Gianni Stabile, un realizador que busca su camino

Por Pablo Otazú.

El cine, forma parte de nuestras vidas. Los mayores, recordamos aquellos días donde los cines funcionaban. Matinee, Ronda y Noche, y en algunos Trasnoche. Allí nos encontrábamos, entusiasmados por ver cómo nos contaban historias de todo tipo.

El cine, es el que mejor cuenta, es el que mejor reproduce la realidad. La variedad de estéticas atraviesa a toda la sociedad. Cualquier escritor, puede hacer un libro con historias que ocurrieron en un cine. A mi criterio, una de las mejores historias que se han escrito, es «Cinema Paradiso», una hermosa narración romántica, pero muy realista a la vez. Sugiero que aquel que no la vio, lo haga. Será un viaje emocional maravilloso. 

Allí, muestran cómo un antiguo cine será demolido para construir un supermercado. Aquí, en Argentina, los cines se han transformado en iglesias evangélicas, en boliches, perdiendo así un patrimonio que la globalidad y la modernidad se llevó puesta. 

Aun reduciendo su fuerza, aún sobrevive estóicamente y también como industria, se mantiene a partir de las nuevas plataformas. ¿Será que uno debe acostumbrarse? Yo digo, que uno, no debe resistirse neciamente, tampoco resignarse. Por eso siempre digo, hay que dialogar y cuestionar siempre, para poder encontrar caminos óptimos. 

-Bueno Gianni.. nos vamos a conocer en esta nota. Creo que alguna vez nos cruzamos en algún juego rionegrino en que vos eras jurado.

-Ah, puede ser.. Si. Yo siempre escuche de vos, y Quito (actor de Libres) siembre me hablaba de vos. Te conozco de vista, pero nunca habíamos conversado creo. Sos un referente en la zona, en lo cultural.

-Me interesaba charlar con vos, porque tu actividad es bastante nueva en la zona. No ha habido mucha movida en ese sentido, gente que se haya instalado en la zona a hacer tu laburo. Algunos venían, filmaban y se iban.  Otros, se han quedado un tiempo, pero finalmente se han ido.. Suelo comenzar y finalizar la entrevista con la misma pregunta para todos. El cine es un arte, entonces la pregunta es: Para vos, ¿Qué es el arte? 

-¡Uh! Es una pregunta muy complicada. Siempre me la pregunto. Pero antes, una aclaración: yo no me considero cineasta ni director digamos, me considero realizador. Me parece más cercano a lo que hago. Creo que para llegar a hablar de cine hay un recorrido que hacer que aún no lo hice. Es mi objetivo, pero aún no he llegado. Entonces, me queda re grande el saco. Para mí el arte -es una mirada muy personal porque se toca con cuestiones más filosóficas, como el amor o no sé la verdad-, el arte tiene que ver con la libertad. Me sucede algo muy particular, en lo audiovisual todavía siento que no lo logré, no logré expresarme libremente. Me sucede lo contrario con la escritura. Hace varios años escribo poesía, no me considero escritor, pero sí escribo, y ese es un lugar donde sí me siento libre. Donde si bien estoy pendiente de la mirada del otro, de la lectura del otro, eso no me condiciona. En cambio, en lo audiovisual si, siento que estoy demasiado pendiente de la mirada del otro, más que nada de mis pares realizadores. Pero creo que cada vez lo estoy logrando más. Pero bueno sí, el arte para mí tiene que ver con eso, con la libertad.

El arte para mí tiene que ver con la libertad.

-Hay algo que dijiste recién, que está bueno. Me gustaría preguntarte qué opinás sobre eso. Hablaste de tus objetivos, de qué buscás, del estar pendiente de la mirada del otro. Entonces pensaba, en el caso mío te comparto lo que me sucede cuando preparo una obra de teatro, y es que siento que es más importante -y más en estos lugares, porque tengo claro donde estoy-, el proceso, que la obra de arte en sí, sin descuidarla obviamente. Para mí el proceso es de una riqueza fenomenal. Es cuando vos te encontrás con los límites propios y con los límites de los y las actores/actrices que te acompañan. Vos sabés que en determinados lugares tenés que adecuarte. Esa es la teoría del arte situado. Hay que adecuarse a lo que te ofrece la comunidad, y a veces eso no es lo mismo que lo que te ofrece Buenos Aires. Vos en una ciudad podés filmar con actores reconocidos como Darín o algún otro que tienen oficio, a los que no tenés que darles demasiadas indicaciones, en cambio acá filmás con Juan Perez, al que quizás además tenés que formar. Entonces, ese proceso es súper rico.

