Marcelo Alaniz: “A mí me gusta tomar riesgos y mantener la independencia”

Por Pablo Otazu.- 

Marcelo es un joven que va haciendo su camino a costa de trabajo y tomar riesgos. Del Valle Medio y luego de incursionar por estos lares, volvió al origen, es decir a la tierra de sus ancestros, a la tierra de la tonada y la serenata, a recuperar las poesías de coplas ancestrales que vienen de las coplas españolas. Allá con amigos armó aventuras musicales que los llevaron a recorrer parte del país y luego decide irse a Buenos Aires y allí está, peleándola, “peludeando” como decimos popularmente. Él decidió trabajar como músico independiente y como productor independiente. Está buscando su lugar, su identidad musical y su camino que tiene que ver con el oficio de la música.

Marcelito sigue siendo aquel muchachito criado con la libertad de un pueblo como Luis Beltrán, en una cuna de “juntadas, serenatas y tonadas”, de puntanos y cuyanos afincados por estos lares que no dejan que sus costumbres se olviden.

Marcelo siempre aclaro que esto no es una entrevista, porque no soy periodista. En realidad, le llamo conversas porque no tienen tiempo, me entendés, podemos estar una hora o tres. 

Pero con vos podríamos estar un rato largo y tendido (se ríe) 

Yo leo siempre las notas que haces a todos los artistas, eso me encanta. Desde que empezaste a hacer estas notas para 7 en Punto, las seguí, porque veía como se empezaba a abrir el campo en muchas cosas. Hay artistas que te digo la verdad, no sabía que teníamos. De todos los géneros Pablo, de música, teatro, pintura, escritura, de todo. No sabía que teníamos tanto en el Valle Medio, no pensé que había tanto.

Viste hay mucha gente.

Y muy buena eh, el otro día, hablando con Marcelito Escales -siempre charlamos viste, prácticamente hemos largado los discos casi al mismo tiempo- le decía, que bárbaro la cantidad de artistas que tenemos en el Valle Medio. Pero creo que también tiene que ver y mucho con la generación de ustedes Pablo, me parece a mí. La de ustedes, la de mis viejos, pensaba este…tengo la música incorporada, pero porque…tengo el recuerdo de tener 5 o 6 años y escuchar a mi mamá en la casa de Jorge Furlan o de Juan Carlos Rodríguez, o en casa, viste. Bueno, ustedes con Contrapunto, para mí fue la primera vez que… cuando escuchaba el casete decía ¡Wow!. Ese casete lo teníamos nosotros, me acuerdo el gris con las fotos de ustedes (se ríe) ¿Tiempo de Esperanza se llamaba? No me acuerdo, pero…

Si “Tiempo de Esperanza”

Yo recuerdo la foto esa y después cuando los vimos en el teatro, claro para mí, fue algo grandioso decir: “pero si esos son los que están en la foto en casa”, eso para mí, fue algo maravilloso. Entonces esas cosas a mí creo que siempre me marcaron, viste. De hecho, siempre elegí, o sea, siempre supe que iba a hacer esto que iba a vivir de esto, pero no sabía hasta qué punto podía hacerlo. Espera, que mientras te hablo me voy a buscar un poquito de agua por las dudas, acá estoy metido adentro con un calor que no sabes ¡está terrible, bravísimo el calor! (me cuenta mientras lo veo caminar por la casa). Así que me metí adentro con el aire porque afuera está insoportable.

¿Vos estás en San Luis o Buenos Aires?

Buenos Aires, estoy en Buenos Aires desde…a ver…, sí, en junio van a ser 4 años que estoy acá. Este año o sea junio del 2022, hace 4 años. 

Veo que ahí tenés paredes acústicas ¿Qué es, un estudio?

Acá es una cuadrita que me he armado, un estudio. Te muestro (gira la cámara y me muestra una habitación con instrumentos, micrófonos, paredes acústicas). Allá está toda la parte de placas viste, los teclados de la compu. Acá armo, armo cositas, maqueteo, hago algunos laburitos de producción para otros chicos, otros artistas, otros grupos. Entonces, maqueteo todo de acá, a veces grabo algunas cosas, sobre todo guitarras viste, cosas que no conlleven un espacio físico más grande del que tengo, porque esto es chiquito. Así que bueno…y esto fue también cuestión de la pandemia, como nos pasó a todos Pablo -viste- que tuvimos que armarnos de lo que teníamos.

Siempre digo que Beltrán es donde pasé mi infancia y por eso, tengo mi corazoncito dividido entre San Luis y Río Negro

Esos paneles son caros. 

