Nacho Ponce: «Solo reflejo la cultura»

Por Pablo Otazu.-

Leer en lenguaje inclusivo, aun me estoy deconstruyendo y me cuesta escribirlo

“El Nacho Ponce”, creo que lo conocí con su cámara de fotos. Cara de buen tipo, afable, tranquilo pero firme. Cuando el gatilla siempre tiene una mirada distinta que la que se ve con el ojo humano, siempre observo una construcción, un “pintura” en sus fotos. Es la mirada de los reporteros gráficos, de los que no solo retratan sino que le dan sentido a la acción que están viendo, creo que también entiende que la fotografía es comunicación y que la realidad construye sentidos todo el tiempo y aun aquellos que no queremos ver. El fotógrafo es un artista que va reconstruyendo esos sentidos, con sus miradas, con sus recortes. Hermosa Profesión. 

¿Vos no sos de acá no? ¿En qué año llegaste a Choele?  

Llegué en el 92’, soy de Tornquist de la provincia de Buenos Aires.

Es hermoso tu pueblo, tiene una laguna en la plaza y dos teatros

Un teatro, el Rodolfo Funke, que es como un mini Colón como el Municipal de Bahía Blanca, pero más chico. Y sí, la plaza es hermosa, tiene cuatro manzanas.  Hay una Iglesia en el medio y después en un costado la laguna que decías, con patos. Siempre están ahí nadie les hace nada, porque crecimos viéndolos, es más, la gente le lleva comida para darles de comer a los patos. 

Compañia Las Trincheras – 2018

¿Cómo llegaste a Choele?

Vine porque me había casado en aquel momento, la que era mi mujer era de Choele.

¿Un cambio importante no? De paisaje, sobre todo

Sí sobre todo de paisaje. Pero también al principio, me quedaba chico Choele. Acostumbrado a la ciudad que uno va de una punta a la otra y es normal, acá salía a dar una vuelta o hacer un mandado y era ir y venir, volvía rápido (se ríe) Al principio es duro adaptarse, uno está acostumbrado al movimiento, a otra cosa, a otros trabajos, yo vine sin trabajo. 

¿Tornquist cuántos habitantes tiene?

No sé debe ser como Beltrán. Igual me fui de chico cuando tenía 7 años, pero mis viejos están allá, mi hermano.

Si tuvieras que presentarte ¿quién es Nacho Ponce?

Si tuviera que presentarme lo primero que diría es que no soy generador de cultura, considero que la reflejo, de alguna manera. Es esa mi función por decirlo de algún modo. Mi nombre es Ignacio Ponce, principalmente hago fotografía, pero también soy Community Manager trabajo con algunas instituciones como el ENDEVAM, el CEAER, el Municipio de Darwin y ocasionalmente con algunos emprendimientos privados, y haciendo algunas cosas de diseño.

Si tuviera que presentarme lo primero que diría es que no soy generador de cultura, considero que la reflejo, de alguna manera.

¿Por qué decís que no sos generador de cultura?

Porque yo más que nada la reflejo. Digo, lo que he hecho generalmente es sacar fotografías, cubrir eventos donde los artistas exponen.

¿No sacás fotos por tu cuenta?

Sí, sí, pero no tengo un proyecto que vos digas… o quizás sí tengo algunas ideas en la cabeza como para hacer, pero no las ejecuto, o saco dos fotos y me cuelgo o pasa algo y no lo hago. Pero claro ahí sí podría meterle una impronta más propia, de buscar una fotografía. Siento que aún no tengo esa identidad artística, me parece a mí. Lo que sí siento que he desarrollado más es la parte de reflejar al otro artísticamente, también he hecho mucha fotografía de prensa. Estuve varios años como fotógrafo oficial del Municipio de Choele y ahí me tocó hacer de todo. He cubierto eventos deportivos, aunque no me llama tanto la atención como lo cultural. He cubierto obviamente eventos políticos, encuentros, conferencias, actos. En las recorridas suelen ser fotos más rápidas, tratas de captar el momento, aprendes más el funcionamiento.

Eso es interesante porque la fotografía si bien se toma en tiempo presente, refleja el pasado eso es lo intrigante. Porque vos tomas la fotografía, captas un momento hoy y automáticamente después de tomarla, ya empieza a ser parte del pasado. 

