Portezuelo del Viento: Mendoza, finalmente, mostró sus verdaderas intenciones.

Por el Ing. Leandro Tozzi (*)

La represa Portezuelo del Viento, que Mendoza planifica construir sobre el cauce del Río Grande –el curso más caudaloso de la provincia y principal afluente del Río Colorado-, en la zona de Malargüe al sur del estado cuyano, sigue acumulando controversias políticas que se suman a los cuestionamientos técnicos y ambientales que pesan sobre esta obra multimillonaria que afecta los intereses de la provincia de Río Negro, La Pampa, Neuquén y Buenos Aires.

Las declaraciones que el gobernador mendocino, Rodolfo Suarez, realizó en la Fiesta de la Ganadería de la localidad de General Alvear (en el marco de la campaña electoral vigente), pusieron claramente de manifiesto la intención de esta provincia de utilizar la represa como punto de regulación de caudales que posibilite el trasvase de agua desde el río Grande al río Atuel.

«Quiero aprovechar esta oportunidad para anunciar que, a través de Emesa, hemos dado el primer paso concreto para emprender el anhelado trasvase entre la cuenca media del río Grande y la cuenca alta del río Atuel», afirmó Suarez en esa ocasión.

Las palabras del mandatario agitaron los peores fantasmas en las zonas ribereñas, aguas abajo de Portezuelo. Fundamentalmente en ciudades como Catriel o Río Colorado que ven a este trasvase, como un factor negativo capaz de convertir un curso de agua otrora caudaloso, en un hilo de agua comparable a la cuenca baja del río Atuel.

Éste era uno de los temores más importantes que existían en el seno del CoIRCo (Comité interjurisdiccional del Río Colorado), autoridad máxima de la cuenca, integrada por las 5 provincias que componen la misma, ya que existe desconfianza con la provincia cuyana, por sus antecedentes comprobables en decisiones vinculadas al manejo de otras cuencas. La Pampa sufrió en carne propia estas decisiones al ver como el Río Atuel literalmente se secaba en el ingreso a suelo pampeano, debido a la forma en que la provincia cordillerana administraba los caudales, aguas arriba de este curso hídrico.

De hecho, la aprobación que, en su momento, dio el comité ejecutivo del CoIRCo, para avanzar con el proyecto de Portezuelo del Viento, dejaba explícitamente fuera la posibilidad de trasvase.

El Río Grande es el mayor aportante al caudal del Río Colorado, curso de agua que, desde hace más de doce años, está atravesando una de las mayores crisis hídricas de su historia. En contextos como éste, la capacidad de almacenamiento y reserva que ofrecen los embalses suele ser altamente beneficiosa, ya que permite regular los caudales en los tiempos de deshielo, para erogarlos posteriormente de forma adecuada, a fin de cumplir con las demandas de consumo humano , de riego agrícola y generación.

Existen estudios de vieja data que determinan que la cuenca debe tener una capacidad de embalse de 10.000 hectómetros cúbicos para aprovechar su potencial. Hoy solo cuenta con 3.500 Hm3 en Casa de Piedra. Portezuelo aportaría unos 2.000 Hm3 más de embalse. Como resultado de la regulación, también se obtendrían mejores niveles de salinidad en la calidad del agua.

Pero la realidad demostró que, en las condiciones actuales del río, fue imposible siquiera llenar el embalse de Casa de Piedra que actualmente presenta un paisaje desolador, con niveles de reservas por debajo de los mínimos esperados. Esto nos hace pensar que, aplicando las normas de llenado que aprobó el COIRCO y con los caudales actuales afectados por el cambio climático, durante estos últimos 12 años Mendoza no hubiese podido derivar agua para llenar Portezuelo.

El embalse de Casa de Piedra prácticamente vacío

La pregunta que deberíamos hacernos, en consecuencia, es si estas normas de llenado se podrán sostener en el tiempo, en caso de perdurar la sequía extrema que la cuenca viene soportando y mucho más aún si Mendoza, tal como lo anunció su gobernador, planea exportar parte del caudal del Río Grande, aguas afuera de la cuenca (imaginemos una enorme represa, lista para su llenado pero sin permiso para utilizar agua para hacerlo, porque las normas consensuadas lo impiden).

