Alberto Rodríguez: «La cultura siempre es colectiva»

Por Pablo Otazu.- 

Leer en lenguaje inclusivo, aún me estoy reconstruyendo y me  cuesta escribirlo

Para mí es un placer poder compartir espacios con Alberto, uno aprende e intercambia. En lo personal pienso que es una de las personas que más sabe de folklore en la Provincia. Un hombre que integró los equipos de Norman Tornini en la Subsecretaria de Cultura, que ha sido secretario de Cultura en varios municipios del Valle Medio, estudioso permanente y con el cual realizamos hace ya muchos años una capacitación y rescate del folklore de la Provincia, con un equipo con el cual recorrimos durante año la línea sur, buscando historias, modos y formas propias de la expresión folklórica, logrando que comenzaran a verse en los festivales danzas como la ranchera, el vals o el pasodoble y otros de pareja enlazada y se aceptaran.

Alberto Rodriguez, profesor de danzas recibido en la antigua Escuela Nacional de danzas, hoy IUNA. Linda conversa, espero les entretenga. 

Empecé a grabar porque si no después me olvido

Ah…¿y ahora cómo hago para sacar esto?

No, no lo saques. Dejalo

Pero no te veo a vos. 

Pero, ¿por qué? No entiendo…

Tengo un cartel adelante tuyo que dice: This meeting is been recorded, que se yo…¿Aprieto algo? ¡Ay lo saqué! (se ríe a carcajadas) ¡Por suerte quedaste vos! 

Nos reímos porque la tecnología a veces nos supera. Terminamos de acomodar todo y empezamos con la conversa.

Bueno querido amigo, nosotros vamos a hablar tranquilos como si estuviéramos charlando y tomando mates en tu casa (me muestra que tiene su termo en la mano). Siempre aclaro que esto es una conversa y tiene esos tiempos. 

Empiezo con una pregunta simple ¿Qué es la cultura para vos?

(Mientras toma su mate, me mira y suelta una carcajada) Como si fuera tan fácil tener una definición de la cultura. Ya me imaginaba que ibas a aparecer por ese lado…

Hay muchas definiciones, pero seguramente tendrás una que encaje más en tu pensamiento.

Totalmente, por ahí lo que diga no va a estar formulado en términos de definición, pero van a parecer los componentes que le dan sustentabilidad a la cultura. Primero, es un hecho colectivo, fundamentalmente, la cultura no es un hecho individual. Es un hecho colectivo, se construye colectivamente. Y en esa construcción aparecen, a mi entender, tres variables o tres componentes: la manera de ser, la manera de hacer y la manera de sentir. ¿Con respecto a qué? Con respecto a los semejantes, a la naturaleza, al universo, a lo que lo rodea a uno y con respecto a lo que está más allá de lo tangible, donde aparecen las conexiones con lo extraterrenal.

Ahí aparece la cuestión de la ritualidad ¿no?

Totalmente, por eso digo que son los tres ejes o componentes que le dan el sustento. Ahí van surgiendo maneras de ser, maneras de hacer y maneras de sentir. 

¿Por qué pensás que sucede que, cada vez que uno habla de cultura el rasgo más fuerte que aparece son las artes?

Porque cuando el estado toma parte en la gestión cultural, antes de que se formulara el rol que el estado debía tener respecto a la cultura – que aparece recién en la década del 80’, permitiendo su horizontalización-, hasta ahí el estado casi no tenía participación. En los municipios -recuerdo- no había un área destinada a la cultura. Pienso en Choele cuando yo vivía allá. Recién recuerdo que hubiera en los 60’ cuando desde Nación enviaban cursos y profesores a dar clases de teatro, de guitarra, danza…

Pero digamos… a ver …estas charlas me interesan mucho, porque a uno le preocupan las políticas culturales de estos pueblos. Una vez escribí un artículo para un diario en los años 80’, en ese momento de los 38 municipios que tiene la provincia, sólo 4 tenían un área de cultura en el organigrama. Porque vos podés tener una comisión de cultura o responsable del área, pero en el organigrama sólo tenían Viedma, Cipoletti, Roca y Bariloche.