Sí, qué sé yo, lo fuimos comprando de a poquito con una platita que teníamos ahorrada con mi señora, decidimos invertir en esto, más que todo porque es mi trabajo y bueno invertimos en esto en acustizar el lugar. En realidad, esto es, vendría a ser como una tercera habitación de la casa,  Pero bueno, lo armamos justamente para estudio, agregamos micrófonos de estudio, y por suerte salió. Esto fue todo como te decía, impulsado por la pandemia. Hay algo que me enseñó todo esto, es que nos damos cuenta que a veces renegamos que no podemos hacer, en el caso nuestro de decir: “yo no voy a grabar nada porque no tengo la plata para ir a un estudio”, y cuando te aprieta todo, decís “¡cómo no lo puedo hacer!”. Y la verdad que por lo menos, en mi caso por suerte, lo pude hacer Pablo, lo pude hacer. Sé que con poco pude terminar un disco que se había empezado a grabar en un estudio, De hecho, todas las percusiones de este disco, están grabadas en Estudios Ion. Pero no porque haya tenido el dinero para pagarla, sino porque fue un canje que hice con otros músicos. Y bueno, los mismos Estudios Ion, ahí, Osvaldo que es el socio del portugués, me escuchó un día haciendo una toma de la percusión y me llamó. Yo siento en los auriculares -estaba grabando percusiones-, y siento que por el auricular me dicen: “cuando termines las tomas, por favor pasa a mi oficina”. Pensé: “¡Uy! ¿qué cagada me mandé?”( se ríe y se agarra la cabeza). Bueno, ahí me dicen que le había gustado cómo hacía las tomas el toque que tenía, sobre todo para tocar el folklore en la percusión, y que si me interesaba trabajar con ellos en algunas tomas como sesionista. Le dije que sí, que me encantaría, me preguntaron cuánto les cobraba. Entonces ahí les digo que me gustaría por lo menos canjear algunas horas, para grabar mi disco. Me dijeron que sí, sin ningún problema y así empezó todo, así empezó el proceso, sobre todo de las percusiones. Porque yo tenía todo un disco maqueteado, viste. Pero bueno quedó eso ahí, después se vino la pandemia y tuvimos que improvisar. 

Contame un poco de Marcelo Alanis, ¿Quién es?

Es difícil eso, yo sabía que en algún momento me iba a pasar esto, de no saber qué responder, porque no todos te preguntan o te dicen presentate. Pero bueno, nada, lo intentaré. Nací en Villa Dolores, Traslasierra, pero mis viejos por sus profesiones se fueron a vivir a Río Negro, donde pasé mi vida, desde los 3 años hasta los 18, en Luis Beltrán.  Siempre digo que Beltrán es donde pasé mi infancia y por eso, tengo mi corazoncito dividido entre San Luis y Río Negro. La infancia de uno está dentro de los mejores años de la vida, los demás son etapas. Creo que vivir en Beltrán a mí me despertó en muchas cosas de las que estamos hablando. Desde muy chico, recuerdo la música en casa, siempre presente se escuchaba mucha música y se hacía mucha música. Sobre todo, las juntadas con la gente, porque éramos toda gente que venía de otras provincias a trabajar al sur, en ese momento. Yo me encontraba chiquito ahí, entre medio de todos, escuchándolos y escuchando diferentes tonadas, escuchando diferentes ritmos que les gustaban a unos a otros y sobre todo con todos de la misma edad, con padres jóvenes. Entonces sí, yo siempre me presento y digo que soy nacido en Villa Dolores amo ese lugar, amo Traslasierra, volví después de 18 años cuando vuelvo a Córdoba a estudiar. En la ciudad estuve dos años. Después de ahí, de Córdoba volví a San Luis al lugar de origen de mis viejos, donde estaban mis abuelos. Y ahí este… ya tenía amigos de antes, eran los amigos de los veranos de vacaciones, nos hemos criado de muy chicos todos juntos y hasta el día de hoy seguimos siendo amigos. Al estar en cercanía tanto Santa Rosa del Conlara, que es de donde son mis viejos con Traslasierra, con toda esa zona de Villa Dolores, Mina Clavero, La Paz, es como si fuera la misma región. Volví a ese lugar y empecé a tomar sus costumbres también y las uní con todas mis costumbres que traía de mi crianza en Río Negro. Entonces yo digo soy transerrano o chuncano – como decimos nosotros- y también soy rionegrino, soy del Valle Medio. Me considero de allí porque pasé 18 años de mi vida ahí, toda mi infancia y mi adolescencia. Creo que ese sería un modo de presentación, de quién soy y también tiene que ver con la identidad de cada uno.

Una vez, trabajamos juntos, no haciendo música, pero trabajamos juntos. Y yo te veía, no muy contento con el trabajo. Siempre me acuerdo que te dije: “déjate de embromar Marcelo y dedicate a la música”. 

