Federico Falcón, un músico que manifiesta su paisaje y su interior

Por Pablo Otazu.-

Leer en lenguaje inclusivo, me estoy deconstruyendo pero me cuesta escribirlo.

No sé si los genes nos determinan o no, me refiero a nuestros posibles oficios o profesiones, pero sé que de alguna manera influyen. A veces uno busca su camino y elige lo opuesto para despegarse, no es el caso de Federico. “El Fede” es un músico que carretea desde hace mucho, yo diría que desde niño cuando formaba parte de una banda de niños que se llamó “América Joven” del cual conservo una grabación. También formó parte del mundo “Contrapunto” su padre es Jerónimo Falcon mi querido compañero y su tío es Marcelo Falcon uno de los mayores exponente de la canción patagónica.

Esto es solo para presentarlo, porque en su caso no es ser el «hijo de», o «el sobrino de». Fede tiene vuelo propio, y una mirada propia sobre la canción. Sus canciones tienen la escenografía de la Patagonia, del viento y del espacio (todas se pueden encontrar en youtube como Paramo-Federico Falcon) y su propuesta estética es original y propia, sin embargo nos representa como habitantes de esta región.

Les propongo que lo escuchen y mientras tanto los invito a conocerlo un poco más aquellos que lo conocen y para aquellos que no lo conocen no se lo pierdan. 

Acomodamos algún que otro problema de sonido, Fede se ceba un mate, charlamos un poco y arrancamos…

¿Cómo andás Fede?¿Estás en Buenos Aires?

Bien, re bien estoy. Sí estoy en Buenos Aires, estoy contento. Acá estoy en mi cuartito de música, ¿ves? ¡Mirá! (Fede gira la cámara y muestra el cuarto. Se ven de fondo instrumentos, un micrófono)

Sí veo, ¡qué lindo!

Sigo con el programa de taller de bandas, y después estoy con clases particulares acá. Recién empezando, no tengo mucho todavía. Pero digamos que estoy en una situación que, por ahora no necesito laburar demasiado digamos (toma un mate). ¡Qué bueno que charlemos! Te extrañaba…

Yo también te extraño y extraño también, no ver espectáculos en vivo…

(La tecnología no nos ayuda, empezamos a tener problemas de conexión. Fede cambia de habitaciones, yo cambio de habitación. Probamos que todo ande e intentamos seguir, confiando que internet nos acompañe. Nos reímos, hacemos bromas en nuestros intentos fallidos)

¿Qué es el arte para vos?

Para mí, el arte es la pregunta que hace Pablo Otazu, como primera pregunta en sus entrevistas (me carga, se ríe)

¡Mirá que lo voy a poner a eso, eh! (nos reímos)

No sé qué se yo, es tan complejo, es tan amplio. Es la posibilidad de comunicarnos, creo que es refugio, creo que es trinchera. Es en un punto, la posibilidad de construir individual y colectivamente. Me parece que es algo necesario, es un lugar donde nos buscarnos. En realidad, más que buscar respuestas en el arte, sirve más bien para lanzar preguntas, aunque a veces no logremos tener las respuestas, pero creo que sirve para eso, para un diálogo con uno mismo y un dialogo con los otros. Para mí también es la posibilidad de expresar cosas que por ahí de otra forma no se puede. Entonces en ese punto, es una herramienta que tenemos, para comunicarnos. También es una búsqueda para encontrarnos

¿Te encontraste?

A veces siento que sí y a veces siento que no. Pero no sé si es importante, en realidad. 

Lo importante es que esto te genera hacer

Totalmente y me genera ganas de ir para adelante a buscar cosas nuevas. En un punto, supongo que a todos nos pasará, hay días que estamos más felices que otros con nosotros mismos, Creo que, a grandes rasgos, sí encontré mi identidad, quién quiero ser, qué cosas quiero para mí, para la gente que quiero. Por eso, en ese sentido, creo que sí, la cuestión de la identidad está más o menos resuelta, aunque uno a veces reniegue con ciertas cosas y aun sabiendo que nos es algo que termina. Creo que uno va a estar buscando siempre, va a ir cambiando.

¿Uno busca la identidad a través de las letras, desde lo poético o desde lo musical?

Creo que las dos. Pero igualmente…viste que son etapas porque en un momento, por ejemplo, con lo que hacemos con Páramo, hubo una cuestión que tenía más que ver con lo estético, aunque lo escrito siempre también, medio que sigue para el mismo lugar. En ese momento yo sentía la necesidad, de la reafirmación de la identidad patagónica y la cuestión de la región. Como bucear más en eso, en qué significaba para mí, para nosotros que habitamos ese lugar, la Patagonia. Ahora ya estoy con una mirada más universal. Aunque me parece, que de todas maneras esa identidad te acompaña todo el tiempo. Lo que estamos haciendo ahora, en lo estético, está más ecléctico y viró hacia otros lugares, digamos. No se concentró en la mirada de identidad patagónica, supongo que debe seguir estando. Tampoco es que me lo plantee mucho. No es que con las canciones que hago, me planteo muy conscientemente bucear en la identidad patagónica. Lo que me pasó en algún momento es que sentía que la cosa iba por ahí, pero medio sin proponérmelo.