Eso que estás diciendo yo lo viví, porque también ocurría en la década del 60’, en ese momento era un adolescente. Bueno ahí recién empezaron a aparecer, en algunos pueblos, por ejemplo, en Choele, las comisiones de cultura. Se formaron en función del festival. Choele empezó a ser muy importante para la cultura de la provincia porque las reuniones del área cultural de los municipios se hacían en Choele, la mayoría. 

El tema es que las comisiones eran todas ad honorem. Ahí hay un dilema, porque las comisones han trabajado muy bien, pero si uno hace una lectura de eso, si vos en un municipio tenés una secretaría y en otro solo tenés una comisión, eso te está marcando la importancia que le da el estado al área. Si hay secretaría hay presencia del estado.

Sí, pero pará, volvamos a la pregunta original que nos fuimos un poco por las ramas. Volviendo al por qué cuando se habla de cultura muchas veces se centra en el arte. Porque justamente lo que hicieron las comisiones de cultura y las secretarías, es crear espacios para el desarrollo del hecho estético-expresivo de la comunidad y lo centraba en las artes. Más aún cuando se acoplaba a los planes nacionales, que mandaban números o artistas de distintas ramas. 

Me acuerdo de eso, de haber visto a Di Fulvio en los 70’ acá en Beltrán.

Bueno, por eso, en eso quedaba resuelto el hecho cultural. O sea, era un inventario de acciones vinculadas al hecho artístico. Y eso después súmale organizar algún acto patrio como el 9 de Julio qué se yo…No había una conciencia, ni se planteaban el rol del estado o la cultura como política. 

¿Y eso cambió Alberto?

No, a pesar del enorme esfuerzo que se hizo en esta provincia y que hizo la gestión de Norman Tornini (secretario de cultura de la provincia desde 1983 a 1991) en sintonía con nación porque creo que, con Alfonsín, la cultura fue la política base de su gestión. Todo era para favorecer esto, tomar conciencia del rol que debían tener las provincias y los estados en el hecho de la política cultural, no de la acción cultural-. Me refiero a formular estrategias políticas desde la cultura en beneficio de la sociedad. 

Entonces lo que los estados- sea municipal, provincial o nacional-, tienen que hacer en realidad, es una política de intervención de la cultura. Donde intervengan distintos aspectos de la cultura, lo artístico forma parte, pero no es La Cultura. Porque la cultura es mucho más amplia que eso.

Cuando dije al comienzo la forma de ser, de hacer y sentir, vinculado a estos tres campos el social -tus pares-, la naturaleza –el medioambiente- y lo extraterrenal, todo eso es el campo de la gestión cultural, sobre esas áreas el estado debe formular las políticas que interactúen e incidan en estos aspectos. 

Alberto, a ese entorno, hoy tenemos que sumarle los medios de comunicación que intervienen en la cultura, no importa cómo, eso ya es otro debate, el hecho es que intervienen, porque están presentes todos los días en las casas de la gente y van generando distintos rasgos culturales.

Atendeme Pablo, antes era la televisión y mucho antes cuando la televisión no existía, ese rol lo cubrían las radios. Nada más que eran menos dañinas, porque a vos solo te afectaba lo auditivo, lo visual lo recreaba uno, lo imaginaba…

Era más creativo digamos…

Te daban el espacio para tu propia interpretación y creación. En cambio, ahora, te lo encajan así enlatadito todo, entonces ahí no tenés posibilidades, o es eso o es eso.

Dentro de la cultura existen manifestaciones artísticas que derivan de los usos y las costumbres, por ejemplo, el folklore. ¿Qué es el folklore?

Bueno no es algo muy distinto a lo que venimos hablando de la cultura. Porque el folklore es un producto de lo colectivo y como la cultura, se va modificando en la interacción de los componentes que intervienen: las personas y los instrumentos que las personas usan para la comunicación.

Choele empezó a ser muy importante para la cultura de la provincia porque las reuniones del área cultural de los municipios se hacían ahí 

Bien, en este caso pasa lo mismo que con la cultura. Hay apropiaciones que la sociedad hace y pareciera ser que son inamovibles, esto de hablar de cultura y referirse sólo a las artes. Bueno con el folklore es lo mismo, se lo suele circunscribir a la música y la danza, pero no es sólo eso. 