 –Claro, pero además es lo que lo hace particular o ¿no?, se genera de esta manera porque están estas determinadas condiciones, que suceden sólo acá

 –Por eso te quería preguntar para vos ¿eso no es rico?. Porque a veces pensar tanto en los objetivos hace que uno no disfrute tanto el proceso. 

 –Mirá, personalmente soy, a veces, excesivamente detallista y perfeccionista; y eso obviamente muchas veces me juega en contra. Me juega con estas cuestiones que te decía, soy de la frustración fácil. Quiero que las cosas salgan bien, pero a la vez, me pasa lo mismo con ese proceso de creación. Cuando veo tanta gente enriqueciendo un proyecto, una obra o lo que sea, me inspira y hasta me excita te diría. Es una cuestión que disfruto muchísimo. Más allá que a veces los rodajes generan muchas tensiones, porque suceden muchos imprevistos, a la vez ese intercambio entre las personas que están involucradas en ese proceso, me parece único, me parece como un nacimiento. Lo disfruto muchísimo. En cuanto a lo que te decía del objetivo, en realidad, tiene que ver más con desarrollar y descubrir un lenguaje propio. En ese sentido con Fede Laffitte, que fue mi referente mucho tiempo, cuando estaba por venirme para Choele, siempre intercambiaba con él. A pesar de la diferencia de edad e ideología, siempre lo tuve como referente, porque era una persona reconocida acá como realizador y cineasta. Y esto, una vez lo hablamos, de sentir casi como un deber como realizadores, el registrar lo que es nuestro. Lo que sucede acá, nuestra geografía, nuestros personajes, nuestras circunstancias. Siento que es lo que nos diferenciaría del resto de los realizadores. Eso, y el lenguaje que uno desarrolla. Porque no tenemos la misma forma de hacer, ni con mis colegas más cercanos. Siempre sentí esa responsabilidad. Si estoy acá tengo que generar al menos algo que muestre este lugar y que eso lo va a hacer particular, no tanto la tecnología que aplique, la planificación que aplique. Sino más bien eso, el propio lugar y sus circunstancias.

Ese intercambio entre las personas que están involucradas en el proceso, me parece único, me parece como un nacimiento. Lo disfruto muchísimo

-Mientras te escuchaba, pensaba en algo que repito mucho, y es la industria cultural. El cine nace un poco de la mano de la industria cultural. No es que debamos renegar de la industria, porque está, y hay que ver cómo uno convive con ella. Pero sí, mi opinión personal, es que es sumamente necesario cuestionarla. 

 –Sí, especialmente hoy en día, con todas las plataformas de streeming que hay si eso no es industria…

-Sí, aunque de alguna manera el streeming un poco democratizó y permitió a muchos realizadores tener otros formatos a los cuales acudir para poner sus trabajos, sus miradas. Volviendo a lo que decías del hacer desde el lugar, uno lucha mucho para que se entienda cuál es la diferencia que uno tiene con la industria cultural. La industria está porque vivimos en un mundo en el que no podemos zafar. Por ejemplo, en la música, la industria genera ciertos patrones que repite constantemente. 

-Son como nichos que genera

-Claro, sí nichos. Cantantes folklóricos que terminan siendo hoy cantantes de pop. Y no estoy siendo tradicionalista eh, es que sus patrones musicales tienen que ver con ese estilo. 

-Sí claro, estoy de acuerdo

-Se generan patrones, y en el cine pasa lo mismo. No escapa a esa lógica, sólo que no nos damos cuenta. En el caso del cine nacional, tiene una impronta propia al igual que los cines regionales. Cuando aparecieron algunas historias del norte -que por otro lado, el norte siempre tiene más publicidad que el sur- (Gianni se ríe, toma agua) Cuando estuve en cultura de la provincia discutía el tema del FAB. Para mí, tiene que ser un festival regional. Cuando a mí me hablan de identidad, yo digo que se forja todos los días. Se construye, muta. Entonces, el cine del FAB debería ser una construcción identitaria de lo que es la Patagonia, que tiene características propias. Por lo tanto su arte tiene características propias. Esas características luego dialogarán con las de otras regiones y veremos que sale, pero primero tenemos que saber quiénes somos. ¿No te parece a vos?

-Sí, estoy de acuerdo con eso. Pero quizás haya que crear otro festival de cine, que tenga más relación con lo identitario regional.

Es la primera vez que voy a presentar algo en FAB, con un amigo. Porque justamente pensaba: «Viene una producción internacional y gana», pasa eso. Está la sección patagónica, pero bueno, es como un rincón. Después el resto es como cualquier festival. 