Sí, es permanentemente eso, es reflejar lo que ya pasó (sonríe). Hoy lo que intentan las redes sociales es esto, de que hay que subir las fotos en el momento. Pero, aunque lo intenten ya es pasado, porque al minuto que se sacó ya pertenece al pasado. Hay una tendencia, como en el caso de la política, que se sube rápidamente a las redes para que se sepa que está haciendo esa persona. 

Sabés que hace muchos años, cuando era chico, trabajé unos años como ayudante de un fotógrafo de la zona que hacía fotografía social. En la fotografía social, muchas veces no hay una búsqueda de una construcción de una imagen distinta. Sin embargo, uno aún, haciendo fotografía social puede buscar generar algo más que un simple retrato del momento.

Sí, totalmente la fotografía social da para mucho. Aunque no es mi fuerte, he hecho muchas veces fotografía social como segunda cámara de algún o alguna colega como Gabriela Mayol. En el caso de ella, me da total libertad a que haga fotos. Entonces lo que trato de hacer, es hacer esas fotos que sé, que ella no va a hacer ¿no? (sonríe). Busco esos momentos en un casamiento o en la fiesta de quince, que no son los habituales. Observar si es un quince, a la cumpleañera, ver con quién está, si con las amigas, amigos, primos, una tía que hace mucho no ve, captar el encuentro. En las bodas, me interesan las felicitaciones, los saludos. Ese tipo de cosas trato de mirar.

Pero en los eventos culturales vos… porque, a ver, me interesa marcar esa diferencia entre la fotografía que genera una imagen tipo estampita, y otra fotografía, que narra a través de la imagen. 

Sí claro es diferente. Pienso que de alguna manera en mi caso suelo contar algo. No sé, por ejemplo, cuando hay un recital, me gusta mucho la foto de escenario, porque ahí se puede jugar con muchas luces, muchos momentos, con las sensaciones y la interpretación del músico o los músicos…

Con el público…

También sí. Me gusta mucho cuando bajan los artistas a conectarse con el público, son momentos muy lindos, porque es el contacto con la persona fanática. Me ha pasado por ejemplo con Kapanga que a la gente le gusta mucho acercarse, y además él es muy dado en ese sentido. También me pasó con un flaco, el líder de la banda no me acuerdo como se llama, de Airbag, ahí en Lamarque, bueno, cuando el flaco ese bajó, se le abalanzaron, hay una foto de ese momento. Eso, es un poco más que sacar una foto que refleje que estuvo tocando tal persona en tal lugar…

Claro, a eso me refiero con narrar. En esa foto que me estás contando seguramente se veían las caras, los cuerpos, que transmiten cosas. Uno ve una narrativa, es algo que la gente está contando, no es sólo el momento. No es una foto fija que parece una estampa.

No claro. Te está tirando que ahí pasó algo, te da ciertas sensaciones, muy distintas a, por ejemplo, una imagen en la que se ve a la banda de frente tocando. No es que no sirva eso, me parece que obviamente es válido, es un documento, de hecho, lo hago también porque es necesario tenerlo, pero también me gusta lo otro. Casualmente en la Fiesta del Tomate otra vez, cuando estuvo Nahuel Penissi le saqué una foto a las manos, porque me parecía que él estaba comunicando mucho con ellas. Además, que estaba tocando la guitarra en una posición extraña a la que acostumbramos ver, porque la tiene en la falda. Entonces claro, el movimiento de manos no es el del guitarrista común, bueno, quise reflejar eso. Está bien, tengo también fotos de él cantando, pero eso sentía que había que rescatarlo. 

Carnaval Brahma – 2017

Lo que yo veo en tu fotografía, es un periodismo gráfico. Y ¿qué hace el periodismo gráfico? Narra con imágenes, insisto con eso. Vos ves exposiciones de ese estilo y son increíbles (decimos los dos al mismo tiempo)

Son increíbles. Acá pareciera que nos faltan hechos grandes. Me acuerdo cuando se hizo hace poco la exposición de la asociación de trabajadores de prensa, unas fotos increíbles. De hecho, generalmente a nivel nacional. Bueno, eso te abre un poco el panorama, entender que puede haber una foto artística de un hecho periodístico común. En mi caso, no lo hago o no me sale digamos…

Seguro lo has hecho, pero me parece que vos no te considerás fotógrafo, ni gráfico, ni artístico (Nacho sonríe), sin embargo, a mí me parece que lo sos. Es lo mismo cuando uno lo pregunta a alguien ¿vos sos artista? Y te dice que no. Pero en realidad tiene que ver con tener una sensibilidad particular. Capturar una imagen, ese hecho nada más, ya te hace distinto a un fotógrafo social y ojo que no estoy menospreciando la fotografía social, me estoy refiriendo a tipos de lenguajes.