Sí claro, uno puede decir por ejemplo que los modos producción que tienen en el alto valle o en la provincia, tienen una tradición folklórica, en tanto y en cuanto, respetan algunos cánones que vienen ancestralmente. Por ejemplo, lo que son las épocas culturales de la producción. Eso es así, no hay máquinas, son las personas, que limpian los canales, podan etc. Eso se hacía cuando el alto valle no era nada, cuando empezó a serlo y sigue ahora.

¿Está bien en vez de hablar de La Cultura, decir, Las Culturas?

Totalmente, claro que sí

Suelo decirle a una amiga entrañable de Bariloche que la forma de ser de la gente montañesa no es la misma que la que tenemos nosotros, la gente valletana. Porque tienen otro paisaje, y eso interactúa y dialoga todo el tiempo con nosotros.

Sí, sí aparte en el componente humano también tienen una conformación distinta a la nuestra. Tienen un fuerte componente europeo que tienen una estructura y forma de pensar que no es la misma forma de pensar a la de los pueblos originarios, o de mucha gente que decide irse a vivir a Bariloche y no corresponden a ese contexto. Todas esas formas de ser y de sentir luego se van indudablemente imbricando, y de ahí surgen nuevas formas o van mutando.

Viste que existen expresiones como “ese no tiene cultura”, y yo suelo decir: “La cultura siempre está, lo que faltan son las políticas culturales”. Quiero decir todos tenemos cultura

Pasa que esa frase está asociada a la cantidad de información o el horizonte de conocimiento que una persona tenga, esa frase está medida desde ese lugar.

Claro, pero cultura tenemos todos desde los más letrados hasta lo que no lo son

Pero eso por supuesto. De hecho, en el folklore, se habla de las culturas de tradición oral.

Exacto, como los pueblos originarios.

Lo interesante de las políticas culturales es entender los procesos que se dan en esas interrelaciones. Si eso lo tuvieran más en cuenta, creo que un tema tan candente como es el del cambio climático, hoy se podrían estar generando respuestas y políticas mucho más acertadas. No es sólo ir a limpiar la costa del río después de un fin de semana, que no está mal, me parece perfecto. Pero ¿por qué la gente tira botellas en la costa del río?

Es que eso también forma parte de la cultura, es una cuestión cultural. Si ampliamos eso, pensemos en la cantidad de animales que se mueren por los residuos que nosotros tiramos al mar o a los ríos.

La cultura es tan amplia que uno va abriendo ventanitas y no termina más. Entonces para diseñar una política cultural, tiene que haber una relación muy estrecha con las otras áreas de los municipios, de la provincia, de la nación. 

Cuando Francia, el siglo pasado, eleva la cultura a la categoría de ministerio, yo hice un seminario en Valencia con el equipo del Ministerio de Cultura de Francia. El financiamiento para el área de cultura, no era sólo aquel estipulado en el presupuesto para ese ministerio, sino que todas las áreas de gobierno tenían un presupuesto para la cultura. 

Bueno, pero supongamos que eso pueda suceder acá, está perfecto que todos tengan una parte del presupuesto destinada a la cultura. Pero también pienso que, en el momento de su aplicación, lo hagan en interacción con quienes estén a cargo concretamente del área cultural.

Entiendo a lo que vas, pero es que en este caso que te estaba contando, de acuerdo a la temática que tenían que resolver se trabajaba de manera conjunta con uno o con varios de los otros ministerios y todo el mundo aportaba. Eso era un poco el diagrama que tenía Norman Tornini, en la cabeza cuando él empezó a interactuar con el DPA, con el IPPV que quería hacer los murales en los barrios, o que con cada unidad habitacional que se entregara se lo hiciera junto con una biblioteca con libros de autores rionegrinos, por ejemplo. 

Claro hay mucho por hacerse. Pasa que muchas veces hay políticas culturales que están formuladas desde la mirada del mercado y lo que generan son miradas y acciones de consumo de la cultura.

