Marcelo Inamorato, de Gilda al Valle Medio

Por Pablo Otazu.-

La música es un elemento que nos atraviesa a todos. Hay quienes la practican de forma profesional, otros de hobby, “para tocar en los asados o con amigos”. Hay quienes tocan canciones de otros y otros  prefieren las propias, otros cantan, “una que sepamos todos” y los más, simplemente escuchan.

La música como arte, se transforma en un hecho comunicativo como esa flama humana de contarles a otros lo que sentimos o lo que pensamos. El artista es un canalizador del sentir colectivo, es como un médium entre algo que es difícil explicar y la conciencia social.

Marcelo Inamorato es un músico cuya sentido de vida es la música y su familia. Vive la música en todos los sentidos, docente, productor, interprete. Tiene un recorrido intenso y rico pero eligió quedarse en estos territorios lejanos al de los grandes movimientos de la industria, no solo eso sino que dentro de las opciones decidió su vida en Darwin uno de los pueblo, más pequeño de la región. Desde allí, según él, su lugar, se proyecta.

Invito a conocer a este Artista Vallemediense y ojalá disfruten la conversa como yo.

Marcelo, lo primero que te voy a pedir, es que te presentes, porque habrá gente que te conoce, pero habrá otra gente que no te conoce. 

Bueno, soy Marcelo Inamorato, músico profesional. He recorrido muchos países y todo nuestro país. Me gusta esta página porque se dedica mucho a nosotros. Y antes que nada agradecido a vos Pablito, a todos, la gente, los lectores. 

Es muy probable que yo diga Marcelo Inamorato en algún lugar del Valle Medio, desde Chimpay a Pomona y te conozcan. Ahora, no sé, sí conocen tu trayectoria. Saben que sos músico. Pero todo tu recorrido, tu camino… que has llegado a otros países, que has tocado con gente muy importante. ¿Vos pensás que la gente de acá sabe eso? 

Claro, en realidad acá en el sur, son muy pocos. Cuando vine ya venía con una carrera. Pero si, mucho no saben de mi trayectoria. Me conocen sí, por haber participado consecutivamente – creo que por la pandemia fue el único corte que tuve-, por haber estado consecutivamente en la fiesta del tomate, tocar para muchos artistas. Me conocen de ahí, en esta zona. Después sí, a nivel páginas o en las redes, sí, afuera sí, soy muy conocido. 

Recién te presentaste como músico profesional ¿no? Y siempre digo que, a mí me gusta la palabra profesión, otorgándole un sentido en relación al trabajo musical, a entender al artista como un trabajador musical, digamos y no como aquel que busca el éxito. Porque…la profesión es lo que te mantiene durante años. Vos estuviste con gente muy importante que ya lo vamos develar más adelante. Pero, estás ahora en el Valle Medio, que es un lugar pequeño. En un pueblo pequeño, pero como dice Galeano: “mucha gente pequeña en lugares pequeños haciendo cosas pequeñas cambian el mundo” Así que para mí la profesión, abrazar la profesión, cómo vos la abrazaste, me parece un rasgo sobresaliente. 

Sí por ahí serían como puntos de vista porque… Sí, a esta profesión la amo, es mi vida, es lo que me llevo por muchos lados hasta llegar acá, y conocerte a vos, mirá de dónde vengo de 1400 km. Cuando llegué, una de las primeras personas que conocí, fuiste vos. Ahora, el tema de lo profesional sí hay que tenerlo en cuenta en el sentido que… Mirá, te voy a contar una anécdota. Bueno, en una de las tantas bandas grandes en las que he tocado una vez, me fui a una revista que se llamaba “Segunda Mano”, habían puesto unos anuncios que decía: Se necesita bajista profesional. Entonces yo le hago la misma pregunta que me hiciste vos, porque le digo que yo soy de profesión bajista que toco varios instrumentos, pero me considero bajista. El tipo me pregunta: ¿pero sos profesional, has estado con gente grande, en escenarios grandes? -estamos hablando de tocar para 30, 40 o 50 mil personas-, a eso lo consideran profesional. Cuando manejas ese nivel y no tocas solo en el -como decimos nosotros-, circuito chico, en el pueblo, en el barrio. 

Claro, entiendo lo que decís. Yo hablaba de profesión en el sentido de profesar algo. Es decir, para mí la profesión tiene más que ver con el oficiante, como un albañil que todos los días se levanta temprano para preparar la mezcla y pegar ladrillos. ¿Me explico? entonces el músico profesional, es aquel que… porque como vos estabas diciendo que el músico profesional, es una persona que vive de la música, que toca con grandes artistas. Entonces ahí tenemos una diferencia Marcelo, porque para mí una cosa son los espacios de circulación, que tienen que ver con los grandes espacios de la música, digamos, puede ser un estadio, puede ser actuar 50 veces por noche, etc. y otra cosa es tu actitud frente a la música, cómo tomas la música, si la tomas como un hobby –que es nada más que un entretenimiento, un juego-, pero claro, el músico profesional siempre está investigando, aprendiendo más, buscando sonidos, buscando un montón de cosas. Ese es el músico profesional, más allá de ganar o no ganar plata. Para mí, ¡eh!, es mi visión de las cosas.

