Walter Zavala, ¡¡en las bardas también suenan parches!!

Por: Pablo Otazú

Acaso el percusionista más innovador del folklore argentino fue Domingo Cura. El introdujo diferentes tipos de bombos, en tamaño, en altura, circunferencia etc. Lo que hacía que tímbricamente sonaran diferentes y enriquecieran la armonía del total. Antes que él las formaciones folklóricas tradicionales se acompañaban con tres guitarras y bombo, luego de su tremendo legado se llega al set de percusión que hoy conocemos donde además se sigue investigando ampliando a la batería.

Yo lo vi a Walter tocando bombo en una de las juntadas chacareras de asado y guitarreada con sólo 5 o 6 años, o acaso menos, con un bombo pequeño que le habían regalado. Era incansable.

Desde aquella época Walter toca el bombo y seguramente su evolución lo llevo a incorporar otros elementos percusivos.

Él se declara bombisto, no percusionista, alguien que acompaña, alguien que intenta seguir el ritmo de las canciones para sostener el tempo de los protagonistas, alguien necesario, como todos los acompañantes. Porque la música en grupo es como un engranaje donde todos son necesarios, todos cumplen un rol y además son valiosos porque lo hacen en un plano diferente, casi tímidamente, casi imperceptible pero que marca la completud del grupo.

En esta conversa vaya mi homenaje a todos aquellos músicos acompañantes, tan necesarios para que el proyecto principal se luzca, aunque tenga otro protagonista, ellos siempre serán necesarios.

Hola Walter ¿Cómo va la vida?

Muy bien Pablo, ahora acostumbrándome a esta nueva realidad.

¿Cuesta?

Mira, yo sigo trabajando en casa, ahora comencé a ir al estudio, pero con la música estamos aún parados.

Bueno Walter te hago la pregunta que les hago a todos, ¿Qué es ser Artista?

Que pregunta!! Bueno en mi caso intentar hacer música poniendo todo lo que uno tiene. Incondicionalmente, atrás de una pasión donde uno no se guarda nada. Además de seguir aprendiendo todos los días. Trabajar para mejorar. Es aquel que trabaja para llegar a ese norte, y goza con el proceso y ahí sos!!

Y vos te consideras Artista?

Es una palabra que tiene una carga muy grande, por eso me cuesta decirlo. Le tengo demasiado respeto para ensayar una respuesta. Uno ha hecho las cosas muy humildemente, casi sin querer.

Uno va aprendiendo con las relaciones, con otros compañeros músicos a los que yo llamo mis maestros. Yo he sido intuitivo, y fui agregando la mirada de los demás y mi propia mirada. De esa mixtura sale mi formación. En la actualidad sigo consejos de amigos artistas y me puse a estudiar con Ale Mambrin con el cual obtengo nuevos y ricos recursos para esta tarea que emprendí

Profesión, trabajo y oficio son cuestiones similares pero no igual. Aquel que lo hace intuitivamente, humildemente como vos decis, tiene como una vergüenza de decir soy artista. Y yo digo que aquel que estudia se recibe de director, arreglador, compositor o instrumentista recibe un título habilitante para ejercer la profesión, pero no para ser artista. El artista se va forjando. Vos que pensas?

Vista desde ese lugar creo que si, que me siento Artista. Porque durante tantos años haciendo música con responsabilidad y entrega pero sobre todo con mucho amor.

Uno sufre, se alegra, aprende, goza, se encuentra. Creo que visto como lo decís si me considero artista.

Yo también así lo creo. – Quiero aclarar que Walter guarda cierto pudor y que hay cosas que le cuesta reconocer, pero es alguien que ha hecho un recorrido muy importante –

La historia de haber elegido la percusión como modo de transmisión o de comunicarte?, como empieza? Porque aclaremos a la gente que vos sos Percusionista no sos batero!