Si eso es muy cierto, por eso hay que volver a repetir lo que decíamos al principio de la charla. La cultura es un hecho colectivo y entonces la formulación de políticas en términos de intervención también tienen que ser un producto colectivo. Y lo que sucede hoy, es que los estados están carentes de políticas culturales, por eso terminan siendo un inventario de acciones que tengan que ver con el arte. Donde la gente es simplemente espectadora.

Por eso digo que reducir la gestión cultural a ciertas actividades artísticas, a un domingo de plaza o una fiesta popular, es no desarrollar la riqueza de la cultura

Eso sucede por dos razones, primero porque no se dimensiona o entiende el concepto de cultura y segundo no se dimensiona ni profundiza el rol de los estados respecto de las políticas culturales. Esas dos cosas van de la mano. Pero es más fácil llamar a Pablo Otazu para que cante, para que traiga su obra de teatro y con eso ya resolvieron el tema. Mientras tanto el planeta sigue explotando por todos lados, la sociedad está cada vez más dividida, más agresiva, la violencia no cesa, viste. Pero, seguimos entendiendo que la cultura es el Laborde, Cosquín.

Lo interesante de las políticas culturales es entender los procesos que se dan en esas interrelaciones. Si eso lo tuvieran más en cuenta, creo que en un tema tan candente como es el cambio climático, hoy se podrían estar generando respuestas y políticas mucho más acertadas

Por eso te digo, no es que uno está en contra de eso o pelea todo el tiempo contra eso, solo intentamos generar una reflexión. No juzgo a los artistas que tienen la necesidad de llegar a Cosquín.

Bueno, esa es una necesidad que fue creada. Córdoba creó Laborde, creó Cosquín, Jesús María, ahora con el Malambo Femenino en Carlos Paz, en esa provincia viven de esos festivales.

Si vamos al Festival de Choele, mi opinión personal ya lo dije acá, es que tiene que ser patrimonio cultural de la provincia. Los cordobeses fueron vivos en eso, porque además fomentan el turismo. Nuestros festivales están mal diagramados, algunos empiezan a las seis de la tarde y terminan a las nueve de la mañana del otro día, eso es una maratón imposible de bancar. Vos vas a jurar a uno de esos festivales y a las cinco de la mañana ya no querés ver a ningún bailarín más.

El festival de Choele tiene condimentos que lo hacen particular. Cuando pudimos aunar fuerzas de provincia y municipio logramos hacer un congreso. Entonces también la política cultural tiene que aprender a reconocer la historia de las cosas. 

El reglamento del festival, en un momento lo aprobaban todos los directores de cultura de la provincia reunidos en Choele, esa es la importancia que tenía.

Claro entiendo que los tiempos cambian, pero si el estado no ayuda a apuntalar determinados valores, porque el festival es un valor que se construye.

A ver… te voy a decir una síntesis yo no necesito decir que soy rionegrino para sentirme rionegrino, otros, tienen que titularse somos rio negro para sentirse rionegrinos

¿Cómo ves el folklore en la provincia Alberto?

Sabés que pasa que, ahora tengo tan poco dato, tan poca conexión con el mundo del folklore. Después del 19’ cuando dejé de estar con Daniel allí, y de no ir más a Cosquín, retiré mi pertenencia al campo del folklore. Creo que hubo posibilidades de haber concretado las cosas, por alguna razón, todo quedó por la mitad.

Bueno, pero hay ciertos mojones plantados. Lo que suele pasar en esta cultura argentina, es que cuando cambia el gobierno se tira para atrás todo lo que construyó el anterior.

Creo que la cosa hubiese sido distinta para esta provincia si te hubieran respetado, te hubieses quedado, se hubiera quedado la ministra de turismo y ese equipo que tenían, iba lindo el camino por ahí. Es decir, la cuestión acá es que nosotros tenemos historia en estas cuestiones y tenemos pertenencia en esta provincia. A mí me criticaban en el campo del folklore porque yo proponía nombrar jurados rionegrinos. Ni Cosquín nos perdonó eso.

Y…porque te salís del statu quo

Y del negociado que ellos hacen 

Pero es complejo, cuando te instalan el bichito del éxito es difícil de romper. Muchos piensan en Cosquín como llegar al éxito, la meta. El tema es qué hacen después. Al otro día le preguntás a la gente si vieron el pibe de Rio Negro y ya no se acuerda nadie. Porque son tantos, y como el mercado genera patrones, si el que cantó no entra en esos patrones la gente no le da bola.