Sí, se entíende.

Entonces para mí, vos sos un músico profesional en todo sentido, en los dos sentidos digamos. En el que vos le estabas dando y en el que yo le estoy dando. ¿Por qué? Y porque a Marcelo Inamorato lo conocí tocando, lo conocí haciendo música, lo conocí dando clases y lo conocí grabando. Son muchas facetas que vos buscas, estás todo el tiempo pensando en la música. Entonces, esto va más allá del éxito, que en definitiva, el éxito es parte del mercado, hoy está y mañana no está ¿viste?

Es así, sí entiendo lo que decís, este… bueno, son cosas que intento inculcar a los chicos también. Si bien a mí el éxito, el reconocimiento me ha llegado. Incluso mundial, porque hoy hace 15 días, me llegó una estadística, que nuestra música se está escuchando en 37 países. Y lo dijo él que fue nuestro manager. El video, o sea, el documental, creo que llegó 43 países o 42 una cosa así. Después las cosas que yo recibo, que a mí personalmente me mandan, música de Gilda cantada en japonés, videos de polacos y rusos bailando Gilda. Bolivia en su tiempo cuando pasó lo que pasó también unánime todo el país boliviano cantando Gilda. Bueno…Medio Oriente,  no sabría decirte concretamente pero Siria por ejemplo. Eso se fue de la mano de Natalia Oreiro, que también bailaba y cantaba Gilda. A mí el éxito me llegó de grande. Yo les cuento a las chicos, que toda mi vida fui músico, que amo mi profesión, pero también hay que decir la verdad, no toda mi vida como músico fue color de rosas, hemos tenido altibajos. Creo que de ahí viene también lo que vos decías hoy, de considerar al músico, a la persona que ama su profesión y yo por amar mi profesión llegué a donde llegué sin buscarla. No esperaba el éxito. Así llegué donde llegué, o sea, peleando por lo que uno quiere, por lo que uno ama. La gente me pregunta cómo me siento ahora que me llaman de todos lados, me mandan vídeos. Y no sé qué contestar, porque sinceramente no esperaba esto, yo ya soy abuelo, vivo con mi familia. No sé cómo contestar, solo sé que, amando la profesión, si se llega. 

Ya que nombraste a Gilda, querés contarle a la gente cómo fue esa experiencia, cómo llegaste a tocar con ella, cuántos años estuviste. Todos los recuerdos que vos tengas de esa experiencia que debe haber sido maravillosa. 

Te hago un resumen yo trabajaba para una empresa que tenía bandas muy grandes como Lía Crucet, como Alejandro, Banda 21. Entonces yo era como un músico comodín, no tenía banda fija, he tocado como percusionista, he tocado para otras bandas… Y tocaba en una banda con la que habíamos grabado, éramos 4. Bueno hubo un accidente donde iban dos de los muchachos -eran hermanos-, y fallecen, quedamos sin nada. Y ahí viene un peruano que fue bajista de ella, tenía que viajar de urgencia, no podía tocar y él le habló a Gilda de mí, le dijo : mira, hay un pibe que toca muy bien, es callejero -así nos dicen a nosotros en el ambiente cuando no estudiamos música-, entonces me fueron a buscar un día y no me olvido. Fue un jueves a las 22 horas. Así que fueron me dice mi papá: mira vino una chica flaca, muy flaca y un hombre grandote que quieren hablar con vos.  De dónde vengo yo, es una villa muy brava, en Lanús Este, no entraba nadie (sonríe), sinceramente era raro que entrara una pareja. Vengo de una villa, de una familia muy pobre. Y bueno… le digo que bueno que probáramos. Me dejó un cassette con 3 temas, me acuerdo que me dice, nos vemos el viernes, así que fui el viernes. Ensayamos y a la noche nos dice el representante que teníamos salida, así nomás. No teníamos ropa, ni nada, pedimos ropa prestada y salimos. ¿Y cómo salimos? Y ella decía: yo no quiero ser la banda y yo, no quiero ser como la bomba tucumana y su banda, yo quiero que salgamos con toda la banda juntos. Dijo:  si vamos al frente vamos al frente todos, yo sola no . Y en ese momento se usaban los nombres femeninos como Damas Gratis. Entonces contó que su abuela solía discutir con la madre para que le pusiera Gilda -ella se llamaba Miriam Alejandra Bianchi-, entonces en honor a eso le puso a la banda Gilda. La abuela no se llamaba así, la abuela miraba una novela que se llamaba Gilda por eso le gustaba (sonríe). Y era muy fanática del número 7, en la banda éramos 7 músicos. Así que bueno, así empezamos nosotros y cuando salimos no paramos. Después empezamos a traer músicos peruanos ya fijos para la banda. Así que el éxito nos habrá durado cuatro años hasta que pasó lo del accidente. 