Exactamente, y es lo que siempre digo, porque si bien hacía música antes, ese año que fue en el 2009, cuando nos tocó trabajar juntos, empecé a darme cuenta. Claro lo que vos me decías. En un momento, me acuerdo de ese día cuando fue el aniversario de Beltrán, yo me bajo de tocar con mis compañeros que habían venido de San Luis. Y vos me dijiste: “Déjate de joder vos no tenés que estar trabajando acá, vos tenés que hacer lo que vos te gusta hacer. Vos querés hacer música”. Eso me hizo el clic, desde ese momento no paré Pablo. Por eso me gusta decírtelo, cada vez que puedo te lo recuerdo, me acuerdo y te mando un mensajito.

Sí, es cierto 

Porque gracias a eso pude abrir mi cabeza de otra manera y ver la música realmente como yo la quería hacer y la sigo haciendo. Y te digo que han pasado ya casi 12 años y ese consejo me sigue sirviendo, me sigue sirviendo al pie de la letra te digo, tal cual. (se ríe)

Bueno yo veo, porque te observo así, de lejos y veo más o menos los caminos que vos vas emprendiendo, y me doy cuenta que elegiste el baile más difícil, que es el Independiente. Es el trabajo por el oficio y no el trabajo por el éxito. ¿Qué opinas de eso? 

Opino que, a ver, el que elige la no independencia -como le digo yo-, que es la industria, y que se plantea la meta de tener el éxito, no importa a como dé lugar este… no sé hasta qué punto lo disfruta. Ojo, conozco colegas que les ha ido muy bien y lo disfrutan.

Cuando fue el aniversario de Beltrán, yo me bajo de tocar y vos me dijiste: “Déjate de joder vos no tenés que estar trabajando acá, vos tenés que hacer lo que vos te gusta hacer. Vos querés hacer música”. Eso me hizo el clic.

Claro, pero por supuesto.

A mí me gusta tomar riesgos, y creo que la independencia es un riesgo bastante difícil. Para hacerlo, sobre todo para nuestro trabajo, no sólo en la parte musical, en todos los ámbitos, el ser independiente cuesta mucho. Primero lo veía muy difícil y te digo que hay veces que te dan ganas de tirar todo al carajo, porque suele pasar. En mi caso lo vuelco, me empieza a gustar, o voy más por la producción, sobre todo. Estoy conforme con producir a otros artistas y ver que a esos artistas les va bien con lo que yo les produje, entonces eso ya para mí es muchísimo.

También es una parte tuya. 

Exactamente aparte que me siento mucho más cómodo en un estudio haciendo esto, produciendo, veo que va por ahí el camino. Pero no quita que no se me cree un conflicto, entre el Marcelo Alanís, artista y el Marcelo Alanis, productor. Porque el Marcelo productor es medio “hincha pelotas”, medio exigente. Son muchas horas, le pongo muchas horas de trabajo, porque me encanta hacerlo, me encanta quedarme toda una noche o días enteros en el estudio buscando arreglos, escribiendo, componiendo. 

Marcelo ¿Qué es la música para vos?

Para mí la música, qué sé yo, en lo personal, todo gira, en mi vida, todo lo que me ha pasado me ha pasado en torno a la música, lo bueno y lo malo, pero doy gracias por eso. Entonces creo que, en lo que respecta a mí, no podría vivir sin música. Y de todas las músicas, no solo de lo que a cada uno le gusta escuchar, sobre gustos no hay nada escrito. Pero me levanto escuchando música y si tengo silencios -que me los permito-, en mi cabeza sigo teniendo música. Me muevo permanentemente a través de la música, para mí es todo. En mi alegría, si estoy contento, escucho música, estoy triste, escucho música, es todo. Eso con los años, se va haciendo cada vez más grande. 

¿El folklore, qué es para vos? 