Seguí leyendo:   Los aspirantes a guardavidas realizaron prueba de suficiencia física en el Club Sportsman

Bueno, el folklore también genera patrones, Néstor Sosa se lo decía el otro día a Liliana Randisi, que había una complicidad, porque ellos tienen el centro más importante en la formación, en la divulgación del folklore con el IUNA, la Escuela Nacional de Danza, después el UNA. Ellos son los que forman, los que juran, hacen todo ellos y son ellos los que determinan quien baila bien y quien no, determinan qué es lo que está bien respecto de lo cuyano y qué es lo que está bien respecto de lo rionegrino. Eso no sirve, yo mismo le dije a Liliana… “¿sabes por qué me retiro del folklore y no quiero saber más nada?, porque al folklore lo liquidaron ustedes, lo liquidaron los porteños, lo liquidó la escuela nacional de danza, de la cual soy egresado, lo liquidó el UNA, al folklore lo liquidó Cosquín, lo liquidó Laborde, lo liquidó Jesús María. Le han hecho un daño a esta disciplina terrible, a esta disciplina que es humana y humanitaria. Ustedes le pusieron la receta, dos huevos un kilo de harina, pi pi pi revolvés, ponés al horno cuarenta minutos y tenés la torta, y le dan el premio”. Así funciona hoy el folklore y nadie se cuestiona, ni se pone a interpelar las cuestiones conceptuales del folklore

Mirá, la otra vez hablaba con un chico que hace folklore de esto. Le planteaba sin ser un gran conocedor conceptual del folklore, que el punto de encuentro de las danzas siempre es social. La huella por poner un ejemplo, en algún momento se bailó socialmente. Entonces digo el gaucho ¿bailaría con la coreografía que nos enseñaron a nosotros? Yo no lo sé, no asevero nada solo me pregunto. 

Sabés Pablo que, este trabajo sobre la cueca en el que participé, ya les mandé escrito todo lo que vi y todo lo que pensaba, porque en realidad qué sabemos si viene de Chile o de dónde viene, 80 videos ví de parejas bailando cueca. Viendo eso vos podés descubrir en algunos, ciertas pautas de coreografía, en el momento en el que cambian las bases…

Porque son danzas de relaciones…

Uno puede ver la pauta de cómo la inician y cómo la terminan. Pero después lo que transcurre nada es igual una a la otra. Ni los pasos, ni la postura, ni el movimiento del pañuelo. Pero claro los chilenos hicieron lo mismo que acá, estructuraron la cueca, dijeron la cueca se baila así, y entonces a partir de ahí la cueca es chilena. Entonces con este trabajo lo que se quiere demostrar es que la cueca no tiene una coreografía generalizada, sino que tiene patrones. Entonces les propuse como desafío observar en esos 80 videos, las tres cosas de las que hablaba Carlos Vega: la forma –o sea el recorrido en el espacio-, la manera –que adoptan los bailarines para hacer ese recorrido-, y la significación, el aporte personal y emocional que cada uno le imprime a esa manera para recorrer ese espacio.

¿Se sigue investigando el folklore en la Argentina?

Creo que más desde el concepto de la antropología digamos, aquel relevamiento folklórico como lo hizo Cortazar, que enhorabuena lo hizo. Ahora los congresos de folklore, se debate más sobre los paradigmas, y se mezclan otras cosas, que no está mal, dentro de la antropología cultural, entonces hay otras visiones. 

¿Tradición y Folklore no es lo mismo verdad?

No. La tradición es un proceso que puede aparecer o estar presente en cualquier otro aspecto de la vida de las sociedades y de las comunidades que no tenga que ver directamente con el folklore, porque puede ser individual, familiar. Entonces si no es colectivo no tiene nada que ver con el folklore. Por ejemplo, los tipos que corren en bicicleta seguramente tienen algún ritual y alguna cosa que la hacen por tradición, o alguna familia que tienen por tradición comer el 24 en la casa de su familia y el 31 en la del marido. Eso es una tradición, y la tradición escapa a la esfera de lo colectivo. El folklore como aspecto de la cultura necesariamente tiene que ser colectivo. 