Totalmente sí, de hecho, la fotografía social ha evolucionado hacia lados artísticos impresionantes, el crecimiento ha sido muy positivo, por eso ahora se destacan.

Me gusta mucho cuando bajan los artistas a conectarse con el público, son momentos muy lindos

Si vos está en una fiesta y capturas a un grupo riéndose a carcajadas, ese es un momento narrativo, del hecho social que estás cubriendo.

Sí, eso es así y pasa también con los momentos que son muy emotivos, que están fuera del protocolo, por decirlo de alguna manera. No es el momento que se están casando, o están bailando el vals, son momentos por fuera, donde aparecen otras emociones, y eso está buenísimo. 

También he visto fotos tuyas de eventos, que están muy buenas. A mí particularmente me gustan los primeros planos no soy tanto del plano general. Me gustan los primeros planos, porque para mí las caras dicen mucho. Siempre lo primero que miro en una persona es su cara. 

Sí, eso trato de verlo. En eventos como pueden ser no sé, la Fiesta de los Canales –no sé si en algún momento volverán las fiestas regionales-, siempre trato de agarrar al artista en su mejor expresión o en su mejor momento de contacto con el público. Captar ese momento cuando el artista que está cantando o tocando, se olvidó ya que hay gente ahí mirándolo, y está en la suya. Ese momento es muy lindo.

Y…hay que saber captarlo 

Sí hay que saber captarlo. Creo que hay momentos en que lo lográs y momentos en los que no. Son momentos que los estás esperando. Si conocés la música, mejor todavía, porque ya sabés cuál es el tema con el que la gente va a reaccionar. A veces te puede agarrar estando fuera del recital, porque uno va viene, entra, sale, que se yo…A veces crees que ya lo tenés hecho, y de repente aparece algo y te das cuenta que no, no lo tenías hecho. Eso te puede pasar, porque no conocés el listado de temas, o no conocés bien al artista. 

Otra cosa muy interesante cuando sacás fotos es la danza. Es súper interesante, porque es agarrar al bailarín en el mejor movimiento, viste, uno quiere tomarlo en el mejor movimiento (sonríe). Cuando está haciendo un giro, no sé…

Cuando está pegando un salto

Si está en el aire, mejor todavía a mi manera de ver. Eso sí me gusta mucho hacerlo y me engancho ahí hasta que encuentro más o menos lo que estaba buscando. 

Hace mucho que vengo pensando el tema de las manos. Ahora no tengo una cámara y con el celular no es lo mismo, pero quiero hacer una exposición, aunque sea virtual sobre eso. Porque las manos para mi dicen muchas cosas.

Hubo una muestra acá en Beltrán hace varios años atrás. No me acuerdo que año fue, pero, Carlos Altinier, había hecho una caja en donde la gente sacaba las manos por unos huecos. Él lo único que les pedía, es que hicieran alguna postura con las manos. Después con eso hizo como un mural -te digo más o menos lo que me acuerdo- con esas manos y las diferentes posturas que la gente proponía. Está bueno laburar con el tema de las manos y últimamente lo tengo bastante presente.

Gualberto Solano en el Jaguel – 2018

Quería poner manos y oficios, una mano de una costurera, de un albañil, de un maestro, mil cosas.

Como la banda esta, Las Manos de Filipi que nació así, de las manos de Filipi. Sí, sabes que últimamente estoy bastante atento al movimiento de las manos de la gente que da discursos. Entonces, trato de agarrarlos en algún movimiento de manos que plasme su utilización en el discurso. Algunos lo estudian a eso, pero en general son involuntarios. Esa gestualidad trato de reflejarla. Lo mismo en los gestos de los rostros, trato que sean agradables a la vista, porque viste que, la gente cuando habla hace muchas muecas (se ríe). A veces hay caras que son difíciles, que cuando le sacas la foto parece verdaderamente otra persona. Eso trato siempre de cuidarlo, de cualquier persona. Trato de cuidarlo y que salga lo mejor posible. Hay perfiles que, no dan tan bien en cámara, entonces cambiar el ángulo, le cambia mucho la expresión a la persona.  En general cuando no conozco a la persona, le saco fotos de todos lados para después tener para elegir lo que va mejor.