Bueno yo  soy bombisto. Soy alguien que a partir del bombo, voy sumando cosas con el ánimo de explorar, de buscar matices, de buscar sonidos nuevos, de aportar a la armonía. Llegue a él de casualidad, pero en un ámbito de encuentro, y además familiar. Recuerdo que era en Mendoza, debajo de un sauce, en La Consulta en la chacra de la Flia Furlan, allí me enseñaron el patrón del papitopapa y después taladre (se emociona, no puede hablar)

No hay problemas tomate un mate, recomponete!! Se toma el mate y va recuperando la voz, es muy entendible, el recuerdo de su padre, y de su tío Jorge Furlan viejo tonadero, generador de grandes serenatas en la zona.

Continúa como lo deja la emoción…

Taladré tanto a mis padres que me compraron un bombo… Luego fui aprendiendo tocando en esas guitarreadas, las que vos también compartiste. Esas guitarreadas interminables donde los cuyanos se juntaban a pintar la cultura de su tierra, a través de tonadas, gatos cuyanos, cuecas y otras yerbas. Esa fue mi escuela más fuerte.

También con mis padres compartía las fiestas folklóricas del Norte y allí tuve ocasión de comenzar a ver los grandes Bombistos del país. Yo era un entusiasta, no paraba. Ese entusiasmo hizo que tocara con algunos, por ser chico me invitaban.

Luego en la Facultad, en la Plata comencé a tocar en pubs, en bares, y a acompañar a muchos grupos. Era algo soñado, pero a mí me costaba, me daba mucha vergüenza. Luego volví y comencé a tocar con Las Voces del Tiempo que era un grupo consagrado en la nuestra zona, uff!! Eso fue como volar, no tenes idea lo que me costó, pero pude superar mi vergüenza y pude hacerlo, después de eso no pare más. Me di cuenta que me gustaba, la adrenalina de subir al escenario que con el primer golpe ya se te iba bajando. Aunque en general trato de no mirar la gente y me concentro en el toque.

Y ¿Cómo es eso de agregar cosas al bombo? Agregarle sonidos? Vos hoy tenés un set de percusión, no sólo bombo.

Lo que pasa es que a mi me encanta escuchar y así como la guitarra mete acordes, hace arreglos, vos también querés intentarlo con el bombo y a veces tiene como un límite.

Me acuerdo que una vez lo vi a Carnota Trio y me voló la cabeza, su percusionista Rodolfo Sanchez utilizaba rototoms y entonces quise y lo hice y comencé a probar y después incorpore un redo y asi voy utilizando “cosas y cositas”, pezuñas, cencerros, palo de agua, que se yo vamos viendo y escuchando como queda de acuerdo al tema y la propuesta musical.

Viste que en la zona, no hay muchos percusionistas! Hay Bateros pero no percusionistas. Hay pocos!

Creo que sí, pero bueno intento no opinar de mis colegas. Pero creo que si hay más bateristas que percusionistas.

Bueno aclaremos que no es poner uno por sobre el otro, son distintos. Hay bateros impresionantes y hay percusionistas impresionantes, y por otra parte ambos son percusionistas en su sentido más primario.

¿Como entra un set de percusión en los diferentes géneros?

En la música latinoamericana, el bombo entra como chifle, parecido a la tambora colombiana, podes acompañar una cumbia con un bombo, los rototoms son de origen caribeño y sin embargo quedan muy bien para una chacarera, combinando los distintos parches podemos lograr un movimiento tímbrico interesante.

La música es algo que se mueve, no es estática por lo tanto la búsqueda de esa combinación de sonidos es interminable. Es muy difícil contestar esa pregunta justamente por ese movimiento. Todos los elementos percusivos entran con cualquier música, pero depende como se utilice pude aportar a la armonía o desarmonizarla.

¿Cuál es la función de la percusión en una banda?

El bajo y la percusión son como primos hermanos en la funcionalidad de una banda. Son los encargados de llevar el pulso, el patrón, el ritmo. Si ellos se caen, se cae todo. Es muy interesante la funcionalidad de la percusión,

¿Cuántos años hace que estas con esta historia?

Me parece que desde el 83, más o menos.

¡¡No te cocinas en el primer hervor!!

