Leo González: Un laburante de la música en todas sus variantes.

Por Pablo Otazú.-

Leo es como un pariente cercano, es un producto de su trabajo, pero también del Grupo de Teatro Libres. Asiduo concurrente a los talleres infantiles, adolescentes, de murga, allí desarrollo su veta artística.

Leo es inquieto, siempre pensando algo nuevo, tiene el formato de los artistas quijotes, de aquellos que hacen y luego se ponen a pensar “¿como vamos a pagar esto?».

Ha transcurrido desde ser músico hasta la etapa de productor. Hoy hace un programa por streaming que se llama Cara a Cara y que promociona a los artistas regionales. No le gusta mucho hablar de él, así que intentaré una buena charla.

Nos conectamos para hacer la entrevista, me disculpo por el retraso, le comento cómo va a ser la charla. Le pregunto si prefiere hablar de Leo Gonzalez o de “Impakto”. Me responde que, aunque ahora tenga otros proyectos, “Impakto” es parte de su vida. 

Lo chicaneo un poco, con que de seguro no leyó mis notas. Es una broma que me permito porque a Leo lo conozco desde chico, desde que iba a los talleres de teatro y murga en “El Galpón”. Él no se queda atrás y me retruca que claro leyó algunas notas. 

Bueno, esto es una conversación más que un reportaje porque yo no soy periodista. 

No serás periodista, pero no sos tonto. 

Sí, pero no me gusta usurpar títulos. Bueno vamos a lo nuestro, te voy a pedir que te presentes ¿Cómo te presentarías?

¿Cómo me presentaría? Me presentaría como un músico que le encanta hacer música. No sé de qué otra manera me podría presentar, no sé, diría que, soy músico. 

¿Y qué te pasa a vos, cuando haces música?

¡Qué interesante la pregunta! Y…a mí particularmente hacer música -en todos los sentidos-, ya sea arriba del escenario o estando atrás de una mesa de estudio grabando, componiendo, son muchas sensaciones. Depende también del estado de uno, el momento, pero particularmente son sensaciones hermosas. 

Ahí ya nombraste un montón de cosas que cuando te dije que te presentes, no las dijiste.

¿Cómo qué?

De lo que vos dijiste hasta recién, ya deduje por lo menos 2 oficios más, además del oficio de músico. Uno es el de sonido, porque hablaste de una mesa, o de productor también, porque puede ser una mesa de estudio. Y el otro, es el de compositor. O sea que me estás pijoteando información Leo (nos reímos)

No, no te estoy pijoteando información que se yo, es que no soy mucho de hablar de mí así. Prefiero que lo hagan otros, mal o bien, que se yo…

Sí, pero, este es un reportaje a Leo González, no a otro (Leo suelta una carcajada) 

Sí, tuviera que decir hoy, a los 35 años, quién es Leo Gonzalez y…te diría que hoy tiene muchas facetas, y pienso, va a tener muchas más, musicalmente hablando y en el tema sonido y producción. 

Hablemos de los comienzos ¿Cómo empezaste a hacer música?

No sé si te acordás que, antes venían las masitas, esas… boca… bocaditos de chocolate, no me acuerdo bien como se llaman, pero que venían en unos tarros cuadrados de chapa. Bueno, eso lo usaba como bombo. Después, agarraba las ollas de mi mamá, las tapas y bueno con eso iba haciendo ruido, experimentando un poco lo que a mí me gustaba. Igual traigo de la familia de mi papá -por lo que me cuenta-, el amor a la música, hace mucho tiempo. Mi viejo fue DJ 15 o 16 años. Pero particularmente empecé con la música a los 12 años. Mi primer escenario fue la Fiesta del Tomate.

¿Y a los 12 años qué hacías?

Tocaba la batería, ya tenía mi propia batería acústica. Y empecé tocando folklore. 

¿Con quién tocabas, te acordás? 

Sí, con el Sapo Darío en primera guitarra y El Vasco Strassner en voz. Eso fue mis primeras incursiones en la música, en la percusión.

Y antes de la Fiesta del Tomate, habrás tocado en otros lados seguramente. 