Le habló a Gilda de mí, le dijo : mira, hay un pibe que toca muy bien, es callejero -así nos dicen a nosotros en el ambiente cuando no estudiamos música-, entonces me fueron a buscar

Cuando sucedió el accidente ¿vos ibas?

No a mí me pasó… pasó esto… es la pregunta del millón. Cuando lo dije en una radio muy importante de Buenos Aires se armó una bataola. Solían decir en aquel tiempo que el músico que se bajaba era porque no aguantaba la movida, eran muchos shows todos los días. Lo mío no fue así, la verdad fue que a mí me asaltaron, me dejaron desnudo, literalmente, no me dejaron ni la ropa. Como éramos todos músicos reemplazables, no podía decir yo voy a seguir igual en la banda, sabiendo que no podía viajar. Claro, amigo, se paraba todo, entonces yo di un paso al costado para que ellos sigan trabajando. Doy con un músico que trabajaba el mismo sistema que yo -en una hojita de cuaderno te metía 10 temas hasta 100 demos, un sistema que lo creamos nosotros-, y él era el único muchacho que podía trabajar así. Y no tenía mucho margen, tenía dos días nomas para aprenderse los 25 temas. Así que lo busqué, y me reemplazó. Pudo hacer promoción del nuevo CD. Estuvo -calculo- que 2 o 3 meses hasta que fue el accidente. Claro que entonces como nadie sabía esto, creían que yo era el que había desaparecido. El que desapareció fue el muchacho que estaba en el lugar mío.

¿Por dónde anduviste con Gilda? Imagino que por todos lados 

Y… fuimos a países limítrofes, todos. Perú, Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil, Bolivia. Puerto Rico, Panamá. Después el territorio argentino todo. Pero donde nos costó -eso siempre lo aclaro-, dónde nos costó entrar fue en Córdoba. Ellos tienen su música es muy difícil, tiene que ser muy buena la banda para que pueda entrar ahí y pudimos entrar nosotros. Te cuento otra cosa más que no lo han contado en ningún reportaje. Nosotros estábamos a punto de firmar con… cómo se llamaba (se queda pensando) Sí, lo dijo mi señora, con Fonovisa, una empresa  de México, era la puerta de la puerta al mundo. Fonovisa compraba bandas y era muy potente, no tomaba cualquier banda y estábamos ahí a una semana de firmar, cuando pasó el accidente. Si entrabamos en Fonovisa, entrabamos a todo el mundo. Y eso no le contó a nadie. Mirá hasta donde se llegó  con Gilda. 

Que experiencia interesante, muy potente. Te habrá marcado seguramente esa experiencia. 

Y sí, era algo para mí no se…tener miles de personas a tus pies coreando tu música. Todavía me llegan vídeos, fotos de gente que no conozco y que han estado con nosotros. Experiencias como que venga un músico de Maná a felicitarnos, a preguntarnos qué música hacíamos, que cómo se llamaba nuestra cumbia. Y nosotros no sabíamos que responderle porque no sabíamos què estilo hacíamos. Viste que está la cumbia santafesina, la cumbia villera, la cumbia romántica. Bueno entonces nos dijo ustedes tienen un estilo centroamericano. 

Pasa que la cumbia de Gilda tenía una mezcla de todo, digamos. Porque sus letras eran bastante románticas. Y bueno, la música de Centroamérica está siempre teñida por la salsa en general. 

Exacto el merengue, algo de Cha Cha Cha. Si hace un tiempo, me preguntaban en un reportaje por qué la música de Gilda seguía tan vigente. Es otra pregunta que no sé responder concretamente. Sí teníamos algo, un estilo propio. Incluso mi bajo es difícil de imitar no hay forma ni con electrónica, porque yo no lo escribía. Claro, tenía una forma, una intención, una identidad, una fuerza, pero no escribía lo grababa. Y después no sé qué tiene, pero fuera de los escudos políticos a nivel mundial nos han bailado dos presidentes y en todo baile grande. Antes era muy difícil entrar en “Capi” -como  nosotros en Buenos Aires le decimos a la capital-  a la gente paqueta. Sin embargo, se sigue bailando ahí, más en capital que en provincia. 

Sí, claro, lo que tiene la cumbia como fenómeno, es que siendo una música popular ha conquistado distintos estratos. Vos que has vivido en capital capaz te acordás, o tu padre se acuerda. Cuando se produjo la migración de las provincias hacia la capital los correntinos. ¿Qué hacían? Lo que se llamaba la bailanta, porque antes todo el movimiento cumbiero se le decía “la bailanta”. Después fue cambiando ¿no? Y la bailanta era para la gente de los barrios -yo también tengo un origen muy parecido al tuyo porque vengo de un barrio muy humilde-, recuerdo que en mi casa se bailaba mucho la cumbia. En esa época estaba El Cuarteto Imperial, Los Guaguancò.