Claro, en el caso de tu estética -por lo menos desde lo que uno observa de afuera-, tiene una cuestión patagónica ya desde la forma musical, que habla mucho de las distancias. Vos escuchás tu música, y te instala en el paisaje donde vivimos. Y las letras, por lo menos hasta ahora, también te ponen en un lugar que tiene que ver con el agua y con el desierto a su vez. 

Sí, si hay algo, pero bueno es medio intuitivo. Son esas construcciones, por supuesto que colectivas. Porque más allá que yo haga canciones, hay un clima de época, digamos, hay mucha gente que va por la misma línea y que va reforzando eso también. Cada uno buceará en su propia raíz. Cuando empecé a componer, venía de otro palo, como instrumentista, baterista encima. Fue una época en donde toda nuestra generación, los que tenemos 40 que nos criamos con el rock, empezamos como a revisitar nuestro folklore. Empezamos a hacer esa mixtura de nuestra formación que era el rock, y el folklore. Fue toda esa movida del 2000, en la que había tantos amigos. Es más, me pasó algo re loco, cuando empecé a componer, me di cuenta que todas las canciones que hacía, estaban en 6 x 8, el compás que tiene que ver con el folklore, no con el rock. Igualmente, eso fue intuitivo, fue sin querer y también atiende a un clima de época. Uno no puede estar nunca despegado de lo que pasa alrededor. Entonces en ese sentido y sí, es lógico que las canciones que yo haga suenen a la Patagonia. Porque me críe escuchando a Marcelo, mi tío Falcón, a mi viejo en las guitarreadas de chiquito. Me crié con Contrapunto, que hacían música latinoamericana, digo, todo eso, esa forma de hacer, esa forma de lo que es hacer música en la Patagonia, es parte de mí. Y así salió, no es que fue algo pensando, el hacer música Patagónica. Sí, después fui consciente que había algo por ahí, lo pude ver, no es que lo fui a buscar deliberadamente.

«Uno no puede estar nunca despegado de lo que pasa alrededor, por eso es lógico que las canciones que yo haga suenen a la Patagonia»

De todas maneras, pienso, vos tenés un Loncomeo, no sé si vos lo pensaste como un Loncomeo, pero rítmicamente lo es. Sin embargo, no es un Loncomeo tradicional, es otra propuesta.

Es un aire, aire de loncomeo. Viste cuando no sabés tocar algo, le decís que es un aire, cuando no te sale el sonido (nos reímos) No, pero fuera de joda, sí, ese sí, Camino al Tembrao, si fue pensado como un loncomeo. A ver, en realidad suena medio irrespetuoso, sería un aire de loncomeo realmente, porque digamos que hay toda una cultura que es súper interesante y que la verdad no la conocemos mucho todavía, es una lástima. Creo que de acá a un tiempo vamos a empezar a tener más certezas sobre estas cuestiones. Tiene la intención de ser un loncomeo, no sé si lo logré.

Bueno, en todo caso será un loncomeo de un músico joven, con otras vivencias. Pero la letra, por ejemplo, no habla de esta cuestión que hablan los loncomeos. Sino que habla de la cultura de la identidad y eso es muy fuerte. 

Volviendo a lo del loncomeo, para no ser irrespetuoso, ni pretensioso, porque en realidad, digamos que no tengo muy clara toda la cosmovisión mapuche o tehuelche, me encantaría. Entonces por eso me cuesta decir: “Sí hice un loncomeo”, eso sería medio, entrar en un terreno que no es el mío. Pero sí puedo decir que es un aire, que se trataba de una temática compleja, porque la canción fue hecha para un documental que se llama “Camino al Tembrao”, donde la cuestión central ahí, más allá de lo mapuche, es el tema de la identidad, que en ese sentido es algo universal. Inclusive, ese tema lo usamos en un compilado que hicimos que se llamaba “Por algo será” un compilado de música y derechos humanos. De algún modo si escuchás la canción, también va por ahí. 

Sí, por eso te digo que la poética de esa canción es mucho más universal que patagónica, o que lo ritual mapuche. Porque en las canciones tradicionales, como las de Verbel por ejemplo, hablan más de la cosmovisión mapuche. En tu caso, me parece que hiciste una síntesis, de gente de otros tiempos, más de nuestro tiempo, de ser un winka y de ser un músico que está buscando capaz su propia identidad. 