-Porque todo tiene que ver con la ideología, la mirada desde la que se construyen las cosas. Si vos al FAB lo construís dentro de lo que es la industria cultural, sin preguntarte qué es la industria, te termina fagocitando sin darte cuenta. Entonces pasa eso que decís, las producciones extranjeras justamente tienen mayores recursos y producción, que las que vos podés tener en Choele. Evidentemente con mayores recursos podés hacer mejores cosas. 

-Mirá, justamente me pasó una vez – a mi compañero no, pero a mí sí-, me había presentado en el Glyzer con un proyecto personal, en el que la idea era producir un largometraje acá, en Choele. La historia, bueno, tenía mucho del entorno de Choele. Quería mostrar cómo la zona rural iba mutando en las estaciones del año y eso contribuía a la narración que estaba presentando. Bueno, la primera clínica que tuve, la tutora de dirección me dice: «Bueno, por qué no hacen un documental si tantas ganas de mostrar la isla tenés». ¡Me chocó tanto eso! porque claro pensé: vos sos una porteña y no entendés de lo que estoy hablando.  Aunque lo describí de una manera en que se pudiera entender -sin ánimos de ser despectivo en esto de ser porteño-, pero digo, cómo se nota que aún, cuando quieren ser federales, siguen depositando su modelo de hacer cine. Entiendo que eso pertenece a una estructura que tiene que ver con lo económico, y que se manejan de cierta forma, pero la forma en que me interpeló me chocó, porque dijo varias cosas más, a mí me hizo desganarme. En un momento dije bueno, no quiero hacer esta película ya fue.

 ¿Pero no tendría que haber sido al revés? en todo caso tendría que haberte servido de trampolín para hacerla igual a tu manera. 

-Con mi equipo transitamos los dos períodos de clínicas, que, si bien fueron de intercambio, más que nada se depositó en eso. Es como, si de repente ellos fueran jurados que nos estaban evaluando, cuando en realidad era un proyecto en desarrollo. Me sentí más evaluado que tutoreado…Entonces llegó la segunda serie de clínicas, y después de eso decidimos bajarnos, porque entendimos que nuestro proyecto requería otro tiempo de desarrollo, que no es el que nos imponían ellos. La verdad la experiencia no me gustó para nada. Pasa eso, ellos tienen una manera de hacer, y vos tenés que seguir ese modelo. Quería agregar algo respecto a lo que hablabas recién de la industria cultural, que es algo que no se habla tanto. Es que nosotros hemos sido educados como espectadores, más allá de que critiquemos a Hollywood, en las escuelas de cine se lo critica mucho, fuimos educados en una manera de ver que es muy difícil llenar esa expectativa después, como realizadores o cineastas. Cuando vos tenés a un tipo, que se vió la última Jurassic Park con unos efectos especiales imposibles de recrear por nosotros, o actuaciones a la altura de artistas de tanta trayectoria. Es muy difícil difundir después, un producto que esté a la altura de eso, entonces nos sucede eso. No sé si en el teatro pasa lo mismo, pero en lo audiovisual hay un nivel de exigencia tácita que es muy difícil de llenar.

-En el teatro quizás no pasa lo mismo porque tiene otra génesis. Aunque el cine tiene una génesis muy nacional en la época de los 50′, cuando existían los grandes estudios cinematográficos, también eran Hollywoodenses y a la medida de la industria. A mí me parece que la industria de la cultura se degenera cuando entra en la industria de mercado. Entonces la ecuación siempre es, hago este producto. Fijate que hablamos de producto, eso ya marca una ideología. 

-Claro, que tiene una finalidad económica.

-Exacto, y no tengo nada contra la industria. Sí tengo con los patrones que genera. Entonces Gianni Stabile, propone una película con otros tiempos y te lo cuestionan. Pero ese tiempo tiene que ver con la Patagonia, que se yo, los paisanos de campo están solos en el medio de la Patagonia, con distancias enormes y pretenden que sean charlatanes como los porteños, y no, ellos hablan cuando tienen que hablar.

-Eso mismo te iba a decir, porque no es solamente… se trata del ritmo de vida incluso. A nosotros nos tocó grabar en la línea sur, me acuerdo que dijimos de hacer una entrevista a las diez de la mañana, y el tipo nos dijo que no, porque a esa hora dormía porque hace mucho frío (se ríe) Claro uno va a allá y tiene que cuidar esas cosas, adaptarse al entorno en el que está y tratar de no interferir con eso.