 Justo te iba a decir eso, y el vallenato. 

Claro exactamente, y después se fue conformando el gran mapa de la cumbia Argentina que ya nombraste vos, que tiene como muchas variantes la cumbia villera, la santafesina, ahora apareció la cumbia sureña. Que, por ahí, no tienen muchos límites musicales, pero bueno cada uno quiere tener una identidad propia, entonces le van poniendo los nombres de los lugares. En definitiva, lo principal es que Gilda, hizo música popular y que su música, cómo vos decías trascendió todo. Todos colores sociales, los colores de piel, y traspasó el mundo. Lo que vos me contabas, yo también lo vi en las redes, esta cuestión que en Rusia haya gente bailando Gilda en el medio de la nieve, es impresionante, así que, me imagino lo que vos debes sentir con esta historia ¿no?

Si me enorgullece mucho. En relación a eso me gustaría puntualizar algunas cosas. Primero,  quisiera, que se hagan las cosas de manera correctas porque no me gusta mucho el circo de que hacen de esto, toda la competencia, de quién se parece más a Gilda, explotan a las chicas. He escuchado chicas con tremendas voces que se han frustrado porque lamentablemente les llenan la cabeza, les prometen cosas, club de fans, llevarlas de un lado a otro. Bueno es para hablar un rato de esto, después lo seguiremos en privado. Por otro lado, lo otro que quería decir es que también noto -lo dije en la radio y se enojaron mucho, hasta que después me dieron la razón- yo siento que tengo razón, es que pienso que la juventud ahora no tiene una personalidad musical. O sea, siendo que Argentina es muy rico en la cultura de la música. Pero se termina haciendo música por imitación, entonces pienso ¿Por qué no hacer algo propio? Por qué no invertir toda la plata que se invierte para imitar a otro en hacer algo de uno, tenerse fe. Me han dicho mil veces, no lo hago porque no sé si lo va a escuchar. Pero si no lo probaste te vas a quedar con eso sin saber.

Coincido con vos, coincido con esta cuestión que está bien la imitación, tener referentes para partir digamos al principio. Pero después hay que buscar la propia identidad. La imitación, la copia, tiene un techo. En cambio, aquel que es original o por lo menos tiene algo que vos lo escuchas y decís, mira a ese es Marcelo Inamorato. ¿Por qué? Porque hay un estilo propio, sí, coincido con vos. 

Me ha pasado cuando fui a Baradero, estaba de jurado León Gieco, Victor Heredia, Julia Zenko, varios había. No habíamos quedado entonces, me llama Víctor Heredia me dice que muy bueno lo mío, que la tenía re clara con la guitarra, muy limpio, muy buena digitación. Pero me dice si le hubieras metido algún efecto o algo que sonara un poquito distinto. A nosotros nos había llegado las bases que especificaban que era estrictamente guitarra criolla. Entonces ahí está lo que yo digo cuando digo que es difícil avanzar, con esas cosas entendés. Obvio que quiero llevar gente de acá, que se vea Darwin nombrado en un Cosquín. Quiero eso que la gente joven no se pierda de eso. Es un tema viste, en los festivales te dicen no usar guitarras eléctricas para no perder la raíz pero después ves a Peteco Carabajal tocando un violín distorsionado, el padre del folclore. ¿Entonces, cómo es? 

He escuchado chicas con tremendas voces que se han frustrado porque lamentablemente les llenan la cabeza, les prometen cosas

Los tiempos van cambiando, yo lo que sí creo es que todo esto es como una escalera. Hay que ir escalón por escalón, como dice el tango “ la fama es puro cuento”. La fama dura un rato y después tenes que seguir. Entonces si vos lo único que buscas es la fama te quemás rápido. En cambio, podés disfrutar el momento de fama. Disfrutarlo porque obviamente, no estoy en contra de la gente que sueña con triunfar en Cosquín o estar en otro escenario grande. Pero tienen que saber también que esos lugares son fagocitadores, te comen. Viste capaz que vos tocás y al otro día la gente ni se acuerda quién sos. Entonces sí vos vas sólo a eso, te frustras muy rápido. Y después capaz no tocas más. Por eso te hacía esa primera pregunta sobre la profesión ¿no? Y seguramente la profesión te trajo hasta acá.  Me da curiosidad ¿por qué viniste acá a esta zona? 

