Virginia Garcia Giretti: «El dibujo es mi reflejo. Forma parte de mi vida siempre»

Por: Pablo Otazú.

Nota: Se sugiere leer en lenguaje inclusivo, aún me estoy decodificando y me cuesta escribirlo.

Si el Arte no es considerado en su real dimensión, en este mapa Latinoamericano al menos, hay partículas dentro del mismo que son desconocidas o poco conocidas. No tomadas como una profesión, digo, para la sociedad en general. Una de ellas es la del Ilustrador y otra la del Dibujante,

¿Son lo mismo?. Ambos utilizan el dibujo como medio de expresión, pero son ámbitos distintos. Interactúan, dialogan pero son distintos. Dicen los que saben que el dibujante trabaja más conceptos, emociones y sentimientos personales, y el ilustrador da forma a conceptos externos, mediante técnicas adquiridas.

¿Son además Artistas visuales? Por supuesto. El dibujante o el ilustrador cuenta con muchos recursos para que su arte pueda contarse y leerse con la misma fuerza, técnica e interpretativa que un artista plástico. Es muy habitual encontrar dibujantes en los pueblos, gente autodidacta, gente que aprendió un poco y le gusta expresarse gráficamente. Pero no es habitual encontrar gente con estudios superiores y encima, con las dos posibilidades: de dibujante e ilustradora y además, tatuadora, arte que es muy del siglo XXI y que se va abriendo paso con esa mirada artística.

Virginia vivió en España y decidió volver a Luis Beltrán, donde estaba su origen ancestral y familiar. Mezcla de sangre galesa, gringa y española, seguramente criada con té galés, paellas y tallarines. Es una mujer que transmite mucha paz y tranquilidad. Vive en un lugar que es mitad chacra y mitad pueblo. En ese edificio funcionó la primera y única usina eléctrica, alimentada a fuel oil, que hubo en Luis Beltrán, perteneciente a parte de su familia. Seguro ella heredó la luz que generaba esa usina

Virginia es una jóven madre que reparte su tiempo entre el dibujo y su hijo. Comparte la vida con un compañero artista y docente y afirma que recién se está asentando en la zona a pesar que hace cinco años que se encuentra aqui.

Hola Virginia, ¿Cómo estás?

Bien Pablo, acá un tanto sorprendida por el reportaje e inquieta. No nerviosa, pero si inquieta.

Bueno pero esto es sencillo, haremos una conversa, tranqui a lo que vaya surgiendo. Hay dos preguntas que les hago a todo el mundo, una al principio y otra en el final. En el medio lo que vaya apareciendo. ¿Te parece?

Bien, me parece que si.

Vamos a empezar Virginia, la primera pregunta es la misma para todos. Para vos, ¿Qué es el Arte?

Es expresión. Es la vida misma expresada, en mi caso, a través de la pintura, de la ilustración, del tatuaje. De poder contar una historia que tengo en la cabeza y, por medio del dibujo y las técnicas mixtas que me gusta utilizar, poder bajar esa idea, ese concepto al papel, o a un lienzo, o a un cuerpo.

Y vos ¿Te consideras una artista?

Si, una artista plástica, no UNA ARTISTA (lo remarca).

Y ¿Por qué no?

Porque estoy siempre en la búsqueda. No estoy todavía en ese lugar del Artista que no para de producir.

A ver, este intríngulis que se tiene muchas veces: ¿Debo ser conocida para ser Artista? En términos de mercado, debo ser exitosa, pero aquel que hace arte, ¿No es artista?

Claro, es así

Entonces vuelvo a renovar la pregunta. ¿Sos Artista?

Si claro.

Y ¿Qué hace Virginia?, contale a la gente que recién te está conociendo

Bueno ahora estoy dando clases en dos escuelas primarias. Estaba tatuando, pero luego me embarace, llego el bebé y además vino la pandemia. Dejé de tatuar. Todo se complicó. Tenía pensado empezar a dar clases en mi espacio, para jóvenes-adultos. Todo quedo en espera. Por ahora trabajando en la docencia, que me encanta!!.

Y la pandemia ¿Cómo te afectó en tu trabajo, en tu vida?