A veces hay caras que son difíciles, que cuando le sacas la foto parece verdaderamente otra persona.

¿Trabajás color o blanco y negro?

Y…yo trabajo a color, es muy poco lo que he hecho en blanco y negro. Igual viste que ahora todo color lo podés pasar después a blanco y negro, se puede trabajar en edición. Hay muchos fotógrafos que trabajan en blanco y negro, uno en particular que siempre me llamó la atención que tuve el placer de conocer, es Ataúlfo Pérez Aznar, en La Plata, conocido como fufo. Él hacía todo en blanco y negro, con rollo. Tiene una visión muy…entre áspera y dulce de la fotografía viste, es un reflejo realista muy fuerte. Siempre me gustó lo que hace, y más que nada lo conocí a partir de mirar su fotografía. Incluso nos ha sacado fotos a nosotros, en aquel momento cuando vivíamos en La Plata, me refiero al grupo de amigos que vivíamos todos juntos en la misma casa, él nos fue a sacar fotos a esa casa. Una vez hice un intento de recuperarlas, pero no las encontró, te estoy hablando del año 85’. 

¿Hiciste fotografía analógica?

No, sabés que no. No hice nada de fotografía analógica. Lo único que hice analógico fue una vez que tenía una cámara insta matic, que venía con un flash descartable, tenía cuatro disparos de flash (nos reímos), pero eran fotos para sacar entre grupos de amigos o familia.

¿La del conito era? Había una cámara que venía con una especie de conito de flash o cuadrado. Sí, era un cuadrado que a medida que ibas sacando la foto ibas usando cada cara. Sacabas una foto, se daba vuelta a otra cara, sacabas otra foto y se daba vuelta otra vez.

¡Claro esa! (nos reímos), cuando usabas las cuatro caras, chau, no podías sacar más (decimos juntos)

O tenías que tener un repuesto

Estaba bueno, porque vos tenías un rollo de 24 o 36 que después tenías que revelar. Pero sí eran más fotos para tener de recuerdo

¿El equipo ayuda a la fotografía?

Todo el mundo te dice que con cualquier cosa vos podés hacer una buena fotografía, es verdad, pero hasta ahí. Porque no es lo mismo. Si vos tenés un equipo profesional o semi profesional, cambia mucho cuando ves el producto final. Incluso en el retoque, que sería el revelado de ahora ¿no?, cuando usás el fotoshop. En el retoque lo notás mucho también, cuando trabajás con un buen equipo, porque la imagen tiene mejor definición, entonces soporta más cualquier cosa que le quieras hacer encima. 

Siempre que veo a esos fotógrafos, sobre todo los que cubren eventos deportivos, que tienen unos objetivos que miden cuatro metros, pienso, con esos equipos estás casi en el cuerpo del protagonista

Sí, a mí también me llaman la atención. Sobre todo, en el fútbol, porque están como a treinta metros. Claro con esos lentes llegás, obviamente con trípode porque es imposible hacer eso a mano alzada. De todas formas, es complejo eso, es todo un aprendizaje. Una cosa es sacarle a un paisaje y otra cosa es sacarle a un tipo que saltó a cabecear y engancharlo justo con la pelota. Hay oficio ahí, mucho oficio para lograr eso realmente es buenísimo.

Todo el mundo te dice que con cualquier cosa vos podés hacer una buena fotografía. Es verdad, pero hasta ahí.

El otro día me acordaba de los foto-clubs. Era algo que se daba mucho en los pueblos. Gente que le gustaba la fotografía que se juntaban y venía un maestro a dar algunas lecciones. Entonces te enseñaban la técnica, te decían con esta película te conviene obturar a tantos milímetros, te indicaban todos los valores para que puedas hacer una buena fotografía (Nacho escucha atento y sonríe) Después era prueba y error todo el tiempo.