En la  página oficial de la provincia, a través de Emesa –la empresa mendocina de energía- se está convocando a “instituciones, universidades y expertos en líneas de base ambiental y social” que puedan acercar las propuestas metodológicas previas a la proyección definitiva de los futuros estudios para el trasvase.

“El trasvase, una obra de gran magnitud, tendrá múltiples funciones, entre ellas mitigar la crisis hídrica y aumentar la generación de energía renovable en los aprovechamientos hidroeléctricos del río Atuel”, plantea el gobierno de Mendoza en la convocatoria.

La metodología a emplear en el llenado de la represa fue sólo uno de los puntos de conflicto entre las provincias que integran la cuenca. También el manejo de la represa y los Estudios de Impacto Ambiental (EIA) -necesarios para avanzar con el proyecto- fueron los otros dos puntos que generaron fuerte controversia en el seno del CoIRCo.

Con respecto al manejo, la pretensión del comité de cuenca era tenerlo a su cargo, de modo de evitar decisiones unilaterales de los cuyanos que luego sólo podrían tener una reprimenda o eventualmente una multa. El Comité Ejecutivo finalmente pudo aprobar las Normas de Manejo de Agua, que tendrán como Autoridad de Aplicación al CoIRCo, más allá de las intenciones de Mendoza que proponía un manejo unilateral y la creación de un fondo especial como forma de garantizar el pago de las eventuales multas o perjuicios que pudieran surgir por el mal manejo de la presa (recordemos que la obra se realiza con fondos del tesoro mendocino).

Imagen contrastante del Río Colorado, producto de la crisis hídrica que atraviesa

Respecto al Impacto Ambiental, Mendoza realizó inicialmente un estudio de carácter regional, en la zona cercana al emprendimiento, dentro de su territorio, evaluando básicamente el impacto ambiental de la obra en sí. CoIRCo, entendió que el estudio debería hacerse extensivo a toda la cuenca, evaluando los beneficios y los perjuicios que se producían en toda la extensión de Río Colorado y sus zonas aledañas. Para ello el Organismo de Cuenca, con financiamiento del Estado Nacional, contrató a una UTE conformada por la Universidad Nacional de La Plata y la del Litoral, para realizar dicha tarea, que luego de un año fue aprobado por el Comité Ejecutivo.

Actualmente, desde el Ministerio del Interior, se intenta  acordar los términos de referencia de un tercer estudio que involucre los dos anteriores, a este se le denomina estudio ambiental integrado y de concretarse, se lo someterá a una Audiencia Pública Nacional en el seno del Congreso de la Nación.

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Hay sectores del gobierno mendocino que proponen avanzar unilateralmente con la obra, aún sin el aval de la autoridad de cuencas. Una de estas voces es la des el diputado nacional Omar de Marchi que publicó en sus redes sociales un posteo que reza «Coirco es un ámbito que conspira contra Mendoza. Seguir allí es resignar la construcción de Portezuelo del Viento»

El CoIRCo está compuesto por dos organismos: el Comité Ejecutivo y el Consejo de Gobernadores. El primero, tiene un carácter eminentemente técnico y es el impulsor de la mayoría de las decisiones del organismo. El Consejo en cambio, como su nombre lo indica, está integrado por los gobernadores de las cinco provincias que integran la cuenca: Mendoza, Neuquén, La Pampa, Río Negro y Buenos Aires. En su reglamento interno, este organismo –de carácter netamente político- tiene una particularidad muy importante y que condiciona seriamente su capacidad de decisión: Los fallos deben ser adoptados por unanimidad. En caso de no lograrse una decisión unánime, será el presidente de la nación quien decida.

Esa situación se vivió en 2017, cuando Mauricio Macri, falló a favor de la aprobación del procedimiento de manejo de la represa, aspecto que no lograba la aprobación unánime del consejo de gobernadores. La cuestión se judicializó a partir de la decisión de La Pampa que llevó este tema a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que ratificó lo actuado por el presidente.