-Claro, eso es el arte situado. Muchos artistas deberían acercarse a esa teoría, que, finalmente, tiene que ver con los pueblos originarios, si querés. Primero tenés que saber quién sos, amigarte con el medio ambiente, que no es sólo geografía. También tiene que ver con el paisaje humano, los ritmos que los da el paisaje, el clima. Bueno, lo que vos estás contando, o por ejemplo entender ¿por qué los paisanos en muchos lugares, hacen los techos bajitos? Muchos se ríen, pero es para no gastar tanta leña, y poder calentar el rancho más rápido. Eso te lo da el entender el paisaje. Pero el mercado no entiende de estas cosas. El mercado genera patrones, y si vos no seguís esos patrones te cuestionan.

-En ese sentido siempre estoy reflexionando. No es que lo diga ahora porque estoy hablando con vos. Realmente es un tema que todo el tiempo reveo en mis elecciones como realizador o como artista. A pesar que hago videos, me considero artista en algunas cosas que hago. Trato de dividirme, como realizador audiovisual, que apunta a los productos que se utilizan hoy en día, que se yo, por lo general manejo formatos breves, como las redes sociales, de hecho, vivo de eso. Por otro lado, están las realizaciones. Hasta en mi compu divido el laburo así, en dos carpetas distintas. Por otro lado, está todo el arte que puedo desarrollar con todo este lenguaje que desarrollé y del que me estoy apropiando. Trato siempre, que ninguna de las dos cosas pese más que la otra, que siempre estén más o menos equilibradas. Así como desarrollo con un fin más lucrativo lo audiovisual, que también lo haga desde un punto de vista artístico. Ya sea una video-poesía, el ciclo Arte Valletano, que se yo, que tenga una función más de difundir cultura, de expresar mi visión del mundo. Aunque a veces es medio enquilombado, tener un canal en el cual fluir. En eso, si voy a mi preocupación máxima, es la de dejar huella. Suena trillado, lo sé, pero me formaron en eso, de alguna manera, desde niño, en un ambiente evangélico. Siempre importó eso, qué legado deja uno. Entonces digo, yo no sé si algún día voy a tener un hijo, yo no sé si voy a poder construirme mi casa, viste, son cosas que realmente hoy en día las considero hasta secundarias, no es que no quisiera. pero realmente estoy más preocupado en dejar algo que siga resonando una vez que ya no esté. Me preocupa más eso. A veces me he embarcado en proyectos que quedan en la nada, pero que luego de un tiempo los retomo y toman otra forma, y es loco eso, el darte cuenta que el arte a veces no es lineal. 

En eso, si voy a mi preocupación máxima, es la de dejar huella. Suena trillado, lo sé, pero me formaron en eso de alguna manera desde niño, en un ambiente evangélico.

 –Es que la belleza no es lineal, y el artista busca la belleza. Busca su propia estética de la belleza, su propia mirada, y ese es el proceso que vive. Cuando hablo con mis alumnos, sobre todo los que se forman como profesores, les digo siempre yo tengo 70 obras hechas. De esas, a 68 les fue muy mal y a 2 les fue bien. El mundo del arte está lleno de fracasos, pero de acuerdo al significado que le da la sociedad a la palabra fracaso. Porque en realidad esos fracasos están llenos de procesos. Los procesos nunca son fracasos, porque están llenos de experiencias que te enriquecen siempre. 

-Sí, se tienen que vivir ciertos fracasos para lograr otra cosa. Una de las bondades que tiene el mundo audiovisual es que hay diferentes disciplinas, no sé cómo llamarlas. Pero es como en la escritura, que hay varios formatos y géneros. En lo audiovisual hay infinidad, aparecen constantemente nuevos formatos, nuevas maneras de mostrar. En un momento estaba como anclado en cierto producto, obra, me sentía más cómodo ahí. Pero últimamente me he abierto a otras cosas, a experimentar en un video-danza, experimentar en cortometrajes. Ir explorando otros ambientes, por ejemplo, nunca hice un video-arte o video experimental. Me parecen que son géneros y formatos re contra interesantes, en los que quizás sea más libre la experiencia de crear.