¿Colectivo y presente no?

Sí, presente, pero, puede no tener la misma forma o el mismo contenido que en el pasado. Puede reconocerse en algún aspecto o en algún objeto del pasado.

A ver si me queda claro…tomemos de ejemplo una danza. La chacarera es folklórica, entonces por mi sentido común pienso, en el norte la chacarera se baila todos los días, o en una peña, en una fiesta. En el sur, la chacarera se canta mucho pero no se baila como en el norte. O sea, el espacio de circulación también determina, lo que es folklore y lo que no. En el sur la chacarera se baila en los lugares de enseñanza, que nosotros llamamos peña, pero socialmente, no todo el mundo baila chacarera. Está cambiando un poco, pero va lento. Eso me hace pensar que hay danzas que son folklóricas y danzas que son de raíz folklórica.

Sí, a ver…yo lo de raíz folklórica no lo entiendo mucho. O son folklóricas o no son folklóricas.

“¿Sabes por qué me retiro del folklore y no quiero saber más nada?, porque al folklore lo liquidaron ustedes, lo liquidaron los porteños, lo liquidó la escuela nacional de danza, de la cual soy egresado

¿Danzas históricas entonces?

Claro danzas históricas. En general las danzas que son académicas y que se mantienen por lo académico, son danzas históricas. Danzas folklóricas es la chacarera, porque hoy hay un espacio, hay un grupo social, y un nivel de circulación social, es decir no está determinado por una circunstancia especial, donde esa danza se expresa. Eso ocurre con la chacarera en el norte y con el chamamé en el litoral. Esas son danzas folklóricas, pura y exclusivamente. Lo que pasa cuando se hace acá, es que cambia el lugar de circulación y el ámbito de adquisición, que es la academia, se usa para aprenderla y luego subirla a un escenario para mostrarla. En esta zona podría tener un grado de mayor acercamiento al chamamé, que la chacarera o cualquier otra danza, que la huella, 

Coincido totalmente, y eschuchame una cosa, Río Negro, o, mejor dicho, la Patagonia ¿tiene folklore?

Tiene folklore, o sea, a ver…el tema de las definiciones es cuando uno la encuadra dentro de los límites políticos de una provincia donde el conglomerado cultural es más amplio y más complejo. En eso también tuvo que ver Buenos Aires, que determinaron la chacarera para acá, la zamba para allá, el chamamé en aquel lado, la cueca en este otro, y así. Eso fue determinado a mediados del siglo pasado con toda la teoría de los pensadores, que armaron las regiones folklóricas. A la Patagonia, la dejaron de lado porque se le quemaron los papeles. Todo lo que ocurría arriba del Río Colorado, no tenía nada que ver con lo que ocurría en el sur. Entonces como no les cuajaba, llegaron hasta ahí. 

Ahí cortaron y resulta que el folklore sureño es La Huella, El Triunfo…

Pablo yo estudiando en la Escuela Nacional de Danzas (dice y se acerca a la cámara), los profesores me decían que la Patagonia no tenía folklore, y que lo que teníamos que hacer nosotros es copiar a los de la provincia de Buenos Aires que era lo más cercano que teníamos, ni siquiera nos decían La Pampa, con quienes tenemos más frente de límites que con la provincia de Buenos Aires. Porque en la estratificación del estudio la clase dominante la estudiaba la historia, los campesinos lo estudiaba el folklore y lo étnico la etnografía. Por eso el folklore siempre estuvo tan vinculado al tema del campo. A partir de la década del 80’ con la irrupción de las ciencias antropológicas, empezaron a cuestionarse y poner en discusión las distintas teorías del folklore, en América Latina fundamentalmente, y aparecen nuevas propuestas. Ahí aparece el libro de Marta Blache, este… las teorías críticas del folklore en América Latina, ella las desarrolla en todos los países. Ella con otra visión junto con Margariños de Morentín, que tenía que ver más con la construcción del lenguaje, del relato…ay…no me sale la palabra…(se refiere a la semiótica) Bueno ellos dicen, que el folklore es un relato social. Entonces excede la cuestión rural. Los teatreros tendrán su folklore, porque tienen su forma de ser, de hacer y sentir. En relación, por ejemplo, a rituales, que se yo…vinculados a presagios, mala suerte o buena suerte cosas así. 