Sí, creo que es eso también. Es entender que hablo desde mí digamos, estoy hablando desde mí, desde lo poco que se, sobre esa cosmovisión, de lo que percibo. Pero de ninguna manera sería pretensioso de decir, que soy un compositor de loncomeos.

No, bueno, pero igualmente la pregunta iba por saber si hacés música patagónica o no, digamos…bueno tampoco nadie sabe muy bien qué es la música patagónica.

Ese es el tema

¿Cómo se llama la canción que hiciste para la película de Fede? Para El Verano del Camoatí…Bueno ese tema vos lo escuchás, y te instala en el lugar que vivimos, en este paisaje. Que es totalmente distinto al paisaje que te instala el loncomeo. Es un paisaje que tiene más agua, su sentido estético o el paisaje sonoro que tiene, es de agua. 

Sí, si totalmente.

Entonces creo que ahí, están todos los condimentos de un músico que es patagónico, el paisaje por lo menos es patagónico, ¿no?

A mí me mueve mucho, esta pregunta hace mucho tiempo. Esto de, qué es la música patagónica ¿no? Todavía hay un caldo que aún no se terminó de mezclar. Tal vez, sea por el hecho que en mi infancia haya tenido la posibilidad de escuchar a Marcelo Falcón y toda la troup de amigos de mi viejo, en Comodoro. Ahí escuchabas música que no escuchabas en ningún otro lado. Por ahí es una chacarera eh, pero la tocan distinta. 

La tocan diferente y hablan de otra cosa

Hablan de otra cosa y vos decís ¿por qué? Y… porque quizás en Santiago del Estero están hace doscientos años y en la Patagonia, todavía estamos ahí, tratando de definir una identidad, entonces es una mescolanza más nueva. Porque están los pueblos originarios, más los Galeses que llegaron, más toda la inmigración que llega por laburo –sobre todo más al sur-, entonces hay todo un caldo ahí, que me parece que todavía no se maceró. Por eso creo que cuesta definir cuál es la característica principal de la música patagónica. Cuando estudiaba en la Escuela de Avellaneda, la escuela de música popular, en la materia que veíamos folklore, te daban un cuadernillo en el que definían las cosas así, Santiago del Estero: Chacarera, Tucumán: zamba,  Chamamé en tal lugar y en Patagonia decía: no se conoce. Medio que me enojé viste, les decía: ¿cómo qué no? Si está el loncomeo y demás. Bueno, la verdad es que tampoco hubo un referente comercial, que haya instalado esa referencia como producto. El que más cerca está por ahí, es Rubén Patagonia. Obviamente Lisandro es otro, pero va por otro camino, porque claramente viene a romper a dar un nuevo aire. Por eso digo que todos los que venimos haciendo por esa línea, tenemos algo en común, Manu Espinosa también, por más que haga rock. Porque todos tenemos en definitiva ese trabajo en los espacios, en el aire, que tiene que ver con haber nacido y vivido mucho tiempo en la Patagonia.

«En la Patagonia, todavía estamos ahí, tratando de definir una identidad, entonces es una mescolanza más nueva»

Sí, la verdad que identifico a muchos músicos de la zona, por lo menos que es lo que uno más o menos conoce, si bien la poética musical de Manuel Espinosa y la tuya son distintas, en algún punto se conectan.

Sí, se tocan bastante.

En algún punto también se tocan con Lisandro, con los chicos Pérez de Chimpay, que están haciendo música en Córdoba y les está yendo muy bien.

¡Son unos cracks!

Así hay muchos, no sé, mismo estas chicas… las Puebla, que hay una sola que es patagónica…

Josefina, sí.

Pero los picotazos que ella mete se notan en su música. Creo que el paisaje sonoro te pone en lugares, como los que hablábamos, el tema de los tiempos. Vos hablaste recién de la chacarera. La chacarera en Santiago, se baila en los patios viste. El patio del Indio Forlán, de los Carabajal, etc. Porque hace calor. Pero en la Patagonia no hace calor, salvo en el verano y en algunos lugares. Entonces se baila en otros lados, y las distancias son más largas. El frío, nos hace más de adentro y el adentro nos da otros tiempos. 

Total, sí. La idiosincrasia, la manera de ver el mundo, y que sé yo… un montón de cosas.  Cuando uno lo analiza ve que hay cosas que se tocan y después cuando uno hace, en definitiva, es todo intuitivo. Por eso digo que es una construcción colectiva porque, más allá que el laburo pueda ser individual, uno trae un montón de cosas de lo que sucede alrededor. 

¿Páramo cómo nace Fede?