La pregunta del millón (se ríe) Para antes de responder eso, con respecto a lo que vos decís de la fama, les digo acá los chicos que tengo en la secundaria, cuarto año, muchos ya se ven también que perfilan para músicos, porque me preguntan qué se siente ser famoso. Entonces les digo que tengo los pies sobre la tierra, tengo que comer todos los días. A un docente con la situación que se vive hoy en día no le alcanza. Tengo un hijo que está alquilando, estudiando en la Universidad, en el IUPA, música si dios quiere, en dos años y medio se recibe, a mí me costó. Estuvo a punto de viajar a Italia cuando le agarró la pandemia. Este, entonces siempre le digo a la gente, si la fama fuera plata, yo no estaría trabajando. Hay que tener los pies sobre la tierra., hay que comer todos los días, hay que pagar impuestos en una casa. Creo que lo mejor es trabajar, y no pensar como decías vos, en qué voy a hacer algo, porque mañana voy a ser exitoso, eso lleva su tiempo. El éxito del músico es que la gente te escuche, con que te escuchen dos ya está bien. Si vos querés que te escuchen miles o millones, se puede llegar, pero va a llevar mucha constancia hay que remarla muchísimo. Hay demasiados músicos, demasiadas ideas hoy en día, por la situación que se vive. Han nacido cantidad de músicos no hay trabajo casi. Y bueno ni que hablar que se cambió mucho la música, ya ni se llaman fusiones, ya hacen cualquier cosa y sin embargo llegan al éxito. No hay una personalidad en la música, esa música en la que uno cree y crea. Qué se yo, siento que nosotros dejamos un legado -si se quiere tomar de esa forma-, y no es difícil lo que hicimos. Entonces me gustaría que se mantenga eso nada más y que no se lo use, por esto que te decía antes de todo el circo que hacen, todas esas competencias montón de cosas para que se mantenga vigente.

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Ya hablaste de la competencia ¿qué opinas de la competencia en el arte? 

Emm… no estoy de acuerdo, sinceramente.  Este año no me presenté tenía 4 músicos para acompañar. Y no, dije que no. Dije que no, pese a que me he presentado varias veces. Mi hijo también ganó 7 años tocando tango, después ganó por segunda vez para Bariloche. Yo gané dos veces también. Pero a pesar de eso, te repito lo que te decía hoy, si alguien quiere buscar el éxito, tiene que tocar donde está la gente. Las competencias son para demostrarle al jurado lo que uno sabe. Muchas veces hay gente que se frustran porque el jurado lo dijo no. Pero también hay gente a la que le dijeron que no y hoy son un éxito. Cómo pasa en las compañías que nosotros grabamos no entraba cualquiera –no lo digo despectivamente-, pero entraban solo bandas que ellos consideraran buenos. Al líder de una banda, que soy muy amigo, no lo querían tomar, le decían que no era bueno. Después esa banda se fue a grabar en otra compañía, con Magenta y la rompió, te hablo de Banda 21. 

Claro, por eso te digo la competencia, es una parte del mercado, no tiene que ver con el arte. Entonces a veces vos vas al festival de folclore de Choele, con una banda y ganás. Como ganaste te la creíste, te fuiste a otros festivales y hay otros 3 tipos ahí sentado mirándote y te dicen que sos un desastre que no tenés ni para empezar. Entonces las opiniones de 3 tipos, viste, son válidas, pero hasta por ahí nomás…

Porque como dijiste vos es el mercado. Capaz que incluso no te eligen porque no les servís porque sos feo, y como no te pueden decir eso, te van a decir: che mirá todo bien, pero no es la imagen que busco, no es la música que busco. Me ha pasado de ver gente cercana que ha ganado y se ha querido presentar, y le he dicho : No te presentes vos ya estás hecho. Porque si pierde después que pasa, pasó de ser el mejor a quedarse con que perdió y que entonces no es bueno… sabés las veces que vi eso. De gente que después de perder no han querido tocar por un tiempo.

Experiencias como que venga un músico de Maná a felicitarnos, a preguntarnos qué música hacíamos, que cómo se llamaba nuestra cumbia.

Sí, por eso te digo, el camino del arte es muy dificultoso en este mundo también. Que aparte como mundo, es muy competitivo, ¿no? Hay figuras que de pronto están arriba y al rato están abajo. Porque el mercado es así, si vende está todo bien y si no vende, olvídate, te quitan todo el apoyo. Entonces, la fama es puro cuento, porque la manejan los mercaderes de la industria musical. Es mucho más fácil armar un pibe que haga reggaetón o que haga trap, que armar un grupo de cumbia bien montado o armar un grupo de folklore.

¡Olvidate! Ahí diste en el punto. Sabés que yo había trabajado con el creador del Cuarteto Imperial, Álvarez, vivía a 15 cuadras de casa. Fuimos a tocar a Azul, Bahía Blanca. Después se retiró hizo los últimos shows y vuelve a Colombia, Barranquilla. Bueno, se termina muere la banda. Después Los Charros, con Daniel Cardozo, me proponen trabajar para ellos. Y en eso explota el furor de la cumbia villera. Y me llama Pablo Lescano, de Damas gratis. Y yo quedé entre bandas terribles, imagínate Cuarteto Imperial, Gilda, Los Charros para pasar a la cumbia villera. Entendés, yo venía de subir escalones a irme por algo que recién empezaba, que no sabía cómo era y que en ese momento consideraba que no tenía nada que ver con lo que venía haciendo. La ropa eran pantalones ¾, zapatillas, una remera, todo así no más. Yo venía de usar traje, pantalón fino, nos mandábamos a hacer la ropa, zapatos de charol. No me veía. Y hoy pasa esto qué venís remando con una banda que nos vienen dejando arriba, como Ráfaga que estuvieron en España, Los Charros en Miami y de pronto sale este Elegante, que lo toma una empresa capitalista, que no le importa nada, no es la culpa del pibe.  Pero pasa eso, ahora empiezan a haber traperos por todos lados. Y ahí viene lo que te decía al principio, de la identidad del músico argentino, el trap no es nuestro. 