Claro es metafísico eso, tiene que ver con la ritualidad del hombre.

Bueno, pero eso cuando lo aplicaban a la ciencia, al ámbito rural, aparecieron la Salamanca y todas esas cosas y a eso se lo reconoce. Después esto de la estratificación en escalas sociales, y asignarle el folklore como producto solamente de una capa, es donde queda al descubierto que hay otros grupos que no responden a esas capas, pero tienen las mismas respuestas a las mismas necesidades. 

Hace no mucho se promulgó una ley, de enseñanza del folklore en las escuelas, es de Nación. Pero en la provincia acaba de ingresar un proyecto de ley que busca lo mismo ¿Qué opinás sobre eso?

A ver…primero no conozco la ley, segundo debe de afiliarse a algún paradigma del folklore. Entonces habría que ver a cuál de esos paradigmas está afiliada la ley. Porque mientras se arma la ley del folklore en su defensa, bla bla bla, después a los mapuches los persiguen, los matan, los ningunean, les quitan. Entonces, me parece una contradicción ¿no?  Después aparecen frases como los pobres son los vagos, los que no quieren trabajar, los planeros. Y convengamos que el folklore como expresión popular, en sus dos vertientes más conocidas que son la música y la danza, siempre está más presente en los sectores populares. Mis primeros bailarines en Choele eran todos de los barrios bajos, no iban chicas y chicos del centro de Choele.

Ayer hablaba con una compañera de teatro, y le decía por qué nos rasgamos tanto las vestiduras por hacer más popular nuestro teatro. Cuando, seamos sinceros, la realidad es que a nuestro teatro viene gente de clase media. La gente de los barrios no viene. En todo caso deberíamos preguntarnos por qué pasa eso. 

Te acordás cuando el otro día te decía, ojalá podamos recorrer y… hay que hacer investigación, hay que hacer observación. Si vos tenés observación y tenés un diagnóstico y tenés mínimamente un horizonte de conocimiento de apropiarte de esa realidad, seguramente tus estrategias en términos de políticas van a ser mucho más fructíferas. Porque yo te pregunto, ¿cuál es la variable o la expresión, o el ámbito símil al teatro de la clase media que transcurre, ocurre o se manifiesta en las clases más marginales? No digo en el producto, digo en el contenido.

Ahí te hago un parate, para hacer un paralelismo con el teatro. porque hay gente que se considera artista y hay gente que se considera trabajador de la cultura, ser militante. El artista está pensando en la obra de arte, la realiza y después la muestra. Entonces cuando muchos hablan de teatro en los barrios, lo que hacen es pensar ir con una obra a los barrios y después ya está.  Eso -que está bien que se haga, porque vas generando otras posibilidades, en los niños o en la gente del barrio-, no hace que de pronto la gente del barrio, va a ir al teatro. Alguno irá, eso ya sería un triunfo. Pero la dinámica sería trabajar en el barrio. Un artista no hace eso ¿por qué? Porque él trabaja para ser artista, o sea, trabaja para su obra de arte. Entonces ahí entra el concepto de trabajador cultural, que ingresa al barrio y trabaja con la gente del barrio, se instala en el barrio. Eso es distinto porque el territorio es difícil, no es fácil. Tenés que tener en cuenta todos los rasgos culturales de ese barrio y respetarlos, además, la teoría del arte situado. Me sitúo en el lugar primero, conozco y después hago.

Bueno Alberto no sé si querés decir algo más, contar algo más de la cultura, del folklore…

No ya de eso hablamos mucho. Me gustaría que se diga que es muy importante lo que estás haciendo. Te repito lo que decía antes, el tema de la pertenencia. No necesito decir que somos de rio negro, porque aún sin política cultural, todos los que ha habido antes han respetado a los rionegrinos, aún en el proceso, después con los radicales. Los rionegrinos fuimos construyendo como trabajadores de la cultura un horizonte cultural para esta provincia. Algunas regiones construyeron su propia identidad o su propio estandarte. Si hablamos de música, generalmente uno siempre lo asoció a Viedma, En Valle Medio si hablamos de teatro, la bandera está puesta en Beltrán. Si hablamos de folklore la bandera está puesta en Choele. 

