Biblioteca Popular Nicolás Avellaneda: «Un espacio de múltiples encuentros»

Choele Choel.- En un ambiente cálido, lindo y luminoso, Moni Fantino, bibliotecaria de la Biblioteca Popular «Nicolás Avellaneda» nos abrió las puertas de la institución para contarnos el trabajo diario que allí realiza, y los cambios a los que se tuvieron que adaptar con el avance tecnológico de estos tiempos.

Moni explicó que es una de las instituciones más antiguas de la ciudad, ya que se inauguró en 1918; y aún sigue vigente como el primer día ya que supo insertarse en la sociedad en su rol cultural.

«Nosotras, las bibliotecarias, notamos que la biblioteca es un espacio de múltiples encuentros. El protagonista, muchas veces no es el libro, aunque parezca muy loco y raro».

«Vienen los estudiantes universitarios con sus notebooks a estudiar, profesores a dar sus clases virtuales o realizar cursos, personas a encontrarse y charlar; otros a tomar mates… Y también, por supuesto está el público lector, que es abundante, a buscar sus lecturas y seguir viaje», detalló Moni.

Sobre esta ola «moderna», Moni creía que con estos cambios tecnológicos, con el acceso al internet, las bibliotecas se vaciarían de gente, que no iban a concurrir más personas; pero en realidad conviven perfectamente, y esto continuará hasta el fin. «Considero que las bibliotecas van a ser lugares que, si no se renuevan, si no aceptan los nuevos desafíos, pueden morir. Tienen que ir a favor de la corriente de estos tiempos y aggiornarse».

Seguí leyendo:   Reparan calles en el Barrio Villa Unión de Choele Choel

En la disputa del protagonismo del libro en papel contra el internet, Moni aseguró que ellas son testigos permanentes de que conviven y se llevan muy bien: «Tenemos mucho público adolescente que leen cantidad y tienen todas las herramientas tecnológicas disponibles como tablets, celulares, y demás sistemas; pero ellos vienen a buscar los libros. Vienen con una lista, consultan que libros pueden conseguir y nosotras nos ponemos enseguida a buscarlos; porque es un público que sin duda queremos conquistar y conformar».

La biblioteca de Choele también le da respuestas a aquellos que vienen a estudiar o trabajar, ya que tienen un sector destinado a ello, que es la sala informática con wifi libre y gratuito y 4 computadoras dispuestas para utilizar. «También tenemos un pequeño buffet caserito que tiene termos, pavas eléctricas, café, te y mates» agregó.

«A la biblioteca pueden venir todos. El que pasa por afuera y tiene sed puede entrar, sentarse, descansar, tomar algo y continuar su paseo».

Pero siempre, el sostén básico de cualquier biblioteca, son sus socios. Lo que aportan con sus cuotas es el sostén más importante y duradero. En Choele, quienes deseen asociarse deben completar una planilla muy sencilla con sus datos básicos, pagar una inscripción y las cuotas mensuales, con un valor muy accesible de $200.


También te puede interesar: 

El martillo sigue impulsando la labor creativa de Roberto Baudi

X