Sí, hicimos varias presentaciones con El Vasco, pero bueno, por una u otra cosa, cada uno empezó a hacer cosas por su cuenta. En ese entonces también estuve haciendo rock internacional. Viste esas banditas rock que se arman por el verano y tienen ganas de tocar, y empezás:“Che ¿querés venir a tocar?, vos tenés batería, yo tengo guitarra, aquel tiene…” bueno así viste, me llamaron y empecé a tocar, toqué un tiempo rock. Y ahí paralelamente empezamos a armar un grupo de cumbia que… me llamo Luis Lefiguala, la iniciativa fue de él. Así arranqué, eso fue un poco como arranqué.

Ahí llegó la cumbia a tu vida y no se fue más. 

Y no se fue más. 

¿Impakto cuando nace? O ¿hubo otro grupo antes Impakto?

Sí hubo otro grupo, en sus inicios, Impakto se llamó Máxima Energía, que tuvo su primera presentación, en el teatro El Galpón (sonríe como si recordara con cariño)

¡No lo recordaba! ¿Quién la integraba? 

Bueno, Luis Lefiguala, que te decía, es el que un poco tuvo la iniciativa, que me llamo a tocar. Después estaba César Valdebenito en el bajo -que hoy es músico, primera guitarra de Los Ribereños. ¿Quién más?… (piensa un rato) Bueno, Pablo Torres, que no está acá, del barrio estaba Cristian Vázquez, bueno, vos el barrio lo conoces (se refiere al barrio del Teatro El Galpón) ¿Te acordás de él?

¿El que le decían el milico y ahora lo es? 

No, ese es Daniel, el hermano. Cristian era el morocho, bueno, él estaba en los timbales. Después estaba el hermano de Camoi, “Poroto”. Y bueno, iniciamos con Horacio Ortiz que formó parte de Impakto como 12 años vocalista, seguro me olvido de alguien pido perdón. Me acuerdo que, -siempre lo cuento-, él cuando empezó a cantar se ponía atrás de las cajas y si lo mirábamos, se iba a la miércoles, porque le daba, no sé miedo o vergüenza (se ríe) Se iba nos quedábamos todos “Che,¿el cantante dónde está?”(nos reímos) 

Escuchame una cosa Leo, este… ¿Impakto empezó haciendo cumbia de otros y después terminó haciendo cumbia de autoría, no? Música propia, digamos.

Si, en realidad yo empecé…a ver, empezamos varios con ese tema, pero yo fui, el que hizo un poco más hincapié en que teníamos que tener por lo menos una identidad dentro de lo que hacíamos. Y, bueno, estuvimos muchos años buscando la identidad, o la impronta del grupo digamos. Esto recién se dio en el 2003/ 2004, que largamos nuestro tercer disco y creo que ese fue el puntapié para el rumbo de la identidad.

¿Cuántos discos grabó impacto? 

Los primeros dos discos, los escribí yo, las letras. Después la música la hacía Víctor Pérez, que fue, digamos, dentro del grupo nuestro pilar musicalmente hablando, porque él es compositor e intérprete, buen músico. Bueno, le empezamos a dar forma a esos dos primeros discos y ya el tercero ya trabajamos Víctor y yo haciendo la producción del disco y así hicimos, 7 discos. 

¿Cómo los hacían a los discos, artesanalmente?

Todo, siempre fue producción propia, un poco por los costos y porque no había acá, y si querías hacer algo te tenías que ir afuera. Todo ese tema me hizo meterme un poco en el rubro del sonido, de la grabación, de pensar cómo quería que suene el grupo. Y de eso se trata un poco la identidad, pero siempre fue así casero.

¿Cómo hacían después la distribución de los CD? Porque en esa época todavía no estaban las plataformas digitales. 

La distribución de discos, o sea, como éramos independientes, digamos que toda la producción la hacíamos nosotros a pulmón y como podíamos. Seguramente con miles de errores y cuestiones técnicas que hoy capaz no nos pasaría. Pero la cuestión de la distribución era nosotros ir a tocar algún lugar y llevar 10/15 discos a duras penas. Si alguien quería comprar un disco nuestro, lo podría comprar y si no, hasta a veces los regalábamos. También consideraba que, si nosotros no entendíamos lo que hacíamos, aparte de lo que hacíamos en vivo, como que no iba a tener mucho valor. Tenés que tener una agenda muy importante como para empezar a meterle a lo que haces. 

Y en ese caso, los medios de difusión, por ejemplo, las radios, ¿acompañaban este proceso tan difícil que ustedes iniciaron?