Sí, no solo eso, porque podría ser un trap argentino si queres, porque la cumbia tampoco es nuestra, es colombiana, pero nosotros la adoptamos y la transformamos. Ahora vos escuchas a los traperos y son todos iguales. No sabés si son puertorriqueños, panameños, o argentinos, porque los argentinos cuando trapean hablan igual que los centroamericanos. Igual creo que todos deben hacer lo que le parece y capaz el tiempo les da una identidad argentina.

Por eso te decía hoy, se quieren parecer a los afuera, con la idea que así pueden entrar allá. 

Pero bueno, no hablemos mucho de los traperos porque es un fenómeno social

No yo voy a esto Pablo, mira, yo estuve muy de acuerdo cuando salieron los raperos como LIT Killah, Wos, ese estilo urbano, callejero, bueno, y ellos hicieron fama afuera, son profesionales. El éxito afuera lo hicieron siendo ellos mismos. A eso voy, ¿por qué no se puede hacer eso? Ellos hablan de cosas de acá, hacen música de acá, hacen letras del conurbano, hablan incluso del nombre de mi pueblo. Vengo de un pueblo en Lanús, pegado al regimiento que se llama Monte Chingolo -yo me puse contento cuando vine a vivir al sur y veo los chingolitos acá-. Bueno me fui un poco de tema pero a lo que iba, es por qué llenaba Gilda, por eso porque tenía identidad propia. Tuvimos que pelear contra pesos pesados como La Bomba Tucumana, que se yo contra cuántos. Y Gilda ganó por su sencillez. Incluso en un momento querían buscar otros músicos, le habían dicho a ella que se buscara gente que supiera música, se lo han dicho delante de mí. Y ella nos defendía decía “yo los busqué vienen conmigo y se van conmigo”. Hicieron castings igualmente, pero claro tenían la técnica pero no la esencia del músico callejero. Tocaban, pero es como con sonido de bolero muy suave

Bueno, pero no me dijiste cómo caíste en esta zona

Cierto la pregunta del millón. Haciendo dedo llegó mi sobrino Cristian, el cantante de Sol del Valle. Anécdota aparte, es que, primero cae preso en Bahía porque venía con los pelos de colores, lo vieron raro. Pero lo tuvieron 24 hs porque cuando averiguan sus antecedentes ven que estaba limpio. Cuando él llega, ya los conocía a Miguel Jerez, y le propone armar una banda de cumbia.  Miguel no tocaba, no era músico, él le enseña porque Cristian es un señor percusionista es el que me enseñó a tocar a mí. Y ahí, cuando empiezan a tocar, les faltaba el bajista. Entonces  nos anima a venir a tocar. Vamos le dije, vine con mi familia. Porque no he cambiado mi familia, estoy con mi señora, llevo ya 28 años casado.

Lo que pasa es que la familia es fundamental porque el mundo de la música o de cualquier artista, digamos, es un mundo muy especial y no tener apoyo es complicado

Es una parte esencial, si no tenés ese apoyo es el 50% que se muere la verdad.  Así que, bueno llego acá y vi una guitarra muy buena en un rincón. Le pregunto quién tocaba la guitarra, entonces me propuso que le enseñe a tocar el bajo, y entonces el después tocaba el bajo y yo la viola.  Arrancamos con eso, me gustó el lugar, me quedé a vivir en Lamarque unos 3 años hasta que tuve la posibilidad como docente que me tocara casa acá en Darwin. La idea inicial fue de mi sobrino, que es la voz de Los de Fuego hoy.

Y ¿estás contento de vivir acá o te arrepentís?

No para nada, yo me quedo acá. De hecho, volví a Buenos Aires porque falleció mi mamá, y  después mi papá en ese orden,  mi hermano más chico. Pero bueno, no vuelvo más, me quedo acá. Calcula llevo 20 años.

Lo que me gustaría resaltar, de lo poco que nos conocemos, porque nosotros no tenemos una amistad, sino una mirada de respeto frente a lo que hace el otro ¿no?. Para mí vos sos un oficiante, vos sos una persona que es músico, pero porque ama la música, no porque quiere fama. Sos músico buscas siempre la forma de hacer distintas cosas. Ahora tenés un estudio de grabación –va, hace tiempo-, contanos, cómo es eso. ¿Por qué surgió? Porque es una inversión importante esa!.