(nos reímos) Soy un guerrero del bombo!! Jajaja

Estaba pensando en esta cuestión de los parches y en el ámbito del folklore el que introduce un set de percusión (de bombos) fue Domingo Cura. Él le dio envergadura a la presencia del percusionista en un escenario

Ah! Si, yo tuve oportunidad de conocerlo, en el Club Estudiantes de La Plata. Un genio!!

Es un referente para vos?

Si por supuesto. Tuve otros pero él, sin duda alguna. También Eduardo Ordoñez de Markama, Rodolfo Sánchez de Carnota Trio, creo que este último fue el que más me marco. Su forma de manejar el ritmo, es impresionante, contratiempos, sincopas, te vuelven loco. Creo que su aporte a la renovación del folklore fue muy importante.

Todas esas cosas fueron armando mi propio sonido. Me dieron mi toque.

Y Walter Zavala ¿Cómo hace para compatibilizar el oficio de musiquero con el de abogado. Uno es oficio y otra, profesión

Para mi es sencillo, cuando a vos te gusta te saca el peso social.

Yo soy abogado, me gusta y lo hago con el respeto que se merece el cliente, y cuando hago música lo con todo el respeto que se merece la música, el grupo y el público. Y esto me permite mantenerme, vos sabes que en la zona aún no está acostumbrada a la música como trabajo.

Y vos ¿Qué opinas de eso?

Que está mal, porque siempre vale el plato que se sirve, pero el músico tiene que agradecer el espacio y regalar su trabajo porque lo que le dan, es una oportunidad. Es muy triste esto.

¿Y la Cultura en general como la ves?

Depende todo del impulso de autogestión. Creo que hay situaciones para generar ingresos que son caminos de expresión cultural, pero que generalmente no son pagas como las peñas de las escuelas, generan ingresos para las escuelas pero el artista lo hace gratis. Colaboran. Cuando alguien quiere hacerlo lo maltratan diciendo que uno es egoísta, cuando la verdad es que las escuelas deberían cubrir sus necesidades con el Ministerio de Educación.

Pero a uno le pasan dos cosas, una que le aparece el costado solidario, es muy difícil decirle que no a una escuela, y la otra es que hay pocos espacios para tocar y entonces uno los necesita y a veces las ganas pueden más que la dignidad.

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El estado está muy ausente en este sentido, la cultura siempre viaja en el vagón de cola.

Yo considero al Arte y la Cultura también como un trabajo social, entonces siempre pretendo que ese trabajo debe ser pago, como se le paga a un peluquero, a un carpintero o cualquier trabajador, por respeto a la tarea.

Por eso hablaba de esto de sacrificar la dignidad, para poder trabajar. Es casi un trabajo no remunerado. La gente aún no valora lo que nos cuesta a nosotros la tarea, comprar instrumentos carísimos, ensayos, horas, logística. Muchas cosas nos cuestan económicamente, y muchas veces no se amortiza.

Walter, escúchame una cosa! Tu lugar de confort es el Folklore Clásico, no? O mejor dicho la música de raíz folklórica para ser más específico..

Si de lo que he podido hacer, es el folklore clásico. Tengo más afinidad o recurrencia y me muevo más cómodo. Pero es bueno salirse de esa zona de confort y aprender.

La complejidad es lo que te ayuda a crecer…

Claro, si en eso tengo que agradecer a todas las invitaciones que he tenido y que tengo. Aprendí mucho cuando pude hacer música latinoamericana con “La Rueca”. Allí salí de mi comodidad y tuve que aprender ritmos que yo ni siquiera había escuchado, como la cumbia colombiana, la marinera, el landó, la guajira, que se yo; infinidades de ritmos donde además, la percusión era vital. Estoy agradecido por eso. Me costó tener que tocar cajón, tumbadoras, o ritmos tan complejos como el joropo venezolano, pero aprendí y lo llevo conmigo. Me enriqueció para otros toques, o un candombe uruguayo ¡¡que lindo!! En fin… Aquí estoy construyendo lo mío

Buenas épocas la de la Rueca, para que gente de otros pagos sepan, allí estaban Tachi Finocchi, Hugo Aristimuño, Daniel Belloso, Walter y quien escribe esta nota. Un buen recuerdo!!

