«Siempre pensamos que iba a volver»: inmensa tristeza por la muerte del enfermero Gustavo Molina

Luis Beltrán. Fue un ahogador baldazo de agua fría. Repentino, inesperado y doloroso. La muerte del enfermero de Luis Beltrán, Gustavo Molina paralizó el aire de quienes lo conocían y apreciaban.

Fernanda Gutiérrez es enfermera y se entrecorta su voz cuando recuerda el desenlace que nadie quiso imaginar. Sin embargo, desde el jueves sabían que el diagnóstico era complicado. Había sido trasladado a Viedma porque su cuadro no mejoraba, no evolucionaba bien. «Es difícil cuando sabes, como le pasaba a él. En esos momentos te gustaría no entender tanto», comentó.

Los nervios le jugaron una mala pasada porque era consciente del proceso que estaba atravesando. Le costaba mucho respirar, se agitaba.

Fernanda contó que Gustavo no estaba vacunado contra el Covid-19. Había atravesado una bronquitis y esperaban que bajen los síntomas para la inoculación.

Trabajaba en el hospital de Luis Beltrán desde 2004. Habían estudiado juntos enfermería. Yes imposible que las casualidades de la vida no impacten en las emociones. Recordó emocionada que «justo hoy -el día de su muerte- hace 8 años nos entregaban el título en Viedma».

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Fernanda compartió muchas guardias con Gustavo y lo describió como un excelente compañero. Una  persona reservada con su vida privada. Temperamental, «para él no había medias tintas». También divertido y ocurrente. «Tengo los mejores recuerdos», sintetizó. Y compartió una anécdota en una de las últimas guardias.

Fue un excelente compañero. Una  persona reservada con su vida privada. Temperamental, «para él no había medias tintas». También divertido y ocurrente.

A Gustavo le gustaba escuchar radio. Y muchas veces sus compañeras le decían que «saque eso, que ponga pachanga». Entonces, él las sorprendía con mensajes que llegaban a la emisora y eran transmitidos por el conductor del programa. Finalmente todas reían por su ocurrencia.

Cuando estuvo internado en Choele Choel se mandaban mensajes. Después el contacto se mantuvo con la familia y los partes diarios. Fernanda dice que están golpeados y con miedo.  «Siempre pensamos que iba a volver. Nos agarró muy de sorpresa el desenlace. Fue un balde de agua fría».


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