Sí, a parte que el error o el acierto, no lo veías enseguida en esa época. Tenías que revelarlo, y después ver cómo quedó. Entonces si no anotabas qué medidas habías usado, no tenías registro. La foto distal ahora te dice todo, la velocidad con la que obturaste la foto, a cuánto está la apertura del diafragma, la sensibilidad que le pusiste, ahí tenés toda la información y cuando descargaste todo de la cámara quedo en la foto. Es mucho más fácil en ese sentido trabajarla, o corregirte después. Tenés también un medidor de luz que te permite adecuarte a la escena, y darte cuenta si estás sobre expuesto o sub expuesto. 

Recién mientras vos hablabas, me vino otro momento que creo que es especial también para fotografiar, y son las movilizaciones sociales, las manifestaciones. Ahí hay un contenido que, si el fotógrafo logra captar, pueden salir fotos maravillosas, de hecho, los periodistas gráficos suelen hacerlo.

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Nosotros acá si hemos tenido marchas, pero lo que más recuerdo son todas las movidas que hubo alrededor del caso Solano. Eso sí, me resultó algo muy interesante de hacer. Hubo momentos muy duros realmente, le he sacado en varias oportunidades fotos a Gualberto.

Es que la narrativa que te dan las caras y los cuerpos en esos momentos son muy fuertes ¿no? Hace poco vi una exposición virtual, de los movimientos que se dieron hace un tiempo en Chile, y hay algunas fotos que son maravillosas. Digo, maravillosa la foto, lo que estaba pasando era tremendo. 

Motoencuentro 2016

Claro era terrible y a parte el tipo está ahí también, sacando esas fotos. Estando expuesto a que le pase algo, está en riesgo.

Sí, claro es como los fotógrafos de guerra. Sabés que, cada vez que me pongo a pensar en el oficio del fotógrafo, se me vienen los olores, yo hice bastante fotografía, y recuerdo el olor del detenedor

Sí eso es bastante mágico también. No tuve la experiencia porque ya arranqué con digital yo. Pero lo analógico es como escuchar un disco en vinilo con un equipo, tiene otra cosa lo analógico.

Tiene esa cosa de lo artesanal

También los papeles son otra cosa, el acabado…

Sí, yo por ejemplo no puedo leer libros digitales, pero me das un libro de papel y lo leo enseguida. Prefiero lo físico, el objeto, pero bueno, estamos en la era digital es así.

Sí, claro es todo digital ahora, ni hablar de las redes sociales. Hoy todo pasa por Instagram, los que quedamos en Facebook ya somos antiguos. Incluso Facebook ya no quiere que publiquemos álbumes de fotos como hacíamos antes. Prefieren la inmediatez, que vos subas una foto, que la vea determinada cantidad de gente en determinada cantidad de horas y punto. 

Para mí el arte es un hecho comunicativo, entonces suelo decir que el artista se completa con el público. Uno puede que haga las cosas para uno al principio, pero después llega un punto que querés que lo vean. Sea teatro, danza, música o lo que sea, siempre querés compartir. Pienso que la fotografía también, es decir, uno no saca fotos solo para tenerlas en su casa, también las comparte.

Sí, yo comparto las fotografías. De hecho, muchas de las fotos que saco se ven en las redes, por ejemplo, cuando hago fotos para un municipio. Después si hago fotos para mí, quizás subo una, para mostrar que estuve haciendo fotografía en determinado lugar, por ejemplo, cuando fui a ver el eclipse que hice unas fotos, las subí. Era difícil fotografiar eso, porque ni siquiera tenía los filtros necesarios. Usé una radiografía vieja que la amarre al lente, a una distancia determinada para que el lente pueda hacer foco en el sol. Más allá de la foto, un evento natural así, aunque lo estés esperando, cuando lo ves te sorprende. Me había llevado un lente largo y me quedé un poco corto, pero bueno, la fotografía salió igual. Cuando se oscureció, realmente no se veía mucho. No sabía bien que estaba haciendo, después finalmente vi que me habían quedado bien las fotos. Pero en el momento me encegueció.

¿Vos sentís que tenés una línea estética en tu fotografía o sólo sacas?

Sí soy re contra sacador de fotos, pero ¿en qué sentido me decís estética? ¿estás hablando de un estilo o de la composición?

Una estética en la composición. Porque cuando uno saca, elige el plano, la luz, montón de cosas que tienen que ver con una composición, que uno medio ya la tiene en la cabeza. 