Y…con el folklore estos últimos años Pablo he tenido medio como…, lo estoy tratando de entender un poco mejor, no es cierto.  Tal vez si me hubieras preguntado esto hace no sé, 10 años atrás te hubiera dicho que el folklore es la música nuestra, que nosotros, que las raíces, que bla bla. Pero también bueno, recuerdo una vez que charlando con vos en esas mañanas, vos me contabas la diversidad de cultura que nosotros tenemos dentro de nuestro país y tiene que ver con todo, tiene que ver con el clima, tiene que ver hasta con las comidas, no es cierto y hasta mismo con la gente, con los inmigrantes que han venido. Porque me pasó después -gracias a dios he recorrido muchos lugares del país con la música-. recuerdo que una vez vos me decías, claro el público del sur, por ejemplo, el patagónico, es un público que se te va a cruzar de brazos, te va a escuchar toda la canción y que al final te va a aplaudir y listo. Pero no es porque no les haya gustado, sino porque su idiosincrasia, su carácter es así, por el lugar en donde viven ellos. Lo mismo pasa en el norte, que allá hay más jolgorio, todo es fiesta, y también tiene que ver con eso, con los climas, con su gente, con las raíces inmigratorias. Todo eso creo que el folklore encierra en este momento. Para mí, el folklore encierra todo, toda la música, no sólo decir bueno, este canta no sé, una chacarera, pero no te puede cantar un rock ¿por qué no? sí, también es folklore. Tenemos músicos de rock, del rock nacional que son nuestros, y han marcado no sólo en el país sino en el mundo un estilo con su música, creo que también eso es nuestro folklore. De hecho, he tenido una discusión sana con gente que, por ahí, claro, te seguís encontrando, el tradicional que dice esas cosas, que el folklore es el bombo, guitarra y el poncho. Pero el Chango Farías Gómez, con los Huanca Hua se plantaron en un Cosquín con traje y una sola guitarra, empezaron a hacer la introducción sola con las voces y la gente los miraba como diciendo ¡¿qué es esto?!. Ellos marcaron una tendencia y también fueron folklore. El tipo fue incorporando otras cosas. El folclore significa costumbres de la tierra, música de la tierra, todo eso encierra la palabra folklore y no es sólo vestirse de gaucho y tocar la guitarra – que está muy bien-, pero qué sé yo, considero que la música nuestra tiene un montón de matices y en los que podemos encerrar a todo el folklore, a todos. 

Y también te puede proyectar ese folklore, como hicieron los Huanca Hua, Las Voces Blancas o tantos otros, los Opus Cuatro, Los Trovadores. 

Exactamente, vos fijate El Dúo Salteño, vos te acordás ¿no? para mí ellos son la evolución, A mi criterio, evolucionaron la música nuestra. Y tal vez, en el momento fueron muy criticados. Pero al día de hoy, por lo que respecta a la generación nuestra, vemos y sabemos que son una eminencia, y que nos dejaron no sé si, folklore como te vuelvo a repetir, pero sí música nuestra. 

De raíz folklórica

Claro, exacto ese sería el término. A mí me pasa que tengo que ir por ahí, es difícil luchar e ir no digo de ir en contra, pero sí. Qué sé yo por ahí…se me establece un conflicto. Por ejemplo, bueno, hay una canción que se llama Guitarras, que está en el disco en donde, en el medio tengo un rapeo, sobre una chacarera de Horacio Banegas.

Sí bueno, uno va probando y encontrando su propio estilo, que no es nada más que su estética. Ahí está la búsqueda de ser original y cuando uno tiene esa búsqueda, encuentra su propia identidad. Entonces yo voy a escuchar algo por la radio y voy a decir, escucha, ese es Marcelito.

Exacto y algo me pasó con eso, en este disco me pasó esto. Porque arranqué con un disco netamente de folklore, con cositas, con canciones frescas, era todo folklore y después me empecé a dar cuenta que no me terminaba de cerrar y empecé a descartar canciones volver a grabar. Tuve la suerte de estar con el Yacaré Manso, él fue uno de los que medio me jodió y me decía: “Che a ver si te armas un disco vos”. Bueno y a través de él llegamos a Luis Gurevich. Él escucha lo que yo tenía, y me dice “Esto está genial”.

Mis referentes serían: mi mamá, Jorge Furlan, Juan Carlos Rodríguez cuando cantaba sus tangos y Jorge Furlan cantando tonadas.

Pero vos me estás hablando de gente muy geniales. Ya nombraste dos que son unos monstruitos.

Con él, Yaca, nos conocemos, te diría, mucho antes que yo estuviera acá en Buenos Aires. Él ha ido por San Luis y después cuando vine para Buenos Aires, empezamos a hacer cosas juntos, pero para otros artistas, porque es productor también. Y, bueno a través de él llegué a Luis Gurevich,  a través de Gurevich a León Gieco y ellos no sé qué vieron, les gustó lo que yo hacía y me ayudaron a armar este disco. Después llegué a Tarragó Ros por otro lado. A Tarragó Ros le muestro una poesía de mi hermano de la vida, Enrique Sandri -falleció pero sigue siendo mi hermano de la vida-, él era escritor. Le había escrito una poesía al río Conlara, de San Luis. Y Tarragó, me dice: “Ay qué lindo que sería grabar esta”. Después se me ocurrió a mí ponerle música de una zamba que se llama “Mi Valle”, también de un autor de Santa Rosa que se llama Gilberto González, con la poesía recitada por Tarragó, una cosa… yo te digo, uno por ahí no se da cuenta de la magnitud. Por ahí yo mismo a veces no me valoro el trabajo, pero si esta gente que tiene mucha trayectoria, reconoce que las cosas están bien, evidentemente hay algo que estoy haciendo bien para que guste. A mí me ayudan a abrir la cabeza. 

