La realidad se construye en la comunicación

Gracias a la comunicación es que podemos relacionarnos. Nos pasamos la vida relacionándonos. Intercambiando conocimiento e información.

La comunicación permite que nos conformemos en comunidad, gracias a ese relacionamiento, y al consenso y comunión que surge de dicha interacción. No se puede no comunicar. Los mensajes no paran de circular, todo lo que hacemos en comunicar incluso cuando no estamos diciendo nada.

Nuestras palabras comunican, nuestros gestos, nuestra vestimenta, nuestros gustos, pasatiempos, todo, absolutamente todo es comunicación que se traduce en información que el otro va a recoger sobre nosotros, de forma consciente o inconsciente.

La comunicación es un proceso psicosocial, activo y complejo que comprende distintos niveles donde intervienen procesos semánticos, psicológicos, sociales, neurológicos y culturales.

Para comprender la comunicación en todo su sentido, debemos abordarla desde varias disciplinas como la historia, la sociología, la antropología, la filosofía, la lingüística y la psicología. Nos podemos nutrir de estas disciplinas y aprender sobre el arte de comunicar.

La realidad se construye en la comunicación, y no al revés, y es por eso por lo que comunicarnos es tan importante.

La comunicación tiene dos grandes finalidades, la de producir vínculos e información. Y esos vínculos e información se pueden dar comunicando bien o comunicando mal. Pero en realidad lo tenemos que ver al revés, cuando nos relacionamos bien, no hay problema, pero cuando nos estamos relacionando mal con el otro, entonces podemos decir que hay un problema de comunicación.

Lo mismo sucede con la información. Cuando mi intención de dar a conocer algo tiene el efecto esperado, entonces puedo decir que comunique bien. Pero cuando la información que estoy dando no tiene el efecto esperado, es porque estoy comunicando mal, ya sea porque no logré captar la atención del otro o porque hice mal uso de mis herramientas comunicativas.

Sea como sea, los problemas de comunicación se traducen en conflictos. Porque, al relacionarnos o intercambiar información, como dije anteriormente, no solo estamos haciéndolo con palabras, sino que debemos contemplar nuestra comunicación no verbal, es decir, que está diciendo nuestro cuerpo.

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Jennifer P. Olivera

¿Mi lenguaje corporal coincide con mis palabras?

Es importante saber que captamos a los demás desde su expresión y desde su tono de voz, además de las palabras que utiliza. Los humanos tenemos la capacidad cognitiva de teorizar de forma primaria las acciones humanas y juzgar lo que estamos viendo y escuchando. Es decir, de asumir. Mientras nos estamos relacionando con el otro o recibiendo información, nuestro cerebro ya se encuentra sacando conjeturas a priori asumiendo desde nuestra preconcepción personal de las cosas, que es a su vez una construcción social y cultural dada por nuestro propio contexto y experiencias.

En una conversación, sea el contexto que sea, nuestro cerebro, de forma automática, interpreta las intenciones del otro y sus deseos a partir de nuestras propias presuposiciones sobre lo que creemos que son sus intenciones y deseos. Esta percepción es puramente emocional. No hay racionalidad durante este proceso.

¿Ahora ven porque a veces es tan difícil entendernos? ¿Nunca les paso de estar escuchando algo o a alguien, y estar al mismo tiempo sacando conclusiones sin esperar a que este termine de hablar?

No hacer esto es muy difícil, porque nuestro cerebro diseñó esta capacidad como mecanismo de supervivencia, pero en la actualidad con las múltiples formas de comunicación, una herramienta que antaño era vital para nuestra supervivencia hoy nos lleve al caos comunicacional.

Por eso la tarea de comunicar, es una tarea compleja y delicada. Las personas reciben la información desde lo emocional, y desde lo emocional es que debemos procurar abordar la comunicación, sabiendo que somos seres sociales emocionales.

Así que la próxima vez que estés conversando con alguien o escuchando a alguien hablar en la tele, observa a tu cerebro y fíjate que dice sobre lo que esta escuchando.

Jennifer P. Olivera
Consultora en comunicación política y analista internacional.

@jpoconsultora


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