incansables.

Tomas Hardoy, de Buenos Aires, vive hace un mes en Clovelly, en el Estado de Nueva Gales del Sur.

Tomas Hardoy decidió conocer Australia hace un mes, como tantos otros argentinos. Vive en Clovelly, una pequeña aunque muy atractiva playa en los suburbios de Sidney, en el Estado de Nueva Gales del Sur.  Y desde que llegó, no pudo ver el sol que siempre permaneció abrazado por el humo. “Es uno de los estados más afectados, estamos a 200 kilómetros de los incendios”, señaló.

Sobre la reacción de la sociedad ante la catástrofe, Tomas percibió que “están tranquilos. Si bien es un tema que se charla a diario, nadie deja de hacer lo que tiene que hacer”. Agrega que, en repetidas oportunidades, se postergan actividades por el humo, que se torna difícil de soportar.

El argentino reconoce que la oportunidad de vivir esta experiencia tan particular le permitió descifrar parte de las entrañas de la sociedad. “Algo que me sorprendió mucho fue la reacción solidaria de la gente. Por ejemplo, hospedan a personas que fueron evacuadas por el incendio”, comenta.

Tomas cuenta que existen restricciones sobre el uso del agua y que -por supuesto- no se puede generar ningún tipo de fuego, ni siquiera para un asado destinado a cubrir la nostalgia gastronómica argentina. “Apenas llegamos, quisimos hacer un asado, pero enseguida nos frenaron y nos dijeron que estaba prohibido”, recuerda con algo de culpa. 

“Justo ahora está lloviendo, es la segunda del mes”, responde con medido entusiasmo Tomas ante una pregunta cargada de expectativas. Pero la respuesta no alcanza. El fuego arrasa sin descanso y la ilusión de encontrar un punto final a la pesadilla australiana parece desintegrarse entre las brazas.

 

(Foto de portada, crédito: Facebook Es de Bombero)