Fue todo muy extraño. Quedé embarazada. Nació mi hijo en Octubre y en Marzo empezó la pandemia. En el medio me publicaron un libro. Como que me estaban pasando muchas cosas. Se me terminaba la licencia, tuve que comenzar a trabajar, pero la pandemia me permitió estar mucho más tiempo con mi hijo, disfrutarlo,  tener tiempo para dibujar y bocetar.

¿Cómo la llevas con todo eso?

Bien. Ahora un poco más complicada, porque ya camina y tengo que estar más alerta, pero, mientras, voy bocetando para ver si sale alguna narrativa. Por supuesto con dibujos.

O sea que la pandemia, que es mala en sí misma, para vos no fue tan mala, porque te permitió estar con tu hijo, verlo crecer, estar con vos misma y poder encontrarte con tu creatividad y nuevos dibujos para expresarte, para contar. ¿Cuánto tiempo tiene tu hijo ahora?

1 año y cinco meses. Es un explorador de toda la casa, así que debo incrementar la cantidad de ojos. Por suerte está mi compañero y vamos complementando. Pero voy compaginando entre miradas, interrupciones de alguna travesura, bocetos y corridas. Voy buscando porque la creatividad hay que alimentarla.

Y vos como todas las y los docentes trabajaste desde la virtualidad. ¿No es cierto?

Si, claro. Tuvimos muchas dificultades, pero con mucho empeño salimos adelante. Reivindico el trabajo docente en la pandemia. Realmente, cumplir el rol de madre y docente en casa fue muy complicado.

Virginia, en el medio de la charla escuche que mencionaste un libro, ¿Por qué no nos contas, a mí y a los lectores, acerca de él?

Bueno, fue como un hecho medio fortuito. Lo presenté en la última feria del libro de Luis Beltrán. Cuando me entere fui a la biblioteca que era una de las organizadoras y le comenté que tenía un libro que lo había presentado en una tesis, porque estudie ilustración en Barcelona, viví doce años en España y después me volví en el 2012. También tengo otro libro más que es este, (me lo muestra).

Y estos libros, ¿Se pueden encontrar en librerías, en Internet?

No lo sé, porque eso pertenece al F.E.R. (Fodo Editorial Rionegrino), pero creo que en las ferias diversas, tal vez en algunas librerías, pero en Internet sé que no. Tengo unas ilustraciones en un viejo Blog que no  se cómo andará, porque no lo veo hace mucho y un face que algunas cosas hay.

La imaginación se transforma en dibujo pero a partir de una historia, un relato que una necesita contar.

Bueno perdón, te saque del relato, entonces que pasó en la feria del libro?

Bueno, fui con el libro, con los bocetos y allí tenía un espacio para exponer. Luego tuve un espacio para poder explicar todo el proceso del libro. Con mis bocetos y los dibujos expliqué las técnicas que utilicé. Todo muy interesante y además, para mi importante, porque fue bastante gente. La presentación era abierta a todo el público y cuando termine se acercó un señor que me dijo que, al otro día, quería hablar conmigo. Sorprendida por el interés, me acerque al encuentro y allí conocí a Daniel Welschinger que, para mi sorpresa, era el Director del FER (Fondo Editorial Rionegrino). ¿Te imaginas la alegría que tenía?. ¡No lo podía creer!. Yo sólo quería mostrar el libro, del cual sólo tenía un ejemplar y todos los originales y bocetos. No  pensaba que de allí derivaría en un proyecto editorial. ¡Estaba feliz!

Le envié el libro digitalizado, y ahí comenzó el proceso editorial. La verdad que quedó precioso. Le agregue algunas frases necesarias para el relato y para que la historia se enriquezca.

Y vos ¿Tenés ejemplares del Libro? que -debemos contarle a la  gente- se llama CIMARRON. Porque se que el FER destina una parte para los autores.

Si aún me quedan, por ahí voy regalando a mis afectos (a vos te debo un libro), lo tengo acá.