Yo se que vos sos fanático de Carnota

Si es cierto, ese es mi palo. Quiza porque yo digo que debo tener un 50 % norteño

Y tenés!!

Si pero más puntano que norteño, pero el pulso que me lleva va hacia el lado de Santiago. La chacarera me puede.

¿La chacarera es la música que mas te representa?

Si… Te diría que si. La chacarera, la zamba.

Se te ve muy feliz cuando la tocas

Si, es cierto. Pero la verdad es que agradezco mucho haber tocado música Latinoamericana, mirando en retrospectiva, por ahí decida, que bien yo en aceptar este desafío y haber tenido dos maestros que me llevaron pacientemente y yo en dejarme llevar. Recuerdo que algunas cosas no me salían pero con la insistencia mía y la paciencia de Uds. Llegamos a un buen término y eso me hace feliz.

Walter, ¿seguís estudiando?

Si y no es por sobarte el lomo, pero gracias a tu insistencia me puse a estudiar con Ale Mambrin que sabe mucho y es muy paciente.

Yo me dije: «quiero aprender a saber que estoy tocando, porque le pego a esto y no a lo otro». Voy incorporando más recursos, perfecciono más lo que sé. Ale además es muy talentoso y entonces analizamos sonidos, timbres y demás. Muy agradecido con el profe

¿Con quién estas tocando Walter? Olvídate del contexto porque sé que eso nos retrae a todos.

Bueno lo último que hice fue en Cosquín, con solista mendocino que se llama Mariano Luna y una agrupación de músicos de Buenos Aires fue muy interesante. Presentó su disco y yo aparecí haciendo un reemplazo. Me encantó!! Fue una experiencia muy buena!!

Pero vos has tocado con muchos músicos de primera línea!!

He tocado con lo mejor de la zona y diría del país. Si fueran vino diría que de muy buena cepa.

Por ejemplo, con las Voces del tiempo. Después toqué en un espectáculo que se llamó «Hueneyhuen», me llamo Hugo Aristimuño, donde además estaban Pascual Luppia, un guitarrista excepcional y vos. Allí aprendí la contracción al trabajo.

Aprendí que hay que trabajar mucho. Uds. Eran apasionados por los ensayos, muy detallistas, y estaban horas tocando y experimentando, ese ritmo lo aprendí con Uds. Y eso me mostro un mundo diferente al que estaba acostumbrado. Me acostumbre a eso, aprendí, le puse todo mi ser para quedar bien, me cambio la cabeza.

Después armamos el Pulso con Sebastian Muñoz, con el que estuvimos  mucho tiempo tocando juntos, con Néstor Villegas, con Naldo Pérez, me di el gusto de tocar con «Ihnaken» invitado por Juancito Debeza un fórmula uno de la música de la zona, ganadores de Baradero. Nunca toqué con «Contrapunto», pero me hubiera gustado, aunque luego si lo hice con sus proyectos posteriores. En fin con muchos.

Pero también con músicos de mucho peso a nivel nacional!!

Llegue a tocar con Coquí Sosa invitado por él y pude hacer giras. Llegue a tocar en el CCK y fue impresionante. Cuando lo pensas te asustas.

¿Y te da un poco de miedito tocar en semejante espacio?

Sí, pero cuando pega la baqueta ya no te acordás de nada. En el 2015 Peteco Carabajal hizo una presentación con invitados, me anote y me tocó.

Mi hija Manuela me animó. Me dijo: «Papá anótate y subi con Peteco», no lo podía creer.

También toque con Puhayai´s. No quiero seguir nombrando porque alguien va a quedar afuera.

¿Alguna anécdota?

Que se yo, tal vez haya muchas pero así de pronto me resulta difícil. Una vez en el Teatro El Galpón, tocaba con Uds. el teatro estaba lleno, no entraba un alfiler y yo no llegaba, me colgué bañándome, tranquilo me relaje, y cuando llegue al teatro me “recagaron a pedo”, desde ese día te juro no llego más tarde y hasta me molesta cuando alguien lo hace.