Esta necesidad de incorporar gente de Santa Rosa del Conlara ¿tiene que ver también con la búsqueda de tus raíces o de tu identidad? en ese caso, no musical sino sería más bien, como la identidad de la tierra. Viste que la tierra siempre te tira. Yo tengo más años de Beltranense que de Viedmense, pero cuando me agarran distraído, capaz que digo que soy de Viedma porque ahí tengo amigos, tengo toda mi familia, todos mis recuerdos de la infancia están ahí. Pero digo, ¿es por eso que estás incorporando a los poetas de Santa Rosa o por qué? 

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En realidad, lo que pasó con eso, fue solo porque consideré que era un buen homenaje a este amigo mío, que a él siempre le gustó. También porque no, un homenaje al pueblo, yo viví mucho tiempo ahí, parte de mi carrera musical se hizo ahí. Entonces creo que fue una mezcla.

Es lindo ese pueblo lo conocí, tiene un balneario hermoso. 

Exactamente, y ese río es el único río en Sudamérica que corra al revés, corre de sur a norte. Entonces también tiene esa característica. 

¡Con razón los santarroseños que hay acá en la zona, son más cabeza dura que la miércoles! porque nadan contra la corriente (nos reímos) 

Conocés a varios ahí, has lidiado con varios mirá. Sí señor, si señor (se ríe), conocés a varios, le has hecho una tonada a uno de ellos, al Nene, me acuerdo. Pero bueno, también a mí me pasa con Beltrán, me pasa algo muy parecido. De hecho, las fotos que son de portadas de cada tema, esas fotos son todas del Valle Medio. La mayoría de las fotos que están en las portadas de las canciones son todas de las chacras del Valle Medio, las sacó José Luis Rodríguez, el hijo del Teacher. Él sacó esas fotos, excepto la de portada del disco. También es como me decís vos, tal vez es como mostrar una identidad oculta, inconscientemente salen a la luz, los lugares que a mí me han marcado. Y eso que he vivido en varios lugares, en Córdoba, viví en San Luis capital, pero los lugares que me siguen marcando son Santa Rosa de Conlara y Luis Beltrán. Están presentes siempre esas dos.

Marcelo, la gente que lea esto ¿cómo puede encontrar o escuchar tu música? 

Bien, ahora el disco está completito, se llama “Simple”, está subido a youtube. Ese disco, fue un laburo de 3 años, el primer single salió en julio de este año. Fue todo un acontecimiento porque vos recién cuando lo ves… ah también en Spotify, en SoundCloud, en todas las plataformas digitales, también pueden escuchar. 

Marcelo ¿son temas tuyos?

No, no hay ningún tema mío en este disco. 

Pero esos temas que me hablabas recién de este amigo tuyo, del poeta de Santa Rosa ¿no está incluido? 

Eso está incluido, lo recita Tarragó Ros, el poema es de Enrique Sandri y la música es de Gilberto González. Es un fragmento de esa Zamba. Es el único tema inédito, por decirlo así, que hay dentro de estos 10 temas del del disco. Pero los demás son todos de otros autores, con otra estética. Ponele no sé, “Cantora”, de Víctor Heredia está hecha tipo joropo (toca unos acordes con ritmo de joropo) 

“Guitarras suene guitarra” (lo acompaño cantando)

Exacto. Bueno y el disco tiene mucha percusión. Sí bien son todos temas de otros autores, están arreglados con otros ritmos. 

Tenés que grabarme “Huaynito para Beltrán”

Sí, señor, sí, señor, tengo esa materia pendiente con vos Y ya que estamos otra canción que te dije que me gustaría hacer con vos. Por suerte he encontrado gente y músicos terribles que se han unido a esta causa. Pero ya estamos maquinando el próximo disco que ahí sí, estamos trabajando en temas propios y bueno, desde ya te hago la invitación formal, porque tenía ganas de invitarte a grabar una canción conmigo. No sé vos qué pensás, pero yo considero que me merezco esta vez un tema con vos ¿no? por todo lo que conlleva Pablo. Porque te vuelvo a repetir nosotros no tenemos un lazo permanente, pero sé que siempre estás, entonces creo que es importante, que a la gente hay que reconocerla cuando está ¿entendés? Por eso, no voy a perder la oportunidad de que vos grabes un tema conmigo. Así que le vamos a buscar la forma.