Pero yo no te estoy reclamando, sólo quiero tenerlo en mi biblioteca

Nooo, yo te lo voy a dar porque te lo quiero regalar. (nos reímos)

Ahora mismo estoy hablando con una artista visual y estoy hablando de un libro. Porque éstos hablan de cuadros, pinturas, esculturas pero no de libros. Hay muchos que publican, pero uno está más acostumbrado a verlos en una exposición

No te olvides que soy ilustradora, así que tenemos una relación muy estrecha con el libro. Por otra parte, la imaginación se transforma en dibujo pero a partir de una historia, un relato que una necesita contar.

Este es mi primer libro de autora. A mí me gustan mucho los libros álbumes, que son como contar historias por medio del dibujo, con muy pocas palabras.

Está muy lindo, muy atractivo, ¡Me gustó!

Me alegra mucho que te haya gustado y eso espero en general de los lectores.

Y porque se llama Cimarrón el libro?

Porque cuando le busque el nombre estaba escuchando un relato de Argentino Luna que hablaba en una parte de cimarrón, que era un perro

‘El Malevo’ Autor Osiris Rodriguez Castillo – Interprete Argentino Luna

yo no atrancaba la puerta de mi rancho

ni durmiendo…..

para que..

si al lao de ajuera

por malo que juera el tiempo

enrejaba de colmillos

el coraje de mi perro

cimarron, medio atigrado

lo halle perdido en las sierras

temblando de agusanao

malo como manga é piedra

tuve que echarlo enlazao

para curarle las bicheras

y ahí se quedó aquerenciao

Compañero de horas lerdas

trotando bajo el estribo

ni calculaba las leguas

y donde aflojaba cincha, mire…

se echaba a cuidar mis priendas.

Eso si,…… muy delicao

manosearlo ni le cuento

se ponía de ojo extraviao

y se le erizaba el pelo

con que tenia bien ganao

su apelativo……. ”El Malevo”

Me encanta ese relato, muy triste pero es divino. Yo había tomado como elemento principal el perro en la historia y me cayó como del cielo. Me gustó su sonido y su positividad «ci» como «si» y «marrón» como color y su significado. Es como el libro que  escapa de su dueño y genera un nuevo camino.

Y el libro ¿Se trata sobre perros?

No, se trata del ser. Es un viaje muy profundo que uno lo puede leer. Tiene muy poco texto y produce una doble lectura o un dialogo entre el texto y el dibujo. Lo bueno de ésto es que cada quien puede interpretar y, seguramente, habrá múltiples lecturas. Es conceptual.

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Es un viaje que hice, pero a la vez es un viaje de uno mismo. Es un viaje de vida. Es un poesía visual.

Bueno, estimados y estimadas, lectores y lectoras, el libro ya está vendido por la autora. Ahora falta otra parte: ¡¡Consíganlo!!! (reimos)

¡Muy interesante lo que decís Virginia!. Y después que uno edita un libro, ¿Ya piensa en el próximo?

Y en mi caso sí. Tengo uno que es para niños y se llama “La mojarrita desnuda”

¿Te inspiraste en la mojarrita de Valcheta? (Nota de la Redacción: La mojarrita desnuda es una especie endémica del paraje Chipauquil, cercano a la localidad de Valcheta. Es el único lugar en el mundo donde se desarrolla esta especie)

Todo fue porque una vez hable con mi Abuela Greta y ella me contó que una tía se iba de viaje, a ver la mojarrita desnuda. Yo era la primera vez que escuchaba eso. Me sorprendí, pero a su vez me encantó. Me disparo miles de imágenes, me acordé cuando yo era adolescente, que ella siempre me decía “che, abrígate, siempre andas desnuda, hace frio abrigate” así que se me mezcló todo y arme una historia con la mojarrita y mi adolescencia.

Conceptualmente distinta porque está dirigida a un público infantil!!

También es mucha imagen, poco texto y utilizo otra técnica diferente a Cimarrón y bueno, ahí está, a la espera que suceda algún cuento de hadas como el que les conté.

Y no haces exposiciones Virginia?

Si, bueno, acá no tanto, pero algunas hice. Para el grupo “El viento los amontona”, ahí mostré mis cuadros. Después para el día de la mujer, no me acuerdo en que año y también en Buenos Aires y en Barcelona.

