Rafa Albizúa: «El teatro independiente es un teatro de la resistencia de la supervivencia»

Por Pablo Otazú.

Rafa Albizua, Vasco por ascendencia, tiene una religión, como tiene que ser, porque viene de un ritual: EL TEATRO.

Es dramaturgo, su obra «La Criollita» gano el premio regional de Argentores, además de tener varias. «Lady, para la sequía Shakespeare», ganó el premio a la dramaturgia regional en el Festival Provincial  de Teatro. Es actor, gremio en el que ha incursionado en teatro y cine. En Cine fue actor de la película «La mina», dirigida por Victor Laplace, compartiendo pantalla con  Víctor Laplace, Norman Briski, Jean Pierre Noher, Haydée Padilla, Eleonora Wexler. Es guionista de radio y T.V. Escribe micro relatos que han sido representados en Buenos Aires y Lima Perú. Profesor en el I.F.D.C. de Río Colorado. Pero fundamentalmente es un gran hacedor, sus días transcurren siendo padre y haciendo teatro.

Su sueño, «El destino». Su destino: hacer teatro y transformar el Destino en un centro cultural en un medio rural. Rafa Albizua “un loco lindo”

Que es el Arte?

El Arte es una expresión discursiva, plástica, corporal, de imágenes y también es una opinión estilística sobre todo lo que nos rodea. Lo social, lo político, lo ideológico, lo religioso, la historia. Un medio de expresión estilístico, que opina de todo lo que rodea al hombre

Y el Artista?

Es una expresión abierta que se deja nutrir, que se nutre de vivir. Creo que todos nacemos con cierta poética, podemos  tener una poética realista, imitativa, más del sueño y a partir de ahí se expresa y acciona.

En resumen el Artista vive y expresa lo que siente, de manera estilística por cierto,  todos tenemos un estilo.

Y la práctica donde esta?

Y la práctica, está en el campo y en el lenguaje, cada artista lo define y se define. Yo en el campo del teatro, y ahí uno empieza a tener preguntas y repreguntas, hipótesis, y ahí el artista trabaja, podemos decir que el artista es un trabajador.

Podemos decir muchas cosas del artista.

Pero esta cuestión del trabajo está  bueno, porque no es que nace espontáneamente y de pronto sos artista.

No claro, estoy de acuerdo. Pero hay una pulsión interior que te lleva a eso o una necesidad. Bartis dice «Si tuvieras todo bien no harías teatro». Yo lo traslado al artista en general: si tuvieras todo bien no harías arte.

Yo tengo en mi cabeza como pensador de todo esto que el mercado deforma un montón de cosas y entre esas la concepción del arte y del artista. Transforman el arte en un producto y eso es una concepción humillante del  arte, al menos para mi

Si, bueno, metiéndonos en la profundidad, porque yo ni me pienso como artista; yo hago, estudio, estoy todo el día con el objeto, con la pedagogía, dirigiendo, escribiendo. Incluso hasta cuando soy padre; ahora pienso que soy profesor de mi hija que tiene 6 años, buscando juegos para entretenerla y saco los juegos del teatro y me sirve como observación el efecto que tiene en ella.

Si creo que el artista se hace, trabajando y también el artista se revela a los parámetros, a los ideales, hoy en día estamos en este proceso de la  unificación del pensamiento, de estéticas, de valorizar unas estéticas por sobre otras porque le conviene al mercado.

Pero en mi caso cada vez me siento más cómodo, trabajando con bajos recursos.  ¿Te acordás que una vez discutíamos semánticamente y vos me dijiste: «No es trabajar con la precariedad, es bajos recursos, porque lo precario es diferente algo precario sugiere mala calidad»? Bueno, yo creo que tenías razón y ahora digo bajos recursos. Cada vez me siento más cómodo trabajando con bajos recursos porque además te agudiza la creatividad.

Y también es tener claro cuáles son esos recursos, que en mi caso son la actuación, la dramaturgia y el espacio

Rafa vos estudiaste en Buenos Aires, te recibiste y volviste. Cuál serían los pro y los contra de la ciudad monstruosa que es Buenos Aires y Rio Colorado que es mucho más chico? Por ejemplo en Río Colorado no podes hacer 150 funciones como allá, hay mucho menos gente, las cosas se achican demasiado. ¿Cuál es tu mirada?

Buenos Aires tiene el recurso de la información constante. No te alcanza el mes para ver toda la cartelera que existe, entonces uno está confrontando todo el tiempo. Con ideas, con estéticas, con otras formas de trabajo, cosa que acá no es posible. Pero, en cuanto al tiempo, el espacio, esto es otra cosa. Acá en Rio Colorado y en Conesa, donde trabaje mucho tiempo, tenía lugares de ensayo, tenía el tiempo hasta para investigar, para pararme y poder ver cuál era  mi estética. Pedir la llave de un teatro, aca hay dos, Quetren y La Barda o en Conesa el Teatro Municipal. Eso es un privilegio que en la ciudad no lo tenes.

Pero yo recién estoy cayendo en este territorio, a pesar que soy de acá.

Entonces comienzo a pensar cuál es el teatro que quiero investigar y aplicar acá.

El ritmo, los tiempos son diferentes, más pausado, más tranquilo. Escucho a los poetas y los cantautores de la  zona. Entonces todo me hace pensar como es la formación del actor por estos lares, como cuento como narro en este paisaje, en esta convivencia.

Vos también sos dramaturgo, y desde allí te pregunto. ¿Cómo  nosotros comunicamos desde nuestra estética sin alejarnos tanto del lugar en que habitamos, para que la gente pueda consumir eso y se sienta identificada o interpelada para poder crecer juntos?