Mirá, te voy a decir la verdad nos pasó que -sin ánimo de ofender a nadie-, pero creo que digamos al ámbito musical no se le da la importancia que se le tiene que dar al nivel difusión. Y en ese momento nada, nosotros tuvimos que, yo particularmente tuve que empezar –ni siquiera les dije a mis compañeros-, a poner plata en las radios para que empezaran a pasar nuestros temas, pagar por la difusión.

¿Y lo lograste? 

Sí lo logré. 

¿Estás conforme con lo que han logrado con el grupo Impakto?

Sí, siento que lo logramos porque mucha gente también vive de eso.

Claro. En una época era un grupo, así como señero, era un grupo que marcaba el rumbo en la zona. Estaba siempre, digamos, había otros grupos, pero el grupo Impakto era un grupo que, arriba del escenario sonaba muy compacto porque se notaba que tenía mucho ensayo ¿no? Se entendían.

Sí muchas horas de ensayo teníamos.

Sonaba bien. ¿Lograron tener una agenda que los conforme? 

Y… si vos le preguntas hoy al Leo de hoy, si estoy conforme -no sé la opinión del resto como la vio porque, un poco yo estaba al frente-, pero si hoy te tengo que responder para mí, no cubrió todo lo que me hubiera gustado cubrir. No cubrió esa expectativa, ni en el momento de auge. 

¿Por qué te parece que eso sucedió así? 

Quizás sea yo el problema, o sea, no el problema, sino que la ambición de que sea de tal manera y no disfrutar, digamos, lo que se hizo. No sé si me explico. 

Pero Leo, la cosa es concreta, si un grupo trabaja de vez en cuando y con eso está bien, está bárbaro, digamos, es lo que el grupo quiere. Otra cosa es que el norte del grupo sea triunfar, entonces ya la ambición es mucho más arriba, Triunfar en estos medios, en el medio de la industria cultural, de la industria de la música es más difícil. Entonces digo, una cosa es el oficio del músico, donde lo que te importa es ir a ensayar, que salgan bien las cosas y que al público le llegue el mejor producto que puedan lograr. Y otra cosa es querer ser famoso. 

No, no famoso no, sino que…bien, lo dijiste clarito a lo que iba con no cubrir las expectativas, es en cuanto a la cantidad de presentaciones que hubiese querido tener. No tiene que ver con ser famoso, para nada. 

Pero digo, hay varios grupos acá en la zona que realmente cuando se presentan -uno que tiene el ojo entrenado en estas cuestiones de la cultura-, te das cuenta si es un grupo compacto que viene ensayando o no. Porque para mí el ensayo es el trabajo. Después cuando vos estás arriba del escenario, es como mostrar la obra terminada, viste.  Es como el pintor cuando pintó el cuadro, una vez que lo terminó lo terminó, y es lo que muestra. Ahora, el ensayo es fundamental porque ahí está todo el laburo. Y eso sí se nota, cuando hay un grupo que se junta dos días antes para tocar en un verano cultural o en un domingo de plaza; y un grupo que sube arriba del escenario y vos decís: “¡Ah la miércoles! este grupo suena bien, suena compacto, acá hay laburo”. Para quien tiene el ojo y el oído entrenado, se da cuenta enseguida. Aclaro que no es para sobarte el lomo, pero creo que, Impakto lo lograba, esta cuestión de ser un grupo firme bien plantado arriba del escenario, porque tenía trabajo atrás. Por lo menos es lo que opino. 

Sí, sí, totalmente, totalmente. Viste que uno en la música va evolucionando, va queriendo escuchar otras cosas, va queriendo perfeccionarse en lo que hace. Y hay otras personas que no, que son por ahí…, que se yo, en mí caso no soy un músico virtuoso, pero soy muy hincha pelota con los ensayos, que salga bien, brindar una buena imagen, una conducta en todo lo que hago en mi vida. En Impakto era muy hincha pelota.

Impakto llegó a tocar en “Pasión de Sábado” ¿no?

Sí. 

¿Cómo fue eso? queres contarle a la gente. 