Si este… siempre hago una comparación como el futbolista que tiene su cancha. Como músico tengo mi canchita  personal. Lo hice, por esa razón, ahí es donde vuelco mis ideas. Algunas las cambio, las vendo. Mirá para darte una primicia, el día 18, que fue en mi cumpleaños hemos hecho un material completo en conjunto con mi sobrino para una banda muy buena, un CD hecho por nosotros. Todo completo, lo único que no se puso acá,  es la voz. Pero todo el resto, coro arreglo música, todo fue idea de nosotros. Y ahí recibí el vídeo, fue un exitazo. 

¿Hacen cumbia? 

Si hacen cumbia ahora te voy a mandar un temita de eso.  Bueno así que, el estudio lo puse como algo personal. Tengo amigos, la mayoría músicos. El primero en venir a grabar fue Miguel Pocentti. Después llegó Naldo Pérez, Punk Acero, Sol de Valle, Coche Viejo y han grabado muchas bandas acá. Pero lo hice de amistad porque no quería hacerlo masivo porque no me daban los tiempos. Y entonces sí me tenían paciencia, iba a durar más o menos 1 año sacarlo. Pero si lo he hecho más por esa razón, por lo personal no por hacerlo masivo, porque vuelvo a repetir, estoy en la docencia y no la voy a dejar hasta que me jubile. De hecho, mi hijo, también tiene su propio estudio de grabación en Roca. No es una cuestión de dinero, es porque me gusta, soy muy de corazón abierto, he ayudado a mucha gente. Ha venido gente de Bariloche que se han quedado a dormir acá, de Pico Truncado que hoy por hoy, mientras, lo están pagando en cuotas del trabajo, no me hago ni un problema. El orgullo mío es que a ellos les sirva lo que yo le puedo dar.

¿Y, qué pensás de la música del Valle medio, Marcelo? ¿Cómo, cómo la ves? generalmente los músicos se centran tanto en su trabajo que no tienen tiempo de ir a ver a otros músicos en general. Uno intenta hacerse el tiempo, yo trato. 

Sí, voy a ver otras bandas, trato de hacerlo. Siempre me piden también que de una mano, he tratado de cumplir. He ido hasta Chichinales a ver una banda. O sea, tienen una línea muy buena, muy de acá. Para mí no hay nada mejor que la música que nace del mismo territorio donde uno vive. Vos vas Santiago del Estero y escuchas santiagueños, no escuchas otra cosa. Ahora por ahí es lo que decíamos, el hincapié en la identidad. Que puedan dar espacios, que no tengamos que pedir por favor, que nos dejen tocar para mostrar lo que tenemos. Digo que nos dejen, porque yo al haberme radicado en Darwin soy Darwinense –mi corazón está en Lanús-, pero yo peleo por Darwin. 

Sí claro hace 20 años estás acá en el lugar, ya sos un lugareño del Valle Medio.

Y entonces pasa eso que, si bien hay una ley en los medios de comunicación de que las bandas locales se deben pasar, y que en la zona se deben tener primero la música local, o sea… 

Y ¿vos crees en lo colectivo? Porque tiene que ver con lo que estabas hablando, crees en las cuestiones colectivas, trabajar con otros. Porque a mí me parece que lo que vos estás diciendo. tiene que ver con una cosa que intenté hacer, pero no cuajó mucho, así que la abandone, pero, pero tengo ganas reflotarla. Era armar un frente de artistas del Valle Medio, una asociación, un lo que sea, un agrupamiento, pero trabajar en cosas colectivas como la que vos estás diciendo.  Es decir: che muchachos de los medios promocionen los espectáculos nuestros.  Armar un plan de trabajo entre todos y salir a buscar plata para que todos nos beneficiemos ello. Hay 1000 cosas que se podrian hacer. 

Pasa mucho por la confianza en sí también, porque vos fíjate yo cuando vine acá, como sabían que yo estaba por Sadaíc me propusieron hacer tipo un sindicato. Yo decía hacer una comunidad, una especie de sindicato, con las bandas que se mantienen poner un precio. Pero hemos llegado a precios donde a todos nos venía bien, todos ganaban y si vamos a decir la verdad era una plata que para el de arriba es un vuelto. Hice arreglo con 3 boliches ponele en plata de hoy serían 80 mil, para cuatro músicos, 20 para cada uno. Ahora cuando logre los contratos con los 3 boliches, dos de las bandas que se hicieron los boludos y tocaban por menos de la mitad. Tocaban por dos cervezas y 5 mil pesos. Entonces el problema de poder armar esas cosas que la idea es buenísima, es que la gente primero tiene que creer en sí.

Sí, pero hay otras cosas que se pueden hacer distintas, digamos. Más allá de armar algo, también discutir el valor que tiene la música para cada uno.