Páramo nace…a ver…yo venía…bueno, mi formación es de baterista, básicamente. Con Nación Evasora -que estaba Manu también-, ya empiezo a componer. Después me fui a vivir un año a Comodoro, Manuel me manda un par de canciones, seguíamos con Nación evasora todavía, teníamos que grabar un disco nuevo. Ahí hubo algo no sé qué, que me despertó a querer a aportar mi visión. Entonces ya con Nación, empecé a componer, me empecé a animar a cantar, siempre toqué un poquito la guitarra –no muy bien- pero me defendía. Esa época debe haber sido…fue hace un montón, no quiero ni pensar cuánto pasó… debe haber sido en el 2003. Le mostré las canciones a Carli (se refiere a Carli Arístide) con el que empezamos Páramo, estaba Lisandro (Lisandro Aristimuño) también cerca, en ese momento. Después conocimos a Leila Cherro. Bueno así comenzó todo, en dupla con Carli, con Leila estuvimos mucho tiempo también, pero bueno, después hubo un montón de formaciones que fueron cambiando todo el tiempo. Pero medio que quedamos con Carli como dupla.

Es un proyecto que mantiene a ustedes dos, pero siempre hay otros músicos que se suman depende el momento y el tiempo. 

Sí, sí. En realidad, me cuesta explicarlo, porque es tan largo, y hubo tantas cosas. Siempre fue mi proyecto personal, totalmente indivisible de estar con Carli. Fueron muchas situaciones, también pasó que, ni bien lo armamos, me fui a vivir a Beltrán/Choele. Entonces sostuvimos eso muchos años a la distancia. A mí me daba un poco de miedo perder eso, la verdad que trabajé un montón para mantenerlo vivo, siempre estuvimos haciendo muchas cosas. Aparte, musicazos que nos acompañaron, bastante recorrido, siempre nosotros dos como núcleo, pero alrededor mucha gente interesante, súper talentosa, y siempre desde la amistad. Nunca laburamos con gente por alguna otra razón más que esa, tocar, disfrutar, creer en esas canciones. Así estamos hace como veinte años.

Ahí está un poco también la búsqueda de la identidad, porque vos también te mezclaste con gente de otros lugares. No es lo mismo ser porteño…(Fede interviene)

Sí, pero bueno, por ejemplo, lo que pasó con Carli, que también toca con Lisandro, tiene una infancia muy ligada a la Patagonia. Hay algo ahí, él conoce el lenguaje, le gusta mucho, fue siempre de chico y después continuó yendo mucho. Es alguien que, si bien no vivió nunca, conoce el lenguaje y cuál es la visión del mundo allá. Pero bueno, sí la verdad que fue mucho tiempo, yo por decisiones personales me volví –no me arrepiento en absoluto-, pero sí soy consciente que hizo todo más difícil. Sobre todo, más lento, todos los procesos se volvieron más lentos. Más allá de eso, de estar a mil kilómetros, siempre tuvimos adelante proyectos y los fuimos concretando ¿no?. Hicimos discos, tocamos un montón, en todo el país. Tal vez, hubiera sido más fácil el proceso si me hubiera quedado en Buenos Aires, pero no lo sé. Pero bueno, así se dieron las cosas. Por suerte ahora estoy medio enfocado en eso, estoy más en Buenos Aires que en el Sur y entonces la idea es esa, ver qué pasa si le pongo un poco más de tiempo, más energía, sería más tiempo sostenido a este proyecto. Está dando sus frutos ya, porque estamos grabando un disco nuevo y tenemos un montón de canciones, así que nada, creo que en lo musical va a crecer un montón. 

¿Qué es la música independiente? ¿qué significa ser músico independiente en este país?

Y bueno…es una etiqueta en principio. Pero la mayoría somos grupos independientes, porque no tenemos otra opción, medio que no nos queda otra más que producir y bancar nuestra música, nuestras giras, nuestros discos. La verdad que es complicado, porque es un contexto muy desfavorable para los músicos en general. Ves que no hay un circuito, sobre todo para lo que hacemos nosotros. No hay un circuito, que permita al músico desarrollar un oficio, digamos. El que logra vivir de la música, y vive de tocar, es medio ya una estrella y el resto subsiste, tiene que laburar de otra cosa. Veo eso, no hay una dinámica, o una industria donde haya algo en el medio, viste. Bueno, supongo…capaz es en todos lados así.

«La mayoría somos grupos independientes, porque no tenemos otra opción, medio que no nos queda otra más que producir y bancar nuestra música, nuestras giras, nuestros discos»

Pero el INAMU, no vendría a cubrir ese rol digamos…

El INAMU no, en realidad es una herramienta importante, tiene un montón de beneficios. Pero bueno, no sé muy bien por dónde va la cosa. Quizás es así en todos lados. Pero uno ve músicos increíbles, enormes y la mayoría vive de dar clases. Es muy difícil vivir sólo de tocar. Esa es la realidad que tenemos.