Bueno le buscaremos la vuelta entonces. Che Marcelo y decime ¿Marcelo Alanís, por dónde anda ahora? Si dejamos el disco de lado por un rato y hablamos de lo próximo… 

Lo próximo ahora, es presentar esto en Abril/Mayo, se está trabajando en un teatro, bueno, conjuntamente con esta gente que hemos formado un equipo de trabajo muy lindo. La gente de prensa que lleva adelante Brenda Digiano, ella está trabajando en la presentación de “Simple” en un teatro, acá en Calle Corrientes. Después la idea es salir a girar por varios lugares, por acá en provincia de Buenos Aires. De hecho, ya arrancamos el 12 de enero, en una Peña importante de la ciudad de Buenos Aires en el abasto, que es la el circuito en el JJ Circuito Cultural. Ahí se hace una Peña, que es una de las más importantes que tiene el circuito de Peñas en Buenos Aires, se llama “Peña Sombra Blanca”. Lo que tiene de particular esta Peña -que ellos le llaman peña inclusiva-, es que vos en una noche vas a bailar, aprendes clase de danzas, suben y recitan poesías, mientras uno está cantando hay gente que está pintando murales, es genial. Mucha gente o por lo menos la gente con la que yo por ahí tengo más contacto, colegas, les encanta ir a tocar ahí. Y bueno, ellos me convocaron, así que vamos a andar por ahí el 12 de enero a las 22:00 h en el abasto, me presento con el set acústico con percusión, guitarra y el chico de la armónica. Vamos a ir presentándolo así porque los demás músicos se han ido a sus respectivos lugares, el chelista que toca conmigo es de Río Gallegos: Pablo Díaz, el violinista es de Santiago del Estero: Damián Noriega, Así que me ha quedado Salvador Sánchez que viene del palo del rock. El Salva tocó mucho tiempo con “Las Pastillas del Abuelo” y otras bandas de rock, se prendió en este proyecto y acá estamos. En el videoclip que filmamos -que también está en youtube-, “Caminito” una canción de Fernando Barrientos, aparece Salvador con su armónica.

Lo vi a ese video.

Ah sí ¿te gustó?

Me hizo acordar… porque la hago también a esa canción, en otra versión, pero la hago en un espectáculo que tengo de poemas y canciones. 

Si señor, los 15 y 15 ¿todavía andan en esa?

Sí eso es lo que se llama repertorio viste. Uno tiene espectáculos de repertorio y espectáculo nuevos. Esto es un espectáculo de repertorio, está siempre.

Está siempre qué bien. Bueno esa canción a mí me acompaña hace mucho tiempo también. Me han pasado cosas lindas con esa canción, porque el otro día recibí un mensaje de Tilín Orozco que me dice: “Compadre hermoso el vídeo lo acabo de ver, me lo acaban de pasar, no sabía cómo contactarme con usted”, bueno cuestión que a través de eso fuimos creando un contacto continuo con Tilín. Ellos ahora en mayo, vienen para Buenos Aires y me dijo: “Compadre, lo quiero invitar a que cante conmigo”. Viste esas cosas que vos decís… pasan cosas buenas, no todo es negro, no todo es difícil.

Bueno, esta cuestión de lo que hablabas al principio, que siempre lo recalco en casi todos los reportajes que puedo, y es el hecho de abrazar el oficio. La vez pasada lo escuchaba también a Falú hablar de eso. Uno tiene que hacer música por necesidad almica, digamos. Y si uno se instala en ese camino, capaz que el otro camino llega solo. Creo que si uno busca el éxito va a tener problemas de asimilación de ese éxito, porque el éxito es fugaz, es como un pedo en la mano hablando en criollo (nos reímos)

Exacto, además, a ver, para mí el éxito Pablo es que… no sé… que, el día de mañana, me suba al tren, al colectivo o el subte y que la persona que se siente al lado mío esté silbando una canción mía, cantándola y que ni siquiera sepa que soy yo, el que está al lado. Que el que escribió esa canción soy yo. Para mí el éxito es que las canciones queden en el oído. Creo que pasa por ahí. Ojo, no reniego de las personas que creen que el éxito es pegarla con un disco, llenarse de guita, hacer shows por todos lados, está perfecto. A ver si viene eso perfecto, pero tampoco me vuelvo loco, me conformo con lo que tengo y busco no sé si tener más, pero sí perfeccionarme. Estos últimos años, sobre todo estando acá en Buenos Aires, me he dedicado a aprender y aprender mucho. Volví a tomar clases de violín con Nicolás Elinmager, que es el que mezcló y masterizó el disco en “Sonidos del Sur”, este…estoy tomando clases -no siempre-, pero de vez en cuando tomó clases con él de lo que es la parte técnica de operación en el estudio y todas esas cosas. Y la verdad que me sirve, me gusta, me di cuenta que me gusta, y sigo aprendiendo. Sigo aprendiendo un montón de cosas musicales y también aprendí a escuchar más. Aprendí a escuchar más todo, no encerrarme en un género.

Jamás voy a renegar de Beltrán. Mis orígenes son allá, adoro ese lugar y, cuando puedo,  vuelvo. Me gusta volver a visitar y a veces a cantar, a mostrar lo que hago porque siempre me trataron muy bien.

¿Tu mamá era profesora de música o yo estoy equivocado?