Claro, sí, uno está componiendo de alguna manera en el momento. También puede pasar que te das cuenta que lo que quisiste hacer no salió del todo, o quedó muy corrido, pero eso en la edición lo podés acomodar. Las cámaras tienen la posibilidad de enfocar bien, pero no muy sobre los bordes del sensor, entonces te puede salir bien o mal. Y más difícil si es una situación en vivo y no algo que armaste.

Claro, pero por ejemplo imagínate que estás sacándole fotos a una banda, entonces de repente te concentraste en el baterista que está tocando, y querés captar el movimiento, y obturás de determinada manera

Sí, sí, existen distintas velocidades de obturación que uno puede usar

Me cuesta imaginarme las fotos. Soy más de ir, y ver como lo hacemos en el lugar

Entonces aparece después en la foto…

Cierta sombra en el brazo, o en el palillo. Ahí tenés que tener en cuenta la iluminación que le está dando en el momento. Uno a veces hasta puede registrar el movimiento de luces que se está usando en ese momento para prepararte para hacer la foto. A veces tenes suerte, la viste, sacás de una y te salió. Y otras, ves una situación en un lado y vos estás en otro.

Nosotros en teatro decimos, no es lo mismo iluminar que alumbrar. Como no es lo mismo gatillar que sacar una foto. Sacar una foto implica muchas decisiones y elecciones.

Pero hay momentos en los que sólo gatillás y de repente después aparece la foto también.  Por lo general es una situación que uno tiene más o menos vista, tampoco es que uno va a sacar por sacar.

Este espacio, me ha permitido conocer a mucha gente que hace cosas, llamalos artistas o trabajadores de la cultura. En ese sentido en el caso de la fotografía, siento que este último tiempo ha crecido bastante en la zona. 

Sí, hay mucha gente que está sacando fotos, algunos incluso se están especializando y hacen fotos de bebés o embarazadas, bodas, familiares, fotos de modelaje, fotografía social. Eso hay mucho y cosas muy buenas. Ahí hay mucha composición, porque no es sólo la fotografía, sino el escenario, arman todo. Es un trabajo fotográfico largo y con producción

¿Vos imaginás las fotos?

No, me cuesta imaginarme las fotos. Soy más de ir, y ver como lo hacemos en el lugar, generalmente es así. 

Pero por ejemplo cuando vas a un lugar nuevo que no conocías, de verlo ¿no te surgen en la cabeza las fotos que podrías hacer? No sé si alguna vez viste trabajar a los pulperos en Las Grutas, pero si los ves en plena acción te van a dar ganas de sacar fotos. Entonces ahí vos construirías en el momento una composición

Si obvio en el momento vas decidiendo a qué le querés sacar si a las manos, al cuerpo. Yo le avisaría que le voy a tomar fotos, porque de algún modo en ese avisarle lo estoy invitando a que actúe un poco.

¿Y qué pasa cuando surgen espontáneas sin avisar? Por ejemplo, vas en auto y ves en la calle el rostro de alguien y te surge fotografiarlo

Y…no sé es difícil eso.  A mí no me sale hacer fotos callejeras, pero más allá que me salga o no, hay una ley que lo prohíbe, por eso uno tiene que pedir permiso. Pero en algún que otro evento lo he hecho, que se yo…en la jineteada lo he hecho, de sacarle a la gente que está mirando, a los gauchos. También he hecho fotos de rostros de los niños cuando están actuando en una obra infantil en una escuela, las caras de los chicos son impagables. Con los niños hay que tener mucho cuidado también, les saco cuando están actuando para alguna fiesta aniversario o cuando están mirando ellos una obra de teatro, esos momentos son lindos de fotografiar, los rostros, sus expresiones. 

Inauguración del Natatorio del Club Sportsman – 2017

¿El fotógrafo es como un historiador?

La refleja a la historia, es un reflejo de lo que pasó

Es importante, porque la imagen es tan importante como lo se escribe

Y a veces la imagen te dice mucho más porque es más auténtico que algo escrito que puede estar permeado por una tendencia, una mirada. La imagen también puede tener tendencia, pero suele ser más objetiva.