Igual creo que es general para todo el arte es así

Sí, sí, no me quejo. Pero digo lo de músico independiente es una etiqueta que nos ponemos, medio para no hacernos cargo de que nadie nos contrata para sus sellos, ni nos manda el disco a los Grammy (se ríe) No creo en definirte como músico independiente, como si fuera una opción. No creo que, si se pudiera elegir, sería un músico independiente. 

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A veces se puede elegir, no está ni mal ni bien, pero…

Claro, pero me refiero a la etiqueta esta… sí, si te referís a no transar, a no estar condicionado en tu arte

Los grandes sellos siempre te ponen condicionamientos porque lo que buscan es la utilidad, después si no le servís no te dan mucha pelota. Hay ciertos patrones musicales que se ponen de moda, o en realidad lo ponen de moda ellos. La industria cultural es muy fuerte, si a la industria le gusta un músico lo va a poner las 24 horas en la radio, en la tele.

Sí, sí y va a funcionar

Usan como patrones establecidos que funcionan

No, igual a ver… a mí no se me ocurriría, a la hora de hacer una canción, pensar si esa canción va a funcionar o no, o direccionarla hacia un lugar que no sea el que tiene que ver con una cuestión artística. Si te referís a eso, no me entra en la cabeza. Pero después, esto de la etiqueta independiente, nos lo ponemos porque bueno, no toca en suerte salir a bancarnos. No sé cómo se hará, el hecho de componer para pegarla. Igual si supiera como hacer, capaz que intento (se ríe)

Alguna vez en este oficio hacés una canción, como dice Sabina “para que sea una buena canción tiene que tener un buen estribillo”

Tenemos algo inclusive peor, nos autoboicoteamos, cuando es demasiado hegemónico el estribillo nos boicoteamos, no nos gusta. Hay un poco de eso en Páramo también, nos reímos de eso, pero es que en los lugares comunes ya nos aburrimos. Tampoco digo que hagamos genialidades, pero sí, hay canciones que intentamos que no lleguen a un lugar común.

«¿Sobre la pandemia? suena egoísta decirlo, pero al principio me propuse sacar algo lo mejor posible de todo esto»

¿Cómo lo pasaron en la pandemia?

Y…que se yo…la verdad, ¿te puedo decir la verdad? La primera etapa estuvo bien para mí, obviamente fue una cagada, se murió mucha gente, suena egoísta decirlo, pero al principio me propuse sacar algo lo mejor posible de todo esto. Hacer algo para no sufrir. Entonces me dio tiempo para mí, como a todos creo.

¿Aprovechaste para componer?

Aproveché para componer, para hacer ejercicio, para hacer pan de masa madre, aproveché para hacerme alcohólico y luego rehabilitarme y todo eso (nos reímos) Nos pasó a todos, creíamos que iban a ser 15 días y se extendió. Aproveché a leer mucho también, me puse a estudiar. Después se hizo demasiado, pero bueno es la que nos toca que se yo…Tratando de llevarla lo mejor posible e intentando sacar algún beneficio de todo esto. Pensábamos que íbamos a salir mejores de todo esto, cosa que no ocurrió. 

Seguimos siendo igual o peor

Siempre teniendo consciencia también, que había un montón de gente pasándola muy mal, en punto también te sentís un privilegiado. A mí en particular no me movió demasiadas cosas, pero seguramente, va, seguramente no, mucha gente la pasó muy mal. Nada…esperando eso, que se termine, que se pueda reactivar pronto, volver a una especie de normalidad.

¿Por dónde anda ahora Páramo?

Estamos trabajando mucho con Carli, estamos con un formato de cuarteto, con Leticia Carelli, la bajista y el Tincho Casado, baterista. Ellos están en La Plata y bueno estamos en un período de composición. Estamos haciendo un montón de canciones. 

¿Por la misma línea que venían?

¡No! ¡Rarísimas! Otra cosa completamente diferente. Hay de todo igual. Pero a mí compositivamente me pasó, que empecé a desafiarme con herramientas nuevas, como me pasó en su momento que me cambié de la guitarra al cuatro, que me llevó para otro lado en la composición. Cuando el cuatro ya sentía que estaba muy cómodo, empecé a investigar con teclados, programas y cosas así. Me empecé a obligar a abandonar los lugares comunes, y empezaron a aparecer cosas nuevas. Después con Carli, estamos componiendo mucho juntos también. Hay una mescolanza que esta buenísima. Y la idea es grabar las canciones, finalmente, porque ya teníamos fecha en diciembre del año pasado, para grabar en septiembre en Mendoza. Tenemos amigos allá y confiamos mucho en su hacer. El ingeniero que nos grabó el último disco, que es Víctor Silione y Omar Duarte que tiene también un estudio, y otros amigos… Entonces elegimos ir a trabajar con ellos porque nos sentimos cómodos. Es un poco lo que te decía antes, esto de privilegiar el disfrute un poco. En definitiva, siempre tenemos claro eso, que es disfrutar. 