Mi mamá era profesora de guitarra, estudiaba en el conservatorio en Mendoza cuando era chica. Pero después se recibió de docente de grado de primaria, daba clases, pero particulares, en casa.  La otra vez pensaba, hablaba con ella y le decía que nunca le pedí que me enseñara. Pero ¡mirá vos la idiotez mía! que nunca le pedí. Veía lo que ella enseñaba a sus alumnos ahí en casa, y después a escondidas iba, le agarraba la guitarra que me quedaba así (hace señas de que le quedaba grande) y me acordaba de cómo eran las posturas de las manos. Lo mismo me pasó con el bombo, un día no me acuerdo quien dejó un bombo en esas juntadas de sábado, en esas guitarreadas que se hacían en casa, quedó un bombo. Así que empecé a escuchar, a ver y tocar me acuerdo arriba de una canción -no me lo olvidó más-, me acuerdo que había un casete de los Cantores del Alba, y empecé a tocar arriba de una Zamba. Y vi que me resultaba fácil, y empecé con eso. Así me pasó con todos los instrumentos, por ahí los veo, no sé, los vientos, el violín o el piano, y no sé…me pasó hace no mucho con una flauta traversa. La flauta traversa es un instrumento que siempre me llamó la atención y un amigo había comprado una, estaba tocando, lo empecé a mirar y después se la pedí prestada. Cuando quise acordar ya le estaba sacando un sonido, estaba tocando, así que dije esto lo tengo que estudiar. Ya me anoté para estudiar flauta traversa. 

¿Qué instrumentos tocás Marcelo?

Toco guitarras, toco charango, toco vientos andinos -quenas, sikus-, piano, violín, percusión y batería.

Y un cuatro que tocaste hoy…

En realidad, lo que estaba tocando es esto mira (me muestra), esto es un bichito cordobés es un instrumento de un luthier de Córdoba, de Zambrano.

Tiene 10 cuerdas, por lo que veo. 

Exactamente y se toca haciendo las apoyaturas de la guitarra. 

Como un guitalele digamos, pero de 10 cuerdas. Es como un requintito chico. 

Claro, algo parecido a eso porque tiene 8 cuerdas dobles y dos simples, o sea la sexta y la quinta son simples de guitarra y las demás…entonces vos lo tocas como una guitarra, con los acordes de la guitarra y suena como un charango, es re noble. Te digo que muchos lo están usando (toca unos acordes)

Porque vos lo escuchas y tiene un sonido, entre un charango y un cuatro, es una mezcla, como un ronroco.

Es una mezcla claro, eso, te diría que está tirando más al sonido del ronroco. 

Yo me estoy por comprar una guitalele ahora, me encanta el sonido que tiene también. 

Hermosa, viste que la guitalele, suena como el ukelele pero con los acordes de guitarra, suena precioso. Los instrumentos son algo tan maravilloso. Pero bueno para mí todo suena. Por ahí voy, no sé, vamos andando o estamos sentados en el sillón y empiezo (hace percusión en el hombro) y mi señora me dice: “Ya me agarraste de instrumento” (se ríe) Claro, porque tengo algo en la cabeza y le estoy tocando arriba del hombro a ella, me dice: “todo suena para vos”, yo creo que sí, que todo suena.

Marcelo ¿cuáles son tus referentes? 

Como referentes te diría que los primeros referentes míos -no son tan conocidos, pero vos si los conocés-, mis referentes serían: mi mamá, Jorge Furlan, Juan Carlos Rodríguez cuando cantaba sus tangos y Jorge Furlan cantando tonadas. Esos eran mis referentes porque yo lo escuchaba cantar tango al tío Juan Carlos – así le decíamos nosotros-, o a Jorge cantando tonadas. Después a ustedes con Contrapunto y de más grande cuando ya iba entendiendo mejor la música, los escuchaba y me acuerdo que una vez hasta los vi, cuando hicieron un reencuentro en el Festival Provincial de folklore, yo dije quiero hacer eso. Entonces, creo que eso son referentes. Por supuesto, hay otros referentes, también escuchaba Papo, escuchaba León Gieco, escuchaba Los Beatles. Después, los otros referentes vienen de la música que se escuchaba en casa: Los Carabajal -sobre todo Peteco-, músicos nacionales populares, este…Chango Farías Gómez, Condomí, Cantores del Alba, Chalchaleros, Mercedes Sosa, sobre todo. También se escuchaba a Johnny Cash, Sting, Phil Collins, Serrat, de todo me entendés, yo las escucho el día de hoy, me marcaron. Si me preguntás hoy qué escucho, te diría que me gusta escuchar los discos de gente no tan conocida, un poco más ecléctica. A mí me encantaría hacer eso, pero sabemos que lo ecléctico no se paga bien.