Contame tu experiencia en Barcelona, te prometo que te envidiaré para siempre (nos reimos)

Bueno yo estudié Ilustración en Mar del Plata, en la escuela de Artes Visuales Martin Malharro y, con unas amigas, dijimos: «vamos a viajar, vamos a conocer Europa, España, los museos, el Arte…» Concretamos el viaje y me quede en España. Alternaba Argentina con España, hasta que me decidí y me fui a Barcelona, a estudiar ilustración en una escuela. Rendí un examen, así que me fui con mi carpetita, era una escuela pública que queda en el barrio gótico de Barcelona y volví a estudiar la misma carrera, al final presenté la tesis que fue el libro que me editaron acá: Cimarrón.

Es una ciudad maravillosa, hay mucho arte por todos lados. Desde la arquitectura, los museos, en la calle, en fin es envolvente. No nos olvidemos que allí estuvieron Gaudí, Dalí, Joan Miró y  eso está en el aire. Son muy exigentes. Son también muy conocedores del Arte y consumidores del mismo. Es una ciudad para aprender todos los días. Estuve doce años por allá y luego volví. Estuve en Buenos Aires, trabajando en centros culturales, dando clases y exponiendo.

El tema de la vibra es alucinante. Estuviste doce años, estudiaste, te recibiste pero nunca pudiste editar, aunque era Barcelona. Luego, tampoco en Buenos Aires y viniste a Beltrán y lo lograste.

Si, la verdad es que a veces las cosas se dan en lugares impensados. Pero bueno, son las cosas maravillosas que tiene la vida

¿Cómo fue el pasaje de semejante lugar de información a Luis Beltrán?

Bueno, el imán y el eje de Luis Beltrán es la naturaleza y su gente. Por otra parte, la ciudad te da muchas oportunidades, pero la competencia es más salvaje y vos sos una ilustre desconocida. Beltrán tiene el verde, el viento sobre los álamos, la paz para criar a mi hijo, para vivir y crear. Hay que adaptarse. Yo me fui a España a los 24 años y volví a los 36.

Vos vivís en un espacio que es mitad chacra y mitad pueblo. ¿O sería una chacra urbana? ¿Eso te inspira?

¡Claro!,. Me encanta. Creo que necesitaba este espacio y este momento para mi vida. Creo que es lo que buscaba. Por otra parte, yo nací en Beltrán. Me mude infinidad de veces pero siempre volví, porque es mi lugar en el mundo. Ahora estoy aquí, ¡Súper instalada y feliz!

Un trabajo en soledad requiere tener continuidad y a veces se hace muy árido. Hay que estar en movimiento constante.

¿Porqué dibujas Virginia?

Por necesidad. Necesito canalizar mi creatividad y el modo de expresarlo es el dibujo.

¿Y viene por influencia familiar, o es algo que estaba y de pronto lo encontraste?

No lo se. Yo necesitaba dibujar, era mi cable a tierra desde chica. Pintaba, dibujaba, pero no fui mucho a estudiar y cuando tuve que elegir, yo quería estudiar Ilustración, dibujo y la familia decía: «… pero estudia algo que te sirva”. Casi me convencen y estudio Educación Física con orientación montaña, pero justo me enfermo y cuando salgo de eso, decidida dije “quiero estudiar ilustración” y partí hacia Mar del Plata.

¿No has ilustrado para otros?

He hecho algunos trabajos, afiches para encuentros culturales, para una ONG. Para una amiga le hice unas ilustraciones de un cuento.

Viste que hay actividades como el teatro, la música, la danza que son colectivas, pero por ejemplo, el Artista Visual o el escritor son como más individuales. Solitarias. ¿Cómo te sentís con eso?

Me encanta. Yo siempre siento que no estoy sola. Cuando aparece un dibujo es como un diálogo entre lo que nace en la hoja y yo. Así que es relativo lo de lo solitario. Por otra parte, estoy en conexión con amigas colegas con las que estudiamos juntas en Barcelona y nos vamos mostrando, dialogamos, opinamos. Son otras formas, pero compartimos, trabajamos solas pero no estamos solas.

¿Haces trabajos conjuntos con otros artistas?

Si he trabajado con fotógrafos, con músicos. Ahora no, pero me encantaría. Recién estoy aterrizando en el Valle Medio. Sería bueno poder formar un grupo para hacer exposiciones conjuntas. Sabemos que estamos, pero con poca conexión.