-Es que el mundo finalmente nos lleva a abrirnos. Por eso al principio te decía, no es que uno esté «en contra de», sino qué mira. Mirar y opinar no es lo mismo que estar encerrado en un formato. En tiempos de pandemia pasó algo curioso en el teatro. Vos sabés que, esta disciplina por génesis es presencial. La presencialidad en el teatro es fundamental, porque se produce el encuentro de los cuerpos. Bueno un montón de cosas que entraríamos a filosofar horas ( Gianni sonríe)…Pero en tiempo de pandemia, trabajar se volvió difícil y muchos se reconstruyeron, a partir del video. Entonces se produce una nueva discusión. Para mí, eso no es teatro. Lo que hay que empezar a discutir ahora, es que quizás, lo que sucedió es que nació otra nueva forma, llamalo video-teatro si querés. Lo dirán los teóricos que lo están estudiando. El video-teatro mezcla dos mundos, el video que es más cercano a tu mundo y el teatro cercano al mío

-Claro, será distinta la experiencia que genera

-El mundo va hacia esos lugares. Entonces vos decís, antes las obras de teatro duraban 2 o 3 horas, con intermedios, como en el teatro japonés, porque la gente tenía otro convivio ahí. Acá eso no se dió, pero se daban obras, que tenían tres cortes. Pero una cosa así no se puede hacer hoy. ¡Anda a hacerlo! si los pibes no duran ni 15 minutos viendo algo. Todo eso hace que uno repiense los formatos.

-Incluso el cine, algunos ya lo dan por muerto. El cine como lo conocemos, porque parece como que en realidad todas estas expresiones artísticas tienen como foco el hacer vivir una experiencia al espectador. Cuanto más personal, personalizada sea la experiencia, más funciona. El cine, de algún modo lo logró, daba vida en la pantalla a un sujeto con el cual vos te identificabas y te hacía vivir una aventura. Pero hoy ya con el nivel de gráficos tridimensionales que tenemos y los juegos que están surgiendo, la industria del videojuego ha venido a chocar muy fuerte contra el cine. No creo que lo haga desaparecer, para mí es justamente esa transición que ha vivido con otras expresiones artísticas. Pero esa fortaleza que tenía el cine en los 50′, ya hoy se hace desde el celular. El grado de distracción es muy fuerte, es distracción pura.

-Claro, uno no quiere que se muera el cine porque es uno de los formatos que nos permitía continuar con nuestro calificativo de ser sociables. Eran los lugares de encuentro, uno no iba solo a ver la película sino a encontrarse con vecinos. Otra vez aparece lo del convivio, la presencia humana es muy potente. Pero después llegó el video. Ahí, se empezó a romper la mística del cine. Uno se compraba una video cassettera y se quedaba comiendo una picadita en casa mirando una peli. Después llegó el DVD y así hasta hoy Netflix, Amazon, etc. Yo les digo a los pibes esas plataformas son como el videoclub. 

-Sí, además esas plataformas, de alguna manera han venido a suplantar a la televisión. Porque de alguna manera, vos en la televisión tenés contenido servido y te dan una cierta posibilidad, qué contenidos ver, pero en realidad los contenidos ya están programados. En Netflix o ahora peor, porque han salido tantas plataformas. La gente hoy puede contratar varias plataformas, entonces querés ver series tenés HBO, querés ver algo animado tenés Disney, vos podés elegir lo que quieras. Ahora sos omnipotente como espectador, eso es lo fuerte de las plataformas.

-El tema es que, todavía no lo tengo claro, pero pienso que en realidad no somos espectadores en ese caso. Somos más bien, consumidores, porque nos han hecho así. El consumidor paga, el espectador puede ser alguien que mira. Pero cuando vos pagás pasaste a ser consumidor.

Entonces, recapitulando en todo lo que vos venís planteando, no es tan sencillo desarrollar tu oficio en estos lares. 

-No, no lo es. y cuando llegué, la vi muy difícil. Más porque con la gente que hablaba me tiraba pálidas. Cuando empecé a trabajar, mi fuerte económico era la docencia. Si hubiera arrancado desde cero con lo audiovisual, probablemente no me hubiera podido desarrollar. Me refiero a todo el equipamiento que se requiere para producir. Empecé haciendo más que nada, eventos sociales, cubrir eso, pero me pasaba que la gente no estaba acostumbrada a que haya un videografo en la boda, sí un fotógrafo. Me costó muchísimo eso, porque no estaban dispuestos a pagar lo que correspondía por mi laburo, que en realidad es bastante. Un video por más corto que sea, lleva horas de edición, criterios estéticos, decisiones, que por ahí el cliente no lo ve a eso. Pero bueno, sí, con el tiempo me fui desarrollando. Y claro tenía otros objetivos altos, como por ejemplo trabajar en instituciones o hacer laburos más sofisticados, y de a poco se fueron dando. Hace cinco años que estoy acá y hoy en día ya considero que puedo de alguna manera seleccionar los trabajos en los que sí quiero participar y en los que no. En especial cuando vienen clientes muy pretensiosos y no valoran el laburo. Por ejemplo, viene un cliente que me dice que quiere dos videoclips, pero cuando le paso el presupuesto les parece excesivo. Pero si lo comparo con lo que se cobra en otros lugares, es bajo el presupuesto que manejo. Entonces hay una falta de mercado en esta zona, de mercado audiovisual, aunque bueno yo sigo subsistiendo. Pero como eso no está, cuesta, y cuesta no bajar los brazos. Hoy no puedo decir que puedo vivir de lo audiovisual solamente, y eso que soy solo, si tuviera una familia sería más difícil. Hay que estar con una pata en otros lados y eso también te resta posibilidad de producir y de crear.