¿Para cuándo piensan que van a tener el nuevo disco? Ya me diste intriga…

Bueno, ya tenemos maqueteado la mayor parte, creo que si todo sale bien…bueno en realidad, otra cosa que pasa es eso, uno no puede hacer muchos planes. En este momento, no hay previsibilidad. Pero, si todo sale bien, calculo que antes de fin de año, porque seguramente editaremos digitalmente, no vamos a fabricar, el proceso es más rápido. El tema es mezclado, masterizado y ya lo subís. Eso es otra cosa también viste, la discusión de qué hacer, si fabricas discos o editas y lo metés en Spotify que pago cero como cero, cero, uno, por escucha entendés. Vale mucho menos que en otro lugar que se pueda por ahí monetizar. (toma un mate)

Por un lado, el tema de los nuevos medios, está bueno porque te da visibilidad y por otro lado te quita un montón de cosas

Y…es medio una trampa también

¿Cómo ves la música acá en esta zona, en la provincia? En estos lugares que es tan difícil poder proyectarse sobre todo…

Sí, lo que pasa es que hace un año y medio no estamos pudiendo hacer muchas cosas

Claro bueno, pero más allá de la pandemia. Vos tenías un ciclo que estaba muy bueno

Sí, estaba buenísimo. Esa es otra faceta que me gusta, producir me gustó mucho también. Un poco la necesidad de producir nuestras cosas hace que, uno aprenda o intente generar espacios. Hay un montón de cosas lindas y valiosas, pero me parece que está difícil visibilizarlas. Qué sé yo…El Bar de la Chacra, fue un buen circuito. Faltan lugares creo, faltan lugares para tocar.

Es una cosa que se agrava, no hay

Es el gran problema, por un lado, mucho tiempo tocamos en salas, en teatros. Pero es difícil llevar gente a las salas, no está acostumbrada a escuchar música en un teatro. Después están los bares, y ahí el dueño tiene que ser cuidadoso o educar a sus clientes para que cuando va a alguien a tocar sean respetuosos. Más con música como la nuestra, que necesita un oyente, viste. La verdad que no hay un circuito preparado para eso. Hay pocos lugares que tienen esa identidad, que la gente sabe que va ahí a escuchar. Eso tendría que pasar, que vos sepas que tal día va a tocar alguien, aunque no sepas quien, sabes que quien organiza es criterioso y vas a ver algo bueno.

Es cierto porque la gente se va a acostumbrando, eso pasaba con El Bar de la Chacra

Claro, te ibas a tomar algo porque sabías que tocaba alguien, capaz no lo conocías, pero sabías que hay un criterio de selección, y que te ibas a encontrar con algo bien hecho, que tiene algo para ofrecer, una propuesta.

Sí, una seriedad digamos, en el laburo

Me parece que faltan esos lugares, porque terminás tocando en cervecerías, donde la gente va a chupar y reírse, te desmoraliza un poco. Ahí quizás, el estado debería fortalecer un circuito, poner a disposición un poco de recursos para que uno pueda girar. Los folcloristas por ejemplo, tienen las fiestas de los pueblos ¿no?. Entonces si entras en un circuito como ese, todos los fines de semana tenés una fiesta, con un cachet. Pero los músicos que hacemos una propuesta, que no es festiva no tenemos esos espacios, y estaría bueno que existan. Donde cultura de la provincia por ejemplo pague un cachet digno.

Siempre pensé que había como una dificultad o una carencia desde los dos lugares. Cuando nosotros estuvimos en cultura, pudimos reeditar el viejo encuentro de músicos de la provincia. En ese encuentro, hubo lugar para discutir, perfeccionarse, encontrarse. Bueno esos lugares después, se diluyeron no se hicieron más. Son importantísimos esos espacios. Pero también siento que desde la parte del músico que ya tiene dificultad para poder tocar, les cuesta juntarse, no se juntan.

También, sí, hay algo en lo que fallamos los músicos. Nosotros vemos el teatro, por ejemplo, y ustedes están muchos más organizados hace más tiempo, todos tienen sus salas, armaron circuitos para laburar. A nosotros nos cuesta, no sé si es por el tipo de actividad o qué, pero bueno hay intentos igual. En Bariloche están muy organizados. 

En Viedma también, hicieron una asociación

Pero estaría bueno hacer algo más grande que nuclee a toda la provincia. Volviendo al INAMU la tarea que hace es buenísima, pero no alcanza. Sí, pone a disposición un montón de posibilidades.

Quizás le falta difusión, mucha gente no sabe que hacen

Y son muy plurales, han repartido recursos a propuestas súper distintas. Tienen esa idea que no queda en un círculo de los mismos que ganan los subsidios. Otra cosa que está piola, si accedes un año a un subsidio, al año siguiente no podés acceder para darle lugar a otros. A nosotros nos ayudó, el último video lo hicimos con guita del INAMU. Nada… me parece que sí se podría fortalecer más el tema de circuitos para tocar en vivo.