Trabajar en conjunto significa menos esfuerzo personal y le da mucho más fuerza al trabajo de cada uno. ¿No te parece?

Si claro. Me parece que hay que pensar en esas alternativas. Lograr bienales de Arte o Exposiciones itinerantes, sería bueno. Un trabajo en soledad requiere tener continuidad y a veces se hace muy árido. Hay que estar en movimiento constante.

En unos años, ¿Cómo te ves como Artista?

Me gustaría tener una serie de cuadros que salgan a girar por el país y el mundo, dando clases, haciendo libros de autora. Qué se yo… en plenitud.

Bueno Virginia hablemos de los tatuajes, ese lenguaje que desconozco, ¡Soy absolutamente ignorante! ¿Es un arte?

Claro, es un arte y muy respetable. Es un compromiso, porque uno está dibujando en la piel y esto es para siempre. Hay que ser cuidadosa, respetuosa y creativa.

A mi me gustan los dibujos más lineales, no hago dibujos muy grandes, aun no me considero capacitada. Pero puedo hacer dibujos de autor o aquel que traiga el cliente.

¿En la zona funciona como posibilidad de sustento?

Cuando yo llegue puse una tiendita y funciono durante dos años, luego tuve que cerrar y aun me preguntan. Es un oficio que está creciendo muchísimo, en la zona y en general.

Volviendo a la ilustradora, ¿Cómo ves la ilustración argentina respecto a España?

Muy bien, acá hay unos ilustradores increíbles. Lo que siento es que estamos más dispersos. Por ahí no nos enteramos de las exposiciones, o del trabajo de cada uno y allá están más ordenados.

¿Tenes algún referente?

Uhh, yo tengo varios, pero así apurada no me salen. Pero si me atrae Luis Scafati. Me encanta su trazo, sus formas. Javier Zabala, hice un curso con él en Madrid. Jesús Cisneros, un ilustrador contemporáneo, me gusta su estilo, siento que estoy cerca de esa mirada. Uff!! No se muchos.

¿Y vos tomas algunas de sus técnicas?, ¿Los tomas como referenciales? ¿O vas creando tu propio estilo?

Y yo creo que algo puede ser, pero yo voy buscando mi propio estilo. Me gusta verme en mis dibujos.

¿Qué te cambio haber editado?

Yo creo que de algo me sirvió. Por ejemplo, vino gente de la línea sur a decirme que vio el paisaje, que se sentían identificados y para mi fue ese paisaje la referencia. Los amigos, la familia, todos me felicitaron, se conmovieron por el libro, por sus formas, por su mensaje. Que se yo, si me sirvió también para que me conozcan.

¿Qué le dirías a alguien que quiera estudiar ilustración?

Y que si, que lo haga. Que si le gusta y es su motor, lo tiene que hacer. El dibujo tiene un abanico interminable. Yo elegí este camino, pero se puede hacer comercial, textil, artístico, que se yo muchas posibilidades.

Bueno Virginia, ahora la pregunta obligada, vos estas aquí en este momento, en este tiempo, es tu punto de llegada. Te parás en el y miras todo el camino recorrido. En el punto de partida, ves a una niña. Aquella que necesitaba dibujar todo el tiempo, ¿Qué le diría Virginia de hoy a aquella Virginia niña?

(se emociona) Que no tenga miedo, eso le diría. Que no tenga miedo. Que ande y sea libre, que siga a sus sueños

¿Y que pensás que ella te puede decir a vos?

Que haga más de lo que me gusta hacer, que continúe. Que vaya a mi ritmo, pero sin pausa. Que siga como pueda, pero que siga.

Bueno Virginia ha sido una hermosa charla, he aprendido mucho de un oficio desconocido para mí. Ojala que a los lectores les interese.

Vamos cerrando pensando cuántos universos que existen en esta vida que aún no están muy explorados, ni considerados por la sociedad en general.

Hemos  conocido una persona luminosa, enamorada de su arte, madre cariñosa y compañera en el arte con su par artista y docente como ella. Nos veremos en alguna exposición y aquellos que quieran poner su parecer, escriban al Face o al Instagram de 7 en punto o al mío. Gracias por acompañamiento.


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