-En general, veo un defecto en la comunidad artística. Siento que a veces, prima más lo individual que lo colectivo. Solía decirle a Fede Laffite: “vos podés hacer una película en esta zona, pero tenés que estar dispuesto a trabajar con la gente que hay acá. Porque si traés un actor de Buenos Aires y le pagás pero, nosotros actuamos de onda yno es pareja la cosa”. Lo cooperativo enriquece a todos. Si querés hacer un largometraje, tenés material humano para hacerlo. Y es gente que sabe construir de manera cooperativa, porque en realidad lo que prima ahí es la experiencia ¿a quién no le gusta aprender? Sobre todo a un artista. No es lo mismo actuar para una película, que actuar en una obra. La forma de actuación es distinta. Entonces, me parece que nos falta juntarnos, sobre todo en esta zona, en general te hablo. 

-Es verdad. Igual lo audiovisual, tiene como esa cosa también, que sí o sí requiere de gente. O sea, he laburado solo en cosas chicas, pero cuando querés encarar algo de cierto tamaño, sí o sí necesitas gente al lado. Desde técnicos, hasta la persona que piense el tema del catering. Nos pasó hace poco en un videoclip, fue de forma cooperativa, no éramos un equipo grande y había una persona encargada de catering, que se dispuso para eso. Fue la vez que mejor comí, era una chica en una chacra, ella es vegana hizo comida re saludable, y yo que soy de comer mucho y después cuando tengo que seguir trabajando me siento pesado, fue la vez que mejor me sentí. Me gustó eso, el nivel de organización. Porque otras veces a la vez que estoy pensando en el plano, en la dirección del actor, el clima, pensar también en el catering es demasiado. Cuando se puede trabajar así, está buenísimo. El audiovisual tiene eso, casi que necesariamente tenés que trabajar en equipo. ¡Hay gente eh!, hay gente acá en la zona. Yo me encontré con Diego Morante, al segundo año de estar acá. Hace poco conocí a Luciano Ruggieri. Son personas que,  además de amigos son colegas. Con ellos hablamos mucho de estas cosas. A mí me generaba miedo un poco, al haberme ido del ambiente en el que me movía en Villa María, que hablábamos todos el mismo idioma, descubríamos cosas, hasta filosofábamos del cine y del arte. Entonces cuando llegué acá, sentía que no iba a encontrar pares, pero no por hacerme el especial, sino porque no encontraba audiovisuales. Encontraba sí fotógrafos o actores, como Quito, con el que,  podía hablar de ciertas cosas. Pero cuando conocí a los chicos me pasó eso, se da un ida y vuelta fluído y enriquecedor sobre la praxis. 

-Dijiste que hace 5 años estás acá. Pero ¿vos naciste acá te fuiste y volviste? o ¿Cómo es? contame tu historia

-Sí, nací acá en Choele en el ’88 y después cuando terminé la escuela técnica, estuve un año más laburando porque no me decidía. Quería hacer un intercambio a España, a través de la iglesia. Fuí formado en una iglesia evangélica, mis padres son pastores de una iglesia evangélica y bueno, en ese momento yo participaba, y existía esa posibilidad de intercambiar. De repente se cayó todo, porque era muy caótico el tema de los argentinos en el exterior, entonces me quedé acá para pensar que estudiar. Siempre estuve involucrado con la música y con la informática, esas eran las ramas que siempre me interesaron y me resultaban fáciles. Empecé a buscar algo que involucrara las dos cosas. En esa época estaban muy de moda las carreras de diseño multimedial. Bueno, derive en esta carrera en Villa María, que era  bastante nueva. Me pareció un lugar re lindo, mi viejo estuvo de acuerdo, así que me fui a Córdoba durante 8 años, hice la tesis y la terminé acá en Choele. En un momento sentí que mi tiempo allá ya había terminado, mis viejos son mayores y quería volver a compartir un poco de mi adultez con ellos, estar cerca. Por eso estoy acá hace 5 años. 

En un momento sentí que mi tiempo allá ya había terminado, mis viejos son mayores y quería volver a compartir un poco de mi adultez con ellos, estar cerca. Por eso estoy acá hace 5 años. 