¿Viste la foto de la campaña del desierto que está Roca con todos sus lugartenientes? va en realidad un daguerrotipo…

¿La del billete de 100 pesos? Esa foto está armada. La original la sacaron en Choele Choel, y el que compuso la foto final, usó de base unas fotos que se tomaron ahí atrás de la zona de La Rural. La Campaña venía con un fotógrafo entre sus tropas. Pero bueno, usaron como base esas fotos y después compusieron esa imagen final, que finalmente no sé si es todo armado

Sí, lo que yo sí escuché es que esa foto fue armada, está posada digamos

El único daguerrotipo que creo existe acá, es el de San Martín, está en el museo acá

¿Qué locura! y hoy está todo atravesado por la tecnología

Dentro de poco vamos a llevar un chip en el ojo y vamos a sacar fotos así (nos reímos)

Ya debe haber, pero para otro tipo de usos (nos reímos) Hay cosas que nosotros pensamos que es algo inimaginable y resulta que en otros lugares ya lo están usando. Los servicios de inteligencia de las grandes potencias tienen desarrollado un nivel de tecnología impresionante. Bueno dejemos de delirar y volvamos a la charla…(nos reímos)

¿Cómo ves la fotografía en la zona? ¿Tenés contacto con tus colegas?

Sí generalmente los que más veo son a mis colegas de prensa. Después veo mucho a Gabriela Mayol a Gianni Stabille que lo veo mucho por diferentes trabajos. La fotografía en la zona la veo bien, en el sentido de esa evolución que te decía antes, que hay mucha gente está haciendo fotografía. Pasa que,  gente que solo viva de eso, es complicado. Entonces eso hace que muchos abandonen en el camino, porque consiguen un trabajo y lo dejan de lado. Es complicado hacerse un camino, viste.

Pienso que la fotografía es un área dentro de las artes que tiene poco incentivo estatal. Porque es muy difícil vivir de la fotografía en estos lares, aún. Por eso digo que es necesario darle incentivo, porque hay mucha gente que está haciendo cosas muy buenas. Quizás si alguien viene y te dice che ¿por qué no hacés fotos? Y capaz vos ni siquiera lo habías pensado. Y esa inquietud te lleva a moverte, empezás a hacer fotos artísticas y de repente terminás haciendo una exposición. Eso es caro, hay que usar determinado papel…

Sí, enmarcar y después necesitás una mirada de afuera para armar la exposición, un curador, porque uno con lo propio es difícil seleccionar o acomodar, alguien de afuera lo ve mejor.

Voy a seguir insistiendo que el estado no está presente para el fomento y la promoción, sino para cubrir el momento. Qué se yo…arman un domingo cultural y pagan lo mínimo a los artistas para no gastar tanta plata. Es cierto que ya los artistas han ido tomando consciencia de su propio laburo y ya cobran lo que les corresponde.

Sí ya no van a tocar gratis eso está bueno. Bueno, en ese sentido el fotógrafo tampoco tiene que ir gratis a reflejar ese evento. Es un trabajo son muchas horas las que estás ahí cubriendo y son muchas horas de edición después. Con respecto al fomento, creo que hay unos concursos que qué se yo, esos concursos sirven como incentivo y también para que la gente conozca lo que uno hace. Pero claro podría haber más fomento sobre todo en capacitaciones y en acceso al equipamiento, nuestros equipos son muy caros.

A ver, el estado tiene mil formas de fomentar y promocionar, que son dos cosas distintas. Un artista que ya hizo su camino no necesita fomento, lo necesitan las personas que aún no son conocidas, o como acá en la zona que aún no hay fotógrafos que se dediquen a la fotografía puramente artística. Entonces pienso más que en concursos o competencias, en encuentros. Porque en esos espacios tiene que ocurrir la incentivación del estado, porque entonces vos funcionario hablás con Ignacio Ponce, con Susana Bea con la chica que nombrabas hoy Gabriela Mayol, y les proponés hacer una exposición. Nosotros lo hicimos cuando estuve en cultura. El caso de la fotografía acá es igual al de los artistas plásticos ¿cuándo viste una exposición de arte acá? Pocas veces, y si las hubo es porque las han armado ellos.

Incluso creo que antes había más autogestión en ese sentido. Los artistas se juntaban, ahora cuesta es más complicado.

Claro sí, existen ciertas instancias como el Salón Provincial de Arte que es una instancia competitiva, pero no se hace hace años. En ese Salón había distintas categorías, hay curadores, participaba mucha gente porque los premios eran muy importantes. Ahora lo que yo me pregunto es ¿A vos te moviliza la guita para hacer arte? Yo creo que no, que uno quiere hacer arte y después viene lo demás, después viene el querer vivir de eso. Pero por eso digo, si no hay un estado presente se pone difícil. ¿Cuánto sale una cámara hoy?