Fue también Macri quien, en 2019, firmó con el entonces gobernador Alfredo Cornejo, un acuerdo extrajudicial, a partir de una demanda que inició la provincia cuyana, por el perjuicio provocado a su economía debido a la promoción industrial que la Nación llevó adelante en las provincias vecinas a Mendoza. En ese acuerdo, el gobierno nacional se comprometía a depositar, en cuotas, la suma de 1023 millones de dólares necesarios para realizar la obra de Portezuelo del Viento. Esos desembolsos se vienen realizando rigurosamente en un fideicomiso cuyo fin no puede ser otro que la obra encomendada. En julio se abonó la octava cuota, en este caso por 46 millones de dólares, acumulando hasta el momento más de 261 millones de dólares depositados. En pocos días vence la última cuota del año, por la suma de 57 millones de la moneda estadounidense.

La realidad es que la metodología de cancelar esta deuda a través del financiamiento de una represa, rompió el deseable equilibrio que debería haber entre todas las provincias que componen la cuenca y convirtió una obra anhelada por todos en factor de discordia entre vecinos. Todo ello sumado a factores políticos que agregan dificultad en el camino al acuerdo y la conciliación.

Por su parte, el CoIRCo, ha comenzado los estudios para actualizar la planificación global de la cuenca. La planificación actual fue aprobada en 1976, y hoy ya sabemos que es incumplible, por lo que es necesario tener un nuevo escenario más ajustado a la realidad. Seguramente estos estudios demostrarán que CORFO no puede pretender regar 150.000 ha. y Mendoza no podrá trasvasar 24 m3/seg.

Por su parte, también la AIC (la autoridad de cuenca de los ríos Neuquén, Limay y Negro) ha iniciado estudios de la misma naturaleza a fin de tener una determinación de los cupos de agua que corresponden a cada una de las provincias que la integran.  En este caso, no se trata de una actualización, ya que nunca se contó con un estudio de este tipo para la cuenca.

Algunos datos interesantes
147 m3/seg

Es el módulo histórico del Río Colorado (su caudal promedio anual)

15 m3/seg

Es el caudal que tuvo el Río Colorado hasta el mes de Agosto, aguas abajo de la represa de Casa de Piedra (solo para tener como referencia, este es un caudal habitual en un canal de riego. Por ejemplo, el canal principal de riego de Río Colorado tiene un caudal máximo de 10 m3/seg.). Esto fue así debido a que se hizo un gran esfuerzo para acumular reservas para ser utilizadas en la temporada de riego. Pese a todo ello, se estima que este año se deberá cortar el agua, en algunos de los canales de riego, en el mes de marzo (Lo habitual es que llegue a mayo).

1.023.000.000 U$S

Es el monto que el gobierno nacional comprometió depositar a la provincia de Mendoza, para la construcción de la represa de Portezuelo del Viento. El llamado a licitación tuvo un solo oferente: El consorcio «Malal Hue», encabezado por la multinacional china Sinohydro y con su pata local, la empresa IMPSA que tiene sedes en la ciudad mendocina de Godoy Cruz y también en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

6 alternativas constructivas

Presentó la empresa oferente. todas ellas superan el presupuesto que la provincia tiene disponible para la realización de la obra en montos cercanos a los 170 millones de dólares. Esto implica una problema más a resolver, para la concreción de de este mega proyecto.

2000 hm3 

Es el volumen total del embalse proyectado. Para tener como referencia, con un caudal continuo de llenado de 10 m3/seg, serían necesarios casi 77 meses para completarlo, sin tener en cuenta las pérdidas por evaporación ni la infiltración en el suelo del embalse.

210,1 Mw de Potencia máxima

Es la generación proyectada por la provincia de Mendoza para esta central. Esto permitiría, según las estimaciones realizadas, un aporte anual de 884 Gwh. al Sistema Argentino de Interconexión (SADI) con un factor de planta estimado en 48%. Obviamente que estos dos últimos guarismos están fuertemente afectados por la disponibilidad de agua en la cuenca

(*) Leandro Tozzi

Ingeniero Civil (U.N.S.)

dipl. en Energías Renovables  (Univ. Austral)

ex legislador de la provincia de Río Negro.

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