«Mucho tiempo estuve no disfrutando de algunas cosas, por presión o no sé por qué. Nada, hubo mucho tiempo que me costó»

Hace unos años yo escribí algo que me habían encargado, era como un paneo de la situación de la zona. En esa época, no había Direcciones de Cultura ni Secretario de Cultura en los municipios. Había referentes encargados de cultura, pero eran pocos. Por lo tanto, eso te dejaba ver que no era tan importante la cultura en las estructuras del estado.

Sí, pero para mí tiene que ser algo más a instancia provincial o nacional, que se pueda crear como una especie de industria cultural, nosotros no logramos nunca eso en Río Negro. Eso permite fortalecer los oficios también, no sólo los artistas, sino todos los que laburan alrededor, los sonidistas, iluminadores etc. Que se puedan formar para mejorar. No logramos hacerlo, eso tiene que bajar desde arriba me parece.

Sí, pero pensá esto, se puede armar una red. Siempre deliré en una forma de trabajar de manera conjunta, nación, provincia y municipios, en la misma línea. Porque digo, la región del Valle Medio, somos siete municipios. Entonces te digo Fede, te vamos a organizar una gira por los siete municipios. Se ponen de acuerdo los siete, y contratan cada vez a un músico distinto. 

Sí y le dan alojamiento, pasajes y comida

Y el cachet ¿entendés? creo en eso. Creo que a veces se mira muy individualmente y no se mira lo que se puede hacer colectivamente, regionalmente. A eso tenés que ensamblarlo con lo que se hace en provincia y nación. Por eso te digo, que lo que vos hiciste como productor, el tema del Bar de La Chacra, mirá, tengo gente que me ha preguntado cómo hacer para venir, y eran de otro lado, viste. Cuando vos sabés, que hay lugares que existen como ese, el músico se interesa, pregunta.

Sabés que una vez, le mostré a alguien,  la grilla de todos los que habían venido a tocar , no me acuerdo a quién se la mostré, y no la podía creer. Porque aparte, era un mix buenísimo. Hubo artistas locales, de la provincia y otros súper reconocidos como Noe Recalde, Lucio Mantel, Luci Patané, Palo Pandolfo.

Tuvimos al Palo Pandolfo en el teatro

Claro, en el teatro lo llevamos con Fede Escalante y con Mecha, y después en El Bar de la Chacra. Digo, había shows de nivel interestelar (sonríe) Había de todo, ¿entendés? No es tan difícil gestionar un espacio así. No es imposible. Donde el artista se sentía cuidado, tenía unas condiciones que estaban buenas, la gente sabía que iba a ver algo que estaba bueno.

También en otra época acordate, que intentamos hacer Ruta Nacional Canción ¿era?, ese era buen ejercicio.

Se sigue haciendo. Pero eso fue pensado desde Buenos Aires hacia el interior, no al revés. Tenía que ver con un cruce de artistas de Buenos Aires con artistas del “Interior” (dice con ironía) de las provincias. A mí me decepcionó un poco, porque era desparejo ese cruce. Pero lo que nos generó a nosotros como espectadores estuvo re bueno también.

Pero por eso, ahí el tema es ser creativos, como les digo siempre a los pibes que charlan conmigo. Les digo hay que ser creativos y menos egoístas. Se puede construir desde abajo, sin esperar al estado, no hay que quedarse esperando porque si no, nunca hacés nada.

No, creo que tienen que estar las dos cosas. No podés esperar que el estado venga a armar cosas, pero sí está bueno que a veces existan políticas públicas que te den una mano, porque uno se cansa todo el tiempo de estar poniendo energía. Es un poco eso, y la red. Siempre tuve en claro eso, sobre todo cuando me fui para allá, tuve que empezar a armar cosas, para poder viajar. Con Páramo, en un momento empecé a viajar sin Carli, entonces armaba bandas, porque todavía no me sentía cómodo solo, todavía no tocaba el cuatro. Llegó un momento que, iba a Mendoza y tenía una banda ahí que me acompañaba, en Bariloche y Comodoro igual. Me permitió estar en movimiento entonces, ya Páramo se transformó en un concepto, que salía a defenderse con la gente del lugar que estaba a disposición de tocar, bueno lo único que faltaba es que no estuviera yo (nos reímos) aunque una vez, estaba en Bariloche y me fui en el último tema, lo cantó el Negro Saccomano, un amigo, y yo me vi un tema de Páramo sin mí, que era lo que faltaba. Es eso, la cuestión personal, es lo que más me llevo de todo esto ¿no? sé que puedo ir a cualquier lugar y tengo muchos amigos y amigas. Un poco de eso se trata, para eso hacemos. Nos hicimos como una comunidad una red, te hace sentir que no estás solo

Eso te acompaña toda la vida. Acá en casa suele caer gente que hace mucho no ves y pasan a saludarte porque estuvieron acá, y alguna vez tocaste juntos. A eso me refiero con el tema de las juntadas. En Valle Medio hay cada vez más músicos, con el tema de las escuelas que han formado mucha gente. Como Mario Luna, Laura, Tachi Finochi, la Escuela de Música de Lamarque, el Iupa y todos los que están ahora.