Te acordas una vez, vos me dijiste que yo estaba loco, que para qué quería ir ahí. Bueno, qué sé yo esa locura, que se dé, era un objetivo para mí, que yo se lo transmití a mis compañeros de la agrupación. después podrían compartir o no compartir. Qué se yo, calculo que, para todo el ámbito tropical, los grupos de cumbia, todo el mundo quiere estar ahí. Para mí llegar ahí ya fue como el objetivo máximo, un logro. Trabajé muchísimos años para eso, y trabajo muchísima gente. Personas que después no fueron, que habían sido parte del grupo y que ya para ese momento que fuimos no estaban. Por situaciones de la vida porque te cansas de lo que estás haciendo, por cuestiones familiares, por lo que sea. Para mí fue un logro tremendo, o sea que un grupo musical tropical haya estado en la pantalla que todos quieren estar. Es como el folklorista, cuando dice que quiere ir a Cosquin, a tocar a las Peñas en Cosquín. Creo que es un anhelo de todo el que hace música tropical.

¿Y, en qué sentís que te cambió la vida eso? Porque en cierto modo eso es como una vidriera ¿no? Y en realidad lo que te puede pasar en estos programas es que, como tienen alcance nacional te puede ver mucha gente. A partir de ahí puede ser que la agenda tuya se nutra. Ahora si te transforma la vida o no te transforma la vida, no estoy tan seguro. 

No, creo que no. Pero sí, soy un convencido que es una industria muy potente para el que hace esta música. Nosotros teníamos programado para el 7 de diciembre del 2019 tocar ahí. Bueno, pues ese día que fuimos, pasamos dos días intensos con nervios, con ganas de conocer. O sea, yo conocí a Buenos Aires en alguna otra oportunidad, pero no de la manera que lo vimos con todos los chicos, disfrutar de todo. Llegar… nos llamaron y ese día nos pasó de todo, llegar al lugar que se yo, dos horas antes de la hora que nos habían dicho por que la emoción era tan grande. Nosotros fuimos el 7 de diciembre y paso, no sé, digamos un mes y medio, que nosotros ya teníamos una agenda de 8 meses completa, todos los fines de semana ¿entendés?

¿Y, qué pasó?

Y llegó la pandemia. 

¿Y cómo armaron esa agenda? ¿Los llamó un productor?

No, nos empezaron a llamar y a completar fechas. Gente que ya me conocía, que no creían en el grupo, eso me pasó. Porque si bien uno ha andado por todos lados defendiendo lo que hace, poner el disco en la radio y en un montón de lugares, me pasó con dos localidades, en Cutral Co y Zapala. Había ido a ver dueños de boliches, directores de Cultura, bueno y  puntualmente en dos bliches que yo había ido a ver en su momento, me dijeron: “No,esta música no se escucha acá. Nosotros no podemos pagar esa plata”. Era todo no. Y de repente, pasó esto. Nosotros trabajamos mucho en el marketing del día, yo creo que todo el Valle Medio se enteró que Impakto fue a Pasión y la gente nos acompañó muchísimo, era algo valioso, digamos, que un grupo del Valle Medio, pise por primera vez, el piso más anhelado, en la Argentina o Sudamérica, no sé, no sé qué alcance, pero es una industria muy importante. 

Seguí leyendo:   ANSES atenderá en Pomona

¿Y después de la pandemia qué? 

Seguimos en pandemia.

Bueno pero ya la pandemia está más floja, ya hay espectáculos. Cosquín está funcionando, por ejemplo. O sea, hay un montón de espectáculos que ya funcionan. 

Sí,totalmente, 

Volvieron los domingos de plaza en los municipios.

Sí, sabes que yo esto de la pandemia me lo tomé más, como un crecimiento personal, en el ámbito musical, en el ámbito de la producción inclusive. Soy el productor general, de lo que es “Cara a Cara”, que todo el mundo ya lo conoce. Tuvimos en toda esta pandemia, a todos los artistas, del Valle Medio,

No, a todos no, a algunos.

Bueno no, al que quiso estar porque yo tampoco voy a obligar a alguien que venga 

Y…pero a veces hay que invitar 

La invitación está abierta a todos los niveles, siempre está abierta

A veces hay artistas que no se enteran.

¡Cómo no se van a enterar!

Pero a veces, uno piensa que todo el mundo se entera, y en realidad no todo el mundo se entera, algunos no saben cómo llegar, algunos no saben cómo hacer, estoy hablando en general.