Miira Pablo, ahora estoy trabajando, es una primicia también, muchas primicias te di hoy(se ríe) Estoy trabajando con una empresa que se llama JM, que fue la empresa que llevó a todo el mundo a Gilda. Y ¿sabes cómo surgió eso? por un vídeo que  hice acá en casa, con la banda de mi hijo que se llama Estaciones. Mi hijo no encontraba lugar para ensayar, no encontraba sonido, yo tengo un sonido durmiendo ahí de marca alemana, una de las mejores, las Berhinger. Entonces le digo, vení a probarlo, a ver qué onda. Mi señora que le encanta esto ¿Qué hace? el vídeo en vivo? Y bueno reventó, en todos lados decían volvió a tocar el bajista de Gilda. Entonces, ahí me ve la empresa esta, me llaman, qué iba a pensar que me iba a llamar una productora. Me llaman me dicen que le gusta la banda, que me quieren representar, que me quieren dar el sello, si aceptaría. Entonces les dije, primero tengo que hablar con los chicos, tengo que pensarlo. Porque si hay gira todo eso también tengo que ver cómo hago con los permisos de la escuela. 

 ¿Qué tipo de música hacen, cumbia? 

No, no, hacen también si, peroes  esa mezcla de tipo pop tropical que está muy buena. Entonces la idea es que -mira la primicia que te estoy dando-, que yo venda a Karina, como un intercambio y ellos a nosotros. La empresa que tiene a las primas, las nuevas primas, a las cantantes de La Sonora Máster que tocó para el cumpleaños de Maradona. Tienen bandas bastante grosas, tuvieron en su tiempo a Los Palmeras, La Bomba Tucumana. Y, fíjate la confianza que me tienen. Entonces volviendo a lo del sindicato, es importante la confianza, que la gente vea que se hace todo para bien.

Karina, ella, la confianza que me tiene, que no me puse un precio. Entonces digo lograr esa confianza con la gente de acá, y decir bueno…hagamos una agrupación como decías vos. Que nos permita cuando alguien llama a una banda para contratarla, decirle bueno nosotros hacemos esto, valemos esto, sin desmerecerse como músico. Pensá que por ejemplo, las cuerdas delbajo mío salen 16 mil pesos, estamos hablando del acuerdo más comunes.

Es lo que yo digo siempre de la inversión que un músico tiene que hacer para poder hacer música Y después para mantener los instrumentos, porque hay que mantenerlos. Es mucha plata.

Pasa después que traen un artista de afuera al que le pagan por decir algo 2 millones y vos les pedís 50 mil, y no te lo quieren pagar. Como dijiste recién, uno lleva su guitarra, su pedalera, el  gasto de vehículos, o sea para moverme tenemos como 200mil. Y al músico que traen de afuera  no trae nada. 

Le tienen que hacer todo el backline acá. 

Exacto, aparte de las condiciones que pone ¿no?. Entonces esas cosas, esas diferencias que hay que considerar. Me llamó un artista, me dice tengo fechas en Beltrán y Lamarque. ¿Cuánto me cobras para tocar para mí? te quiero conmigo. Le digo cuanto cobro y me dice que no puede pagarme. Entonces le pregunto cuanto le iban a pagar a él para ver cómo se podía arreglar, y me responde que iba de onda. Le digo pero ¿vos sabés que al resto de las bandas les pagan? Se ofendió porque le pedía que me pague mi trabajo. Entonces, eso también hay charlar con esos chicos que recién empiezan, que no es me subo arriba del escenario y ya está. Cómo cambian las épocas. Y que hoy en día eso puedes decir darle esa charla ser entendida, hecho de que ellos lo dicho vale. 

Una última pregunta a Marcelo. Esta es como un juego. Vos llegaste a este lugar en tu camino llegaste a ese lugar en donde estás parado ahora. Tu familia, tu carrera, todo lo que quieras. Te paras en ese punto y miras para atrás, ves todo el recorrido, tu trayectoria y más. Allá en la punta, el principio del camino, ves un niño chiquito. Un niño que sos vos mismo. ¿Qué le dirías a ese niño? Pensalo, míralo. 

Sí, yo lo vería, le diría que haga lo correcto. Que en la vida hay muchos caminos, pero hay uno solo que es el correcto, y ese nace del corazón. 

Perfecto y él ¿qué pensás que te diría a vos? 

Y es difícil, depende de la edad del niño. Me acuerdo siendo niño, haberle dicho a mi mamá… Mi mamá me preguntaba qué pensaba hacer de grande. Entonces le dije: conocer el mundo sin pagar un peso.  (nos reímos ambos)

Bueno Marcelito querido, agradezco infinitamente el momento. Te mando un abrazo muy grande, muchas gracias.

Una vez más me voy agradecido por la conversa y el aprendizaje, descubrir los pequeños universos de los habitantes de este lugar de la Argentina, con sus sueños, sus  aspiraciones pero sobre todo su “hacer”.

Hasta la próxima

Pablo Otazu

27.11.21

Transcripción

Agustina Otazu


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