No sí, olvídate es carísimo, se fueron los precios

Además de eso, también es cierto que nos cuesta juntarnos para pensar en hacer cosas juntos 

Más ahora después de la pandemia. Antes había otro espíritu para juntarse, era como que había más ganas, ahora no hay tantas ganas. No sé qué es lo que sacó las ganas

Personalmente creo que eso es producto de ciertas políticas que destruyen la construcción colectiva, porque les conviene atomizar. La gente junta, piensa y hace. Y a las políticas neoliberales no le interesa el conjunto, le interesa el individuo.

Sí en ese sentido sí, Se generan competencias que antes no existían, de alguna manera es buscar el propio éxito y eso hace que se vuelva difícil juntarse

Y porque es la lógica del “para qué me voy a juntar si lo puedo hacer solo”. Nos vienen dando duro con esa lógica desde los 90’ para acá. Entonces insisto, es necesario que existan políticas de fomento a la cultura, pero bien direccionadas.

Por otro lado, agradezco este espacio porque me permite conocer a mucha gente que está haciendo cosas en la región y le permite a la gente conocerlos también. Ojalá sirva para romper con ese latiguillo que tenemos en estos pueblos y que la gente repite el “acá no pasa nunca nada”. Porque no es cierto que no pasa nada, pasa de todo. A veces sería bueno que los periodistas salgan a buscar la noticia y no esperen a que la noticia les llegue. Lo digo como crítica constructiva

Sí, ahí ya entramos en otro terreno que da para hablar. Porque muchas veces no hay presupuesto y por lo general los trabajadores de prensa suelen estar mal pagos.

Pero bueno volviendo a la fotografía, lo que ha hecho crecer la fotografía acá son las escuelas de cine que tenemos en la provincia. Aunque vayan un año a estudiar, los pibes que salen de ahí ya tienen otra mirada.

Sí, viniendo de una escuela cambia muchísimo la mirada que puedas compartir e intercambiar. En mi caso no soy estudioso de la fotografía. Voy aprendiendo en el momento. A veces me he puesto a leer porque tengo que resolver determinada situación, y entonces necesito saber cómo configurar algo en la máquina. O también cuando alguien me decía “ ese que está sacando fotos al lado tuyo, de ese aprendé” y entonces fui aprendiendo así, de leer un poco, pero más de la práctica, que alguien te de un tip para sacar mejores fotos. Como una vez que alguien me dijo : “si no encontrás la foto fíjate si no está atrás tuyo”

Ves eso es hermoso, eso te lo da el oficio

Te lo da el roce con la gente y con los colegas que están ahí sacando fotos. Siempre te mostrás lo que hacés, charlas, de esos intercambios se aprende muchísimo.

Airbag 2016

Son varias cosas las que implica la fotografía. Es la composición que tenés en tu cabeza que la armas rápidamente en el momento, es gatillar muchas veces hasta que encontrás lo que querías.

Sí, algunas veces podés gatillar muchas veces, pero otras veces sacás una vez y yá está. Cuando ya está yo suelo sacar un par más por las dudas.

¿Cuál es la foto más insólita que sacaste?

Ay no sé, no recuerdo una en concreto en este momento

Bueno querido ¡Muchas gracias!. Finalmente no te hice ni la primera ni las dos últimas preguntas que hago siempre en estas notas.

Está bien, para cambiar un poco (se ríe) Además también esta nota es distinta, porque la hiciste presencial ¡Gracias a vos Pablo!

Seguimos la “conversa” mientras lo acompaño hasta la puerta. Nacho es como alguien cercano, estoy convencido que es un artista pero el no lo acepta, estoy seguro que también genera cultura como cada uno de nosotros, porque la cultura es mucho mas que ser artista, es hacer, en contacto con los otros y con nuestro entorno, estar en “relación”, en comunicación, en “conversa” permanente.

Lo acompaño hasta la puerta, y pienso el presente es muy efímero, la fotografía lo detiene y lo convierte en pasado.

Hasta la próxima.

Pablo Otazu

17.10.21

Transcripción 

Agustina Otazu


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