Si hablamos de música ahora, en Lamarque

Si hablamos de una cultura más integral era Roca, porque Viedma tenía sus expresiones, pero capitalizaba el tema de lo musical. A Bariloche con las artes visuales.

Ahora tiene una diversidad cultural muy interesante Bariloche. Es raro porque es como un lugar de paso, mucha de la gente va está un tiempo y después se van a otro lado. 

Entonces, esto que vos estás haciendo es importante, a uno lo hacés revivir, e ir para atrás. Nosotros te leemos como… por ejemplo, ahora se me viene a la mente la nota de Moni Boland que contaba de esas chicas que hacían teatro, pero como esa nota muchas más. Entonces estos movimientos y estas cosas uno las tiene que entender y las tiene que valorar. Hay mucha gente que se ha ido del Valle Medio, que eran unos trabajadores de la cultura de la puta madre.

Sí claro muchísima gente

Gente comprometida con la cultura, con el arte. ¡Hay tanta gente Pablo! entonces que vos empieces a rescatar estas cosas…

Sabés que uno aprende…yo con este episodio que tuve con mi enfermedad, uno se pone a pensar algunas cosas… vos me decís a mí, pero eso mismo te lo puedo decir a vos. Yo aprendí mirándote a vos, aprendí mirando al Hugo Aristimuño. Para mí fue muy importante haber conocido a determinada gente que… a Norman Tornini por ejemplo, que se yo, muchísima gente que me han enseñado muchísimas cosas. La coordinadora de teatro de la provincia- COTER-, fue un espacio donde yo aprendí la discusión teatral, que no deja de ser política cultural.

Aparte, la influencia que proyectó a nivel nacional. Porque ustedes con la coordinadora tuvieron presencia y se han plantado a nivel nacional. Y eso sirvió para que otros grupos de otras provincias sumaran hasta conseguir lo que han conseguido.

Me acuerdo que cuando estaba la coordinadora, era la única que había en toda la Patagonia. Después empezó a aparecer ATEN en Neuquén, o los pampeanos que armaron su asociación. Creo en lo colectivo porque aprendí a trabajar en lo colectivo ¿no?

La cultura es un producto y una construcción colectiva, no es una construcción individual. Cuando a vos te quieren dividir, y ponen el acento en lo individual, están poniéndole una morsa a la cultura. Hay tantas cuestiones que discutir o por lo menos plantear. Entonces esto que vos estás haciendo no he podido leer todos lógicamente, pero sí lo único que te diría es que me gustaría que también abarcaras Río Colorado.

Sí, este…hice algunas notas a gente de Río Colorado, a un actor y escritor. Sí y después tengo a mucha gente por entrevistar que aún no hemos logrado ponernos de acuerdo y concretar la entrevista. Pero siempre tengo en cuenta a los 7 pueblos del Valle Medio y a Río Colorado. Hace un tiempo, cuando estaba en cultura habíamos logrado una mesa  y éramos 10 pueblos, llegó a estar Guardia Mitre. Estuvo genial esa mesa podría haber prosperado, pero bueno algunos nos fuimos porque terminaban nuestros mandatos y después no se retomó. No la ven, no sé qué es lo que pasa.

Sí es así, lo interesante sería poder haber hecho… uno ya está grande y le pasan ciertas cosas. Pero hubiera sido lindo crear un movimiento más representativo e identitario, que le permitiera a uno hablar con más respaldo. 

Agradezco a la vida poder seguir teniendo estos espacios, seguir aprendiendo y encontrarme con amigos. Poder intercambiar conceptos, plantear nuevos interrogantes, simplemente aprender.

Gracias Alberto y nos seguiremos encontrando, todavía tenemos que hacer juntos el trabajo de investigación y rescate del folklore en la Provincia, nos vemos.

Hasta la próxima

Pablo Otazu

24/10/21

Transcripción

Agustina Otazu


También te puede interesar:

Nacho Ponce: «Solo reflejo la cultura»

X