Esas son cosas que vamos a ir puliendo, obviamente. Han pasado más de 50 artistas. Yo creo que hay muchos más, obviamente. Pero a lo que iba, que te estaba contando, que con la pandemia me lo tomé más como crecimiento personal, y la banda como que quedó a un costado. A un costado porque, nada, le dije a los chicos: “Miren, yo no estoy en un buen momento ni económico, ni personal, los liberó chicos porque no sabemos cuándo va a terminar esto” ¿no? Entonces hicimos un impasse, digamos.

Ahora hablamos de tu faceta en la producción y del programa. Pero antes quiero preguntarte, ¿Qué es la cumbia patagónica? 

La cumbia sureña. Mira bueno y ahí en 2004, empezó un grupo que hasta el día de hoy está vigente, con un excelente autor, compositor e intérprete, Javier Quinteros, es el grupo Los Dragones. Ellos han trascendido todas las fronteras, siempre llevando la cumbia sureña como un eslogan. 

Pero, ¿es del sur porque vivimos en el sur o porque tiene alguna característica especial?

Las dos cosas

Y ¿en qué dirías que se diferencia de otros lugares? Porque uno dice la cumbia santafesina y la cumbia villera son distintas.  La cumbia que se yo, no sé, colombiana es distinta. 

Por eso sí, bueno es lo que nosotros quisimos hacer con Impakto, era darle una impronta e ir por la línea de lo que estaba haciendo Javier también, la cumbia sureña. Apoyar eso, esa impronta, ese estilo, esas características. En cuanto a eso, no es que aparezcan grandes diferencias a nivel musical, pero sí, hay algunas cosas que la hacen diferente, por ejemplo, en la rítmica, puede ser la batucada de una murga, pero con instrumentos electrónicos, que se yo, la campana de la salsa se toca de otra manera. Sonidos particulares de sintetizadores, que son sonidos que otra cumbia no las usa. 

O sea que la diferencia podría estar las letras, en el ritmo y en él lo tímbrico, digamos el sonido.

Sí, totalmente.

Bueno y ahora sí, contame un poco de Leo productor ¿Cómo nace esa faceta?

Está naciendo, está naciendo. Qué sé yo, si bien estuve siempre atrás de todo lo que hizo Impakto junto con otra gente, porque no soy yo solo. Como te dije hoy, no soy un músico virtuoso con los instrumentos armónicos, a ver, si sé algunas notas porque eso me sirve a mí para para componer líricamente, digamos, pero no soy un músico virtuoso. Entonces siempre se necesita de otro, vos sabes bien de lo que te hablo, porque sos músico, cantante, autor, intérprete. Entonces en ese camino fui encontrando eso de intentar transmitir en un sonido, eso que quiere el músico. Potenciar un arreglo, mejorar una voz, un poco así va surgiendo el tema de la producción. Pero en todo lo musical digamos, también como sonidista de folklore, de rock, de lo que sea. Uno como sonidista -me ha tocado ser sonidista hasta el día de hoy-, le va encontrando esa forma de sacarle el mejor sonido a un bombo de una batería cuando está mal afinado, a una guitarra. Sacarle el mejor sonido que necesita, porque digamos, no todo el mundo tiene la posibilidad de tener un instrumento que suene bien. Se entiende lo que digo, entonces desde ese lugar fui construyendo a la faceta de producción.

Me interesa saber porque, la vez pasada me preguntaban … porque hace unos años atrás, en nuestra época cuando éramos jóvenes.

Hace muchos años (nos reímos)

En un país lejano, no teníamos ni la mínima posibilidad de grabar por estos lugares. Creo que habría en Bahía Blanca y no sé si en Neuquén. Después tenías que irte a Buenos Aires. Pero ahora es distinto porque ahora, empezaron en el Alto Valle y el Valle Medio también está poblado de pequeños estudios que si no te permiten un acabado 10 puntos te permite hacer al menos, una grabación, una maqueta para poder llevarla y mezclarla en un estudio, en Buenos Aires. O simplemente lo armas acá. Antes, esa posibilidad no existía, entonces yo sostengo, que todas estas cuestiones que van naciendo en estos lugares, tienen un alto índice de quijotada ¿no? un alto índice de tirarte a la pileta sin agua. Porque, uno no gana plata con esto, esta es la historia. Es decir, cuánta producción tenés que hacer para poder amortizar todo el equipamiento que vos necesitas para armar un estudio. Y no lo digo sólo por vos, lo digo por varios que tienen estudios. Si podes contarme un poco de eso porque me interesa saber ¿Qué lleva a una persona a hacer semejante inversión sabiendo que va a perder plata? 

