Una guerra que nos duele a todos, por Claudia Beltramino

Por Claudia Beltramino  (*)

Estalló la guerra. Rusia atacó a Ucrania

Nunca el mundo fue más pequeño. Nunca el mundo fue una sola casa para toda la humanidad. Nunca hasta ahora.

Amanecimos con una guerra desatada. Un país ataca a otro. ¿Qué cosa es un país sino una parte del mundo administrada por algunas personas.?

Se nos dio el don de la palabra. Podemos enhebrar letras para amarnos o para enojarnos, para describir, para contar….para resolver, para explicarnos, para entendernos.

Se nos dio la capacidad de razonar. Investigamos, creamos, buscamos, resolvemos.

El mundo es de todos aunque los caprichos administrativos hablen de países. Se incendia Corrientes y a todos nos duele. Mueren ahogados inmigrantes en una patera en Mediterráneo y a todos nos duele. Nos avergüenza. Somos todos ciudadanos del mundo.

Otros, como nosotros, parados sobre sus dos piernas, abrazando a sus hijos con sus brazos. Otros, iguales a nosotros, otros que no son otros por ajenos, son otros solo en la descripción, otros padecen una guerra.

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La invasión rusa a Ucrania no tiene ninguna justificación.

Las órdenes de dañar a Ucrania, avergüenzan, nos degradan, nos convierten en la peor lacra. La humanidad pierde su condición de tal.

Nos lastima Ucrania. Nos duele Ucrania. Ocurre que Ucrania no es más que el conjuntos de personas que allí viven, trabajan, se aman, discuten, se cuidan, se pelean, se curan, se cantan, exactamente igual a como lo hacemos nosotros, que no somos otros, somos los mismos. Somos personas, todos, viviendo, casualmente, aquí y allá.

La guerra solo deja su rastro de dolor, impiedad, miseria. No hay triunfos. Nadie gana.

Claudia Beltramino

(*) Reconocida periodista y comunicadora, con más de 30 años de presencia permanente en medios escritos y radiales

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