-¿Cuántos años tienen tus viejos? 

-Mi papá cumplió 78 y mi mamá 76.

-¿Cómo ves vos las posibilidades futuras de tu oficio en la zona?

-Creo que se está re contra impulsando eso. Hoy mismo, tuve una reunión con personas que desarrollan proyectos. Se impulsan incluso desde provincia cosas. Hace poco, viste que se hizo la Film comition, para atraer producciones a la zona.

-Hay una ley que no la tienen muchas provincias también

Sí claro la ley de cine. Por eso, creo que se está impulsando mucho el sector en Río Negro. Hay otras provincias como Córdoba, que están más avanzadas. Ellos tienen, por ejemplo, el cine Cordobés. Yo confío que sí, que está yendo en una buena dirección todo esto. Creo que la pandemia con todo lo malo que trajo, también trajo algo nuevo para nosotros, el valor de lo audiovisual. Que de alguna manera el año pasado se vio, todo se convirtió en audiovisual, desde la educación, hasta reuniones. Qué se yo, veo eso. pero a mí en lo personal me preocupa seguir desarrollándome.

Siento que como profesional quizás me iría mejor en otro lugar. Veo colegas que en otros lugares laburan mejor. A Buenos Aires no me iría, tengo amigos allá. A veces me comparo y ellos han logrado más cosas, por el simple hecho de tener más contacto con el mundo audiovisual, de la fotografía. 

-Es que este país es federal en los papeles. (Gianni se ríe)

-Sí, estoy de acuerdo con eso.

-Por eso aplaudo la posibilidad de tener una ley de cine en la provincia. Espero que se desarrolle porque viste, hay muchas leyes que no se cumplen. Son espacios de deseos personales a veces. Tenemos una ley de biblioteca, pero las bibliotecas están hechas pelotas, no les ponen gente. A veces uno desconfía porque está grande, pero ojalá esta ley de cine sea maravillosa, hay mucha gente del palo que está contenta. Tengo amigos y un hermano en el mundo del cine. 

-Es que es un avance

-Sí, cuando no había nada, que exista eso es un avance y lo aplaudo. Es una posibilidad de desarrollar la industria del cine en la provincia. Pero también digo, ojalá no sea sólo para las grandes producciones. Vos nombraste dos modelos Córdoba y San Luis. Pero generan cosas distintas. Córdoba genera el cine local y regional. El otro es para grandes producciones, vienen filman y se van. Podrán contratar algunos actores y actrices secundarios ahí en San Luis, pero no desarrolla el cine puntano. Entonces abogo porque nuestra ley desarrolle el cine de Río Negro. 

-Era un poco lo que pasaba con Bariloche. Hasta hace poco Bariloche era una locación buscada internacionalmente para hacer producciones. Porque era barata, porque qué se yo… y bueno, pero pasaba eso, venían producían y se van, y sí dejan…

-Sí está bien, contratan un catering, compran, contratan actores del lugar, capaz alguien que maneje cámaras. Pero digo, hablo del arte en sí mismo, vos necesitás que en Choele haya 10 personas más como vos, que estén desarrollando el cine en la región ¿por qué? porque si existen, es porque hay posibilidades si no, no existirían. 

-Bueno, ahí hay algo que nos pasa cuando hablamos con mis compañeros y con gente de otros lugares que están en la misma que nosotros, es que siempre sale lo mismo… Yo no voy a vivir del cine ya lo tengo claro, o sea, soy pesimista en ese sentido. Para eso, tengo que vivir en Buenos Aires, para que mi vida esté abocada a eso, y lo que me deje ese ambiente me permita sostenerme tengo que estar allá. Lo sé desde que estudiaba la carrera. Entonces elegí que éste, sea el arte que yo desarrolle, que no tenga un fin meramente lucrativo o económico, sino que pueda cubrir eso de otra manera. Eso es algo que nos pasa a todos los que conozco cercanos, que trabajamos en lo audiovisual, lo tenemos claro. Nuestro afán siempre va a ser producir una película o tener una trayectoria en el cine. Pero la verdad es que tuve una sola experiencia en el cine y fui asistente.