La pasión por lo que uno lo hace. Yo, por ejemplo, particularmente cuando tengo que pensar, soy operador de sonido y no siempre opero con el mismo sonido, ni con la misma empresa, ni con los mismos equipos nada. Y uno trata que el músico que sube arriba del escenario suene la mejor manera. Entonces esa pasión, no muchos lo hacen. Porque eso es lo que te quería decir hoy, vos decís, no hay un estudio, y sí estudios caseros hay un montón, pero no es lo mismo ir a grabar y que te produzcan. 

No claro ya se

Porque vos ir a grabar, poder ir a grabar a un montón de lugares acá. Pero, que te produzcan y que te digan che esto va a sonar mal, no. Si bien, uno no le puede decir a una persona que esto va a sonar mal si podés, encontrar la vuelta, ir modificando para que comercialmente funcione bien se entiende lo que digo. 

Para mí sigue sonando a quijotada.  Porque viste como es la historia del Quijote…

¿Cómo es?

El Quijote era un personaje de Cervantes que luchaba contra los molinos de viento. Él luchaba con un arma que era como una gran lanza larga. ¡Y claro! las aspas del molino lo tiraban todo el tiempo, pero él pensaba que luchaba con gigantes. Él creía que eran gigantes, que él tenía la obligación luchar para salvar a la gente. Por eso al que hace cosas que la mayoría de la gente no entiende se le dice, que es como un Quijote. Entonces volviendo a lo que hablábamos, pienso que es parte de la utopía del arte, es decir, lo hago porque quiero, porque tengo ganas, porque necesito, por la pasión como me dijiste vos. No lo hace para la plata porque eso ya entra en otro terreno. Cuando uno empieza a sacar un número y dice, bueno, yo acá puedo grabar tanta gente, le puedo cobrar tanto que se yo, bla bla bla de acá en tanto tiempo amortizo de los equipos. Cuando hacés eso, estás haciendo comercio, no estás haciendo arte. Se fue a la mierda la utopía del arte entendés. Porque, así como vos no ganas plata, tampoco ganan plata las grandes grabadoras, como la leía hace poco… el estudio que tenía este pianista, ay, no me sale el nombre, ayúdame…este…

¿Baglietto? No el otro este…

No un pianista, bueno, ya no me voy a acordar. Alejandro Lerner, no me salía, es el alemán que me joroba cada tanto, que cerró porque la pandemia lo fundio. Y tuvo que cerrar, pero él siempre dijo que eso no le daba plata. Le daba satisfacción, lo mismo que vos me decís. 

Placer y satisfacción

Entonces, yo creo en eso viste, creo que hay mucha gente que hace eso y vos sos uno de esos.

Bueno gracias, sí me lo tomo así

Entonces, ¿Por qué haces el programa “Cara a Cara”? 

Sí, sí a ver, lo que a mí me pasó en ese tiempo, lo que quise hacer es darle el espacio al que quiera venir, poner a disposición la tecnología, como una forma de reinventarnos y solucionar un problema que a mí en algún momento me pasó. Sí, porque en el Valle Medio no tenemos no hay una radiodifusora o alguien que diga, che voy a pasar un tema de Los Ribereños y le vamos a dar valor al artista, a la música del artista.

Y la gente que no sabe ¿cómo hace para enterarse para ir a tu programa? porque yo te jodo siempre qué no me invitás y toda la historia, pero porque es real que no todo el mundo se entera. Ahora hablo enserio, no todo el mundo se entera, ese es el tema. Nosotros creemos que si, yo creo que todo el mundo se entera que escribo estas notas y no es así. Segundo ¿Cómo hace la gente que quiere ver el programa?

Primero, eso, es por plataforma, digamos es por una fan Page. Es un vivo, pero con audio digital y con una charla amena como las que estamos viviendo ahora, con el artista. Tiene su conductor, el que lleva adelante el programa. Vos ahí en la página podés agarrar en el número de whatsapp, podés apretar el botón de whatsapp, y decir, quiero estar en el programa y ahí te pones de acuerdo conmigo -es mi numero el que está ahí-, para poder estar en el programa. Ya febrero, por ejemplo, está programado.

Buenísimo entonces. Y aparte de eso ¿andas en otra historia, está planificando algo más? ¿Estás quijoteando algo?