Che Marcelito, me parece que me faltaría hablar de tu papá ¿él tocaba la guitarra?

Mi papá nunca tocó nada, pero le gustaba cantar, mi papá cantaba. Tengo recuerdos de ellos cantando, con mi mamá, por supuesto, sus raíces de San Luis ellos siempre las llevan muy adentro. Ahora mamá volvió Río Negro, volvió hace poquito a vivir de nuevo en Choele. El otro día se juntaban -ellos están divorciados, hace añares-. y siempre se juntan, como lo hacían cuando mi papá iba para San Luis. El otro día me mandaron un vídeo que estaban cantando canciones que cantaban cuando ellos estaban casados, ese es el recuerdo que yo tengo. Pero bueno, a mi viejo siempre le costó un poco más entender que yo podía vivir de esto. Hoy gracias a Dios, él lo reconoce, me dice que tendría que haber confiado un poquito más en mi criterio. Por supuesto calculo que el día que me toque ser padre me irá a pasar.  Pero el orgullo de padre de él que no sé, que por ahí le pase alguna nota que me hacen en radios o que le pase las gráficas de las notas que me hacen por algún medio digital o en algún diario, escuchar el disco. Sé que él siente el orgullo de padre, me lo ha dicho y está buenísimo eso porque es como te decía hoy, las cosas, hay que reconocerlas en vida.

Te voy a hacer las ultimas dos preguntas. Vos estás en este punto, hasta acá llegaste por ahora, mirás hacia atrás y al comienzo del camino ves un niño, que sos vos ¿qué le dirías?

Si miro para atrás, vería a ese Marcelito que salía del Salesiano llegaba a su casa y encontraba a su mamá dando clases de guitarra. Veo al Marcelito que se iba a bañar a los canales, al “Calzoncillo” o algún otro canal, al Marcelito que jugaba al fútbol. Yo le diría que disfrute, que disfrute, que esos momentos no vuelven más y si vuelven, lo hacen en forma de recuerdo que está buenísimo. Le diría eso, que lo disfrute al cien por cien. Después viniendo un poco más adelante, cuando ya empecé a tocar con Gerardo Strasner, con los Gonzáles, con el Potro, también le diría que lo disfrute, porque no cualquier pibe de14 años tiene esas posibilidades, que agradezco un montón. Esas cosas hay que guardarlas en la memoria.

¿Él qué te diría?

Creo que me diría que no sea loco, que empiece a disfrutar un poco más, que baje un cambio y disfrute más lo que hago. Que está bien para unos y mal para otros, y está bien que sea así porque son las reglas de juego, no a todo el mundo le va a gustar, no renegar de eso. Porque por algo estoy en el lugar donde estoy, que me supero todos los días para poder dar más. Que no deje de cumplir mis metas. Porque bueno, cuando uno es chico dice tener sueños, pero ahora ya no son más sueños, ahora son metas. Me diría que las cumpla, eso creo que me diría.

¿Querés decir algo más a la gente de Beltrán, del Valle Medio? A tus amigos, a la gente conocida

Que siempre voy a estar agradecido, porque parte de mi vida la tengo ahí, parte de mi familia la tengo ahí, parte de mis amigos están ahí. Mis orígenes y mi música, empezó ahí. Hoy en día mucha gente con la que comparto como vos y como tantos, que agradezco poder decírselos como te lo estoy diciendo hoy a vos que te agradezco que ese día cuando me bajé del escenario, me dijiste “dejate de joder, hace lo que te gusta”.  Así que eso, agradecer, agradecer a todos, del Valle Medio tengo mis mejores recuerdos. Cada persona que se ha tomado un minutito para pararse y darme un consejo para mí es importante agradecerlo, eso me llena. Jamás voy a renegar de Beltrán, mis orígenes son allá, adoro ese lugar y cuando puedo vuelvo. Me gusta volver a visitar y a veces a cantar, a mostrar lo que hago, porque siempre me trataron muy bien.

Bueno Marcelito, te mando un abrazo grande que te vaya muy bien y ¡Feliz Año! Abrazo querido y buena vida.

Abrazo Pablito, te quiero mucho, gracias

Así terminamos la conversa con este joven, allí esta en la ciudad más dura de la Argentina, buscando su camino. Dios esta en todas partes pero atiende en Buenos Aires, es lamentable pero finalmente todo aquel que quiera vivir de su arte debe estar en un conglomerado donde haya mucha gente, mucha diversidad. Marcelo es el fiel reflejo de muchos jóvenes que no están cómodos en sus trabajos, en sus presentes pero por mandatos sociales y familiares son oficinistas, vendedores etc. El día que descubren su camino comienzan a ser felices, aunque sepan que ese camino estará plagado de dificultades.

Hasta la próxima

Pablo Otazu

Agustina Otazu

Transcripción


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