Está talleres de banda también, que esta buenísimo

Eso hace que tengamos un semillero más grande y que haya una propuesta más amplia en el Valle Medio. Primero el estado, tiene que pararse mirar que eso está ocurriendo y por otro lado los músicos tienen que organizarse. Nosotros en una época llegamos a tener un sonido propio, fue dificultoso organizar la administración de los equipos. Pero todo se puede, como esos circuitos que hablabas hoy. En el teatro funcionan genial los circuitos. Pero falta reciprocidad, a veces cuando querés salir no encontrás gente que te reciba.

Sí, no siempre, pero puede pasar.

A nosotros nos pasaba en teatro que venían grupos de Córdoba o Mendoza y cuando vos querías ir allá, ellos no tienen circuitos armados como los nuestros. A eso me refiero. Pero bueno… volviendo a vos, te quería preguntar, ¿La docencia qué lugar ocupa en vos?

La docencia, es otro oficio que agradezco mucho, hubo un tiempo que disfrutaba dar clases y además fue lo que me permitió hacer, era mi principal fuente de laburo, muchos años. De alguna manera, aunque a veces me peleo un poco, la verdad ahora estoy cansado de la docencia formal, tipo en instituciones, estoy pensando más en trabajar con clases particulares. Pero obviamente me permitió desarrollar mi música, digamos, porque si no hubiera tenido eso, hubiera sido más difícil, entonces agradezco. Es una tarea alucinante, a veces cansadora, sobre todo cuando laburas muchas horas. Pero me ha enseñado un montón de cosas también, sobre todo el estar con los pibes es muy enriquecedor muchas veces. Aunque a veces no te banques tanta intensidad o energía. Pero si estás con las antenitas paradas se aprende también. Ahora estoy cansado, estoy tratando de tomarme un tiempo de la educación formal, de estar en un aula.

Bueno Fede últimas dos preguntas que son iguales para todos. Vos estás en este lugar, tu punto de llegada. Te parás en ese punto y miras para atrás. Ahí ves todo lo que estuvimos hablando, tu camino, y allá en la punta ves un niño, es Fede niño, ¿qué le dirías?

¿Qué le diría? Mmm, nada, no tengo muchas cosas para reprocharme. Le diría que trate de disfrutar, que disfrute lo que hace. Si pudiera cambiar algo, en este camino del que estoy agradecido y bastante orgulloso, de mis decisiones, de mis hijos, de nuestra relación, de mi búsqueda personal, sí le diría eso que trate de disfrutar más. Mucho tiempo estuve, no disfrutando de algunas cosas, por presión o no sé por qué, nada, hubo mucho tiempo que me costó. Pero es eso, ser más consciente que en definitiva el disfrute es lo más importante. 

¿Y él qué te diría a vos?

Que lo va a intentar (se ríe) me diría: Viejo choto ándate a la la pu… porque era un niño bravo viste (se ríe)

Eras un niño rebeldón

Era rebelde sí, pero después me enderecé.

Tu hijo me hace acordar a vos

Es igual, pero ahora está mejor, creció. Sí muy temperamental. Bueno che, ¡gracias! me gustó verte, hablar. Cuidame, editame, que me voy por las ramas a veces. Haceme quedar inteligente 

No puedo hacer eso, tenés que ser inteligente, no te puedo hacer quedar como inteligente (nos reímos) Bueno querido ¡¡te quiero mucho, que te vaya re bien!!

¡Yo también te quiero!

Y sí, lo lamento si esta última parte es medio cursi pero Fede es familia y aprendí además que los sentimientos hay que expresarlos. Lo que me queda como reflexión es que acabo de tener una conversa con un artista que está dispuesto a darlo todo, allí está en la gran ciudad intentando recuperar el tiempo y dejar su marca. No busca la fama, pretende que su música llegue a más gente, que sus letras toquen el alma de mucha gente y que la música patagónica (que no es solo Folklore o música ritual, sino mucho mas amplia, llegue y se conozca. La Patagonia existe pero en los grandes medios solo miran el Norte y nuestra región sigue siendo una intriga, y aquí el arte se proclama todos los días por sus cultores que son muchos.

Hasta la Proxima

Pablo Otazu

21.08.21

Transcripción 

Agustina Otazu


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