Sí, pero no te lo puedo contar.

No me lo queres contar para que la gente no sepa, está bien, está bien (bromeo)

Estoy con un proyecto nuevo de música, que bueno le vamos dando forma, de a poquito vamos más por otro estilo. 

Vos este…en este camino que has hecho, camino que fui siguiendo porque te conozco desde que eras un niñito, desde que ibas al teatro “El Galpón” 

Tuve muchas facetas viste.

Sí, ahí tocabas en la murga también.

Sí, murguero 12 años de mi vida

Claro, además fuiste profesor de murga en la Escuela de Arte. 

Sí, 5 años

Entonces vamos a hacer un jueguito, vos llegaste hasta ahora, hasta hoy a la noche que estamos hablando acá. Este es como tu punto de llegada, después de acá para allá no sabes lo que va a pasar y yo tampoco. Te parás en este punto, mirás para atrás, y allá la punta del camino, cuando vas a empezar a caminar en toda esta historia de la música, ves a un pibito a un chico. A un chico que sos vos mismo, ¿Qué le decís a ese Leito González chiquito? 

(Sonríe) Que estudie mucho y que cumpla todos sus sueños. 

¿Y el que te diría vos? 

A mí qué me diría…(se ríe, abre los ojos grandes como sorprendido) Me diría que ¿Cómo hago? 

¿Cómo haces que?

¿Cómo hago para resistir? (se ríe a carcajadas)

¿Y, cómo haces para resistir? 

Haciendo lo que me gusta, sin importar lo que por ahí me digan. 

Muy bien genial. ¿Cómo ves la música en el Valle medio? La música o los músicos, bueno, las dos cosas van de la mano. 

La música, yo creo que hay, hay muchos, o sea, hay muchas cosas por hacer. Una de ellas es que tenga identidad. Yo busco alguna identidad, y con eso me refiero desde donde se toca, donde se crea, todo eso, es lo que forman la identidad de un músico, de una banda, un grupo, yo creo que falta. Falta esas ganitas, yo creo que se desganan muy rápido algunos.  Capaz estoy equivocado.

¿Y en la provincia de Río Negro,cómo la ves? 

En la provincia de Río Negro hay un talento impresionante. Pero para mí hay que hacerlo crecer mucho más

¿Quiénes son tus referentes de Leo? 

No sé si referentes, sino gente que me gusta lo que hace. Creo que detrás de ese artista siempre hay otras personas que hacen que te guste lo que hace, pero particularmente a mí como referentes, particularmente hoy dos intérpretes que a mí me gustan mucho, Abel Pintos y Lisandro Aristimuño, son dos artistas que me gusta escuchar.  

Bueno Leo querido, que la vida nos encuentre siempre. Muchas gracias por el momento y ¡éxitos! No sé si querés decir alguna otra cosa este es tu espacio 

Gracias a vos y al diario 7 en punto, que siempre cada cosa que uno hace lo difunde. Gracias a vos por tenerme ahí siempre presente. Dejame agradecerle también a Víctor Pérez, Raul Chaile. A mi viejo Idónel González, mi mamá Norma, mi hermano Gera a Cristian Tolosa, Jonhy Duarte y Francisco Duarte. Obviamente a mi señora y mis hijos, un pilar importante. Bueno a cada uno de los que ha sido parte del grupo y de mi vida artística musical hasta el momento. Y gracias a la gente que también, gracias a ellos uno sigue haciendo arte, música.

Abrazo querido, nos vemos. 

Gracias. No reniegues mucho. 

No, yo no reniego más (nos reímos)

Me quedo pensando en esa frase “el arte nos salva” y es  cierto, muy a su pesar el arte siempre nos va a salvar.

He visto a lo largo de mi camino, muchos chicos que vienen de  historias difíciles, de lugares difíciles y encuentran el teatro, la música, la pintura o se ponen a escribir y eso los va sacando del margen. Leo es un laburante como decía antes, es un autodidacta, es inquieto y nunca se conforma con lo que hace, siempre busca algo nueveo. 

Desde el laburo que hemos hecho en el galpón esta es una de las mejores cosechas.

Hasta la próxima

Pablo Otazu

29/01/22

Transcripcion

Agustina Otazu


También te puede interesar:

Carlos Espinosa: un cronista de la Patagonia

 

X