Nuestro afán siempre va a ser producir una película o tener una trayectoria en el cine. Pero la verdad es que tuve una sola experiencia en el cine y fui asistente 

-Está muy interesante la charla. A mí, siempre me preguntan si se puede vivir del teatro. Y respondo que no, pero que se puede vivir del teatro como rama del arte. Quiero decir el teatro tiene muchos kiosquitos: vos podés actuar, dirigir, diseñar puestas de luces, ser maquillador. SI laburás de todo eso y además sos docente de teatro como yo, podés vivir del teatro. Siempre las artes lo que tienen es montón de kiosquitos que hay que aprovechar, porque sabes que específicamente no están dadas las condiciones para vivir del arte. Además, porque estamos en una economía de mercado. Cuando en la pandemia decían «bueno, por lo menos está el streeming… con eso van a poder laburar», yo les decía «sí pero los compañeros en estos lugares lo hacen más por amor al arte para no aburrirse, porque ¿Quién le paga a Pablo Otazú? que no lo conoce ni el loro». No es lo mismo que haga un streeming un actor que sale en la tele todo el día. He visto compañeros del palo independiente que han hecho cosas preciosas, pero lo ha visto poca gente, el mercado es muy tirano. 

Tiene que ver con lo que hablabas antes de la falta de valoración. Como lo que le suele pasar a los músicos de la zona, que los invitan a un evento en la plaza a cambio de comida y bebida, y los músicos iban. Ahora hoy, ese concepto ya cambió, la gente hoy dice, no, yo cobro tanto!.

-Vos imaginate que, en el caso como el nuestro, yo tengo un dron por ejemplo, que cuando me lo compré me salió 150 mil pesos. No me lo compré con plata que junté de hacer videos, o sea, fui ahorrando de distintas cosas. Entonces, si yo de repente hago eso, de hacerle una gauchada a alguien y el dron se me cae no tengo forma de arreglarlo. A eso voy, a veces te dicen podrías hacerlo por el pancho y la coca. Y la verdad que no, todas las herramientas que uso son muy costosas. Pero bueno seguiremos charlando en otro momento.

-Por supuesto que seguiremos, el tiempo en estas charlas se hace corto. Pero bueno Gianni, vos estás en este punto imaginario, el punto de llegada, de acá hacia adelante harás más cosas. Pero te parás acá, mirás para atrás y ves un pibe en la punta del camino que sos vos ¿qué le decís? 

-(Gianni mira hacia el costado, se toma el cuello, sonríe) ¡Uy el otro día me hicieron la misma pregunta!, pero le diría seguí a tu ritmo, anda tranqui, vas a llegar a algún lado, pero experimentá lo que más puedas, viví todo lo que puedas, explorá todo lo que puedas.

Seguí a tu ritmo, anda tranqui, vas a llegar a algún lado, pero experimentá lo que más puedas, viví todo lo que puedas, explorá todo lo que puedas.

-¿Y él que te diría?

La verdad que no sé, soy tan distinto a ese pibe. Me siento en la otra punta ahora y estoy re orgulloso de eso

 –Un bonus track ¿qué es el cine?

-Para mí el cine, como obra que uno puede ir a ver, es un laberinto. Es como un tablero de ajedrez y consiste en un juego en el que vos tenés que descubrir la estrategia del que pensó eso. Disfruto muchísimo cuando veo una película y empiezo a entender qué quiso hacer, cómo lo hizo, desde pensar en el color, los movimientos dentro del cuadro hasta cuestiones más filosóficas de lo que está queriendo hablar el director. Siento que es como un juego, como entrar a un tablero de ajedrez y descubrir el camino que hizo

-¿Para qué sirve?

 –Para transmitir una visión del mundo

-¿No es un mero entretenimiento?

-No, no

 –Ves, ahí está la diferencia con la industria cultural

-Sí, pero eso se instaló hace mucho tiempo y es muy difícil desarmarlo.

Bueno Pablo ¡muchas gracias! la verdad fue muy entretenida la charla y muy interesante. Nos estamos viendo que sigas bien.

-Abrazo grande

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Apago el Zoom como en el cine llegamos al FIN, al famoso «THE END». La gente comienza a levantarse de las butacas, a sacudirse del cuerpo, múltiples emociones luego de 2 horas que duró la peli. Seguramente, irán a comentarla comiendo algo, o simplemente tomando un café, completando ese evento social del encuentro de los cuerpos, y por lo tanto el intercambio, porque a pesar de la intermediación de la pantalla no deja de ser un ritual aunque moderno.

Las industrias son necesarias? El concepto moderno de la industria como producción en masa? Me refiero si el Arte debe constituirse en una línea de producción y reproducción, evidentemente es necesaria pero también lo es que dialoguemos permanentemente cuestionando los nuevos conceptos que a globalidad nos impone y poder preservar algunos perfiles identitarios de nuestra cultura.

Invito a todos si realmente les interesa este espacio y cómo abordamos la cultura regional, a compartir cada nota. Muchas Gracias por seguirnos.

Hasta la Próxima!!

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