Otra vez estábamos con el “Potro Galvan” en la Flores, yo era muy chico y había un actor conocido en el hotel, charlamos bastante y cuando nos íbamos el tipo nos dice “Mierda”, yo medio que me sorprendi y le digo que dijiste!! El tipo se dio cuenta que yo era un novato y me explico que me estaba deseando buena suerte. Yo ya me había retobado, ahí aprendi.

Otra vez tuve que hacer un reemplazo para Don Carlos Carabajal en Chimpay, los músicos tuvieron algunas complicaciones y no llegaron, fue maravilloso! Don Carlos es como el Atahualpa de la Chacarera!

¿Qué le decís a un pibe que se inicia?

Que haga su propia experiencia. Que ande mucho, que estudie, que escuche y que hoy dia tiene la posibilidad en nuestra zona de perfeccionarse. Cosa que antes era difícil. Yo los maestros que tuve en las charlas de mate, aprendí tanto como tocando.

¿Cómo ves la movida del folklore en la zona?

Muy pobre la veo

¿En qué sentido?

Muy pobre porque no hay valoración. Se acude al local como último recurso.

Ah!! Entonces ¿lo que ves pobre son las políticas culturales? Yo me asuste porque veía muchos jóvenes sumamente interesantes!!

Pobre el sentido que el Estado les da a los artistas en general. La aparición de jóvenes en la música es muy rica, la generación de espacios es pobre.

¿Vos te acordás de los momentos más emotivos? Aquellos que te movieron el interior?

Me gustó mucho tocar en «Espacio Tucumán», que estaba Vitillo Avalos. Era como tocar con Maradona.

Tocando con Peteco agarras los palos fuertes, parece que necesitas agarrarte de algo para no caerte. Iba a encontrarme con él y lagrimeaba, iba emocionado, mis manos temblaban.

La emoción de esta entrevista por ejemplo, en varios momentos me emocioné, pienso que esta nota, es mucho para mí.

Bueno la idea de estas conversas, es que la gente conozca a nuestros artistas y que sepa que el vecino es capaz, y que puede hacer cosas importantes. Que no es necesario estar en la Tele para hacerlo bien. La gente tiene que saber que el Arte es cosa seria y que el artista hace mucho esfuerzo para llevar una canción arriba del escenario. Porque la gente ve el resultado no el proceso y el proceso es muy trabajoso. Hay que cambiar el concepto de cultura que el común de la gente tiene. El Arte nos salva.

Bueno querido Walter, hemos llegado al fin de esta hermosa conversación. El juego ahora es primero que te des cuenta de todo el camino recorrido. Mires hacia atrás y veas a ese niño de 5 o 6 años al que le regalaron un bombo, está con el papitopapa, ¿Qué le diría Walter de hoy, 2020, a aquel niño debajo del Sauce en una chacra mendocina?

Que Estudie, que valore a toda la gente que va a encontrar en el camino. A todos. Desde los más encumbrados hasta aquel más rudimentario, de todos se aprende.

Y ¿Él que te diría?

Me miraría con ensoñación, como a veces uno mira a quien viene tocando. Me diría “che que lindo lo que hiciste”.

Cerramos el zoom y me quedo pensando. Que importante lo que hacen los músicos que están en segundo plano, que importante para que ese sonido quede vibrando en nuestros oídos. Pero ¿Alguien se acuerda de los músicos de Abel Pintos? De Soledad? Sin embargo deberíamos aprender a valor el “total”, la armonía no lo es sino sonamos como está la famosa partitura o los famosos arreglos. Es primordial el acompañamiento, es primordial la banda, lo colectivo.

Otra vez lo colectivo anda danzando en nuestros pensamientos, porque el arte nos lleva hacia allá. ¿El arte debe ser comunicación? No lo se. Pero si se que entre todos es más fácil. Los tipos como Walter hacen que el colectivo funcione, y que nos llegue lo más preciado del Arte “La Belleza”. Gracias Walter y en él Gracias a todos los músicos!!


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