Yo escribo mucho y hago muchas cosas porque soy muy inquieto, creo también porque tengo que espantar muchos fantasmas o busco no aburrirme.

Pero no me gusta definirme mucho, creo que no soy dramaturgo, ni siquiera teatrero. Yo creo que juego con la estructura dramática, el teatro me parece tan autónomo que yo creo que lo corro de atrás y a veces le toco la cola y me sale algo interesante, tampoco me conformo mucho con lo que hago. Creo que estoy buscando todo el tiempo. Y lo hago bastante desordenado. Yo necesito probar todo el tiempo.

Cuando llegue a esta zona, empecé a tirar mis textos  en Conesa que es más o menos como Beltrán pero con un tiempo teatral muy intermitente. Y entonces probé una escena de la vida cotidiana de un matrimonio que tranquilamente podía ser cercana a cualquier matrimonio de un pueblo, y aproveche para jugar con varias líneas textuales, desde la introducción en escena de un animal, hasta la proyección de imágenes. En Beltrán hice “Lady, para la sequía Shakespeare” introduciendo la literatura en una problemática campesina. Entonces siempre trato de ver que quiere decir el actor.

Bueno en el caso de Lady, es una textura regional, uno ve reflejada la línea sur, y la tensión esta puesta en una problemática que acá está tapada y no aceptada del todo, sobre todo en las zonas rurales, que es la homosexualidad.

Si es cierto, uno intenta no contar linealmente, pretende no sólo generar una estética propia, sino una dramaturgia y una forma de narrar que tenga que ver con nosotros. Con el paisaje, con los ritmos de la gente y la interrelación con el paisaje y el otre. Además como decía antes, intento escuchar la  voz del  actor o la actriz para poder construir desde allí, en los ensayos. Y Lady es un encuentro entre el actor y yo en el espacio escénico. Una problemática de las cooperativas laneras derivo en esa obra que además obtuvo el premio a la dramaturgia regional en el encuentro provincial de teatro.

A mi interesa mucho los silencios, propios de estos paisajes, el viento que atraviesa todo. Los silencios parecería que acá no pasa nada pero pasa.

¿Cuál es tu mirada del teatro de la provincia?

Primero se produce mucho, y eso es buenísimo, después cada zona tiene características propias y también cada lugar. Pero lo importante es que se produce una gran variedad de propuestas.

Yo no hace tanto que volví a la zona pero lo que digo es que la variedad es buena, pero la verdad es que no me sorprendí. Luego Héctor Segura que era delegado del I.N.T. me invito al Provincial que Uds. Organizaron en Luis Beltrán. Allí vi una obra que me partió la cabeza, y yo creí que era la  ganadora por los atributos que tenía. Era la propuesta del grupo «El Brote» de Bariloche. Allí vi un discurso propio, con poética propia y con una belleza impresionante. Nunca entendí por qué no gano.

Y así creo que en Rio Negro hay varios grupos o creadores en búsqueda de una estética propia.

Nosotros en las provincias luchamos por diferenciarnos, por “estar” en un espacio, entonces creo que estamos en un búsqueda propia, diferente a Buenos Aires.

El teatro independiente por otra parte es eso, es un teatro de la resistencia de la supervivencia, es trabajar a veces en soledad, como el paisaje patagónico, con los silencios interminables, con la música del viento, eso ya es una textualidad potente, uno va buscando las formas. Es difícil también luchar contra los formatos preestablecidos y hegemónicos.

En las provincias hay un montón de dramaturgos y directores que proponen un paisaje propio. Accame en Jujuy, Alberto Moreno en Catamarca, se me ocurren ahora, o Aristimuño y Gabriela Otero en nuestra  provincia, y solo por citar algunos porque además son contundentes en su búsqueda de estilo y poética. Y además demuestran que el teatro es una herramienta múltiple y de múltiples aplicaciones. Para aquellos que no conocen Hugo Aristimuño es quizá el más patagónico de los teatreros (corre por mi cuenta). En su espacialidad siempre se ven esos tintes de grandes silencios, de espacios amplios de música del viento y Gabriela lleva la interioridad de los seres que la habitan con un paisaje interno conflictivo y bello. Vos estas en esa búsqueda no?

Soy pudoroso en mezclarme con quienes tienen un recorrido como los nombrados, pero si me interesa ese camino. Como dije antes, es importante el insertarse en el medio, pareciera que acá no pasa nada pero pasa, eso es por los silencios, y el viento, como modifica el viento, es impresionante como traspasa nuestro paisaje el humano y el geográfico. El viento pasa por paisajes tan solitarios donde parece que no existe el ser humano y luego llega hasta nosotros, y yo creo que nos cuenta. Es como esa canción de Yacomucci, confesiones del viento.

Yo tengo una obra que se llama “La criollita”. Esa obra ganó el certamen regional patagónico que tiene Argentores, alguna vez dije que te la iba a dar a leer creo nunca lo hice, pero esa obra habla de los ritmos, el caminar, los silencios, del patriarcado, de lo religioso, también del desconocimiento de algunas cosas, es decir de la cosmovisión y la idiosincrasia de estas tierras.

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Desde el punto de vista de la formación, podemos decir que recién ahora en nuestra Provincia comienza un proceso, el IUPA, La Universidad de Rio Negro y ahora el Instituto de Formación docente de Río Colorado proponen carreras de teatro. Pero nuestra historia es; (no me gusta decir vocacional, me suena mal); arréglate con lo que tengas y allí hay que mezclar el bajar conocimientos o mejor compartirlos y mientras realizas un proceso de obra de arte y eso también tiene límites y a su vez una riqueza impresionante, pero lleva más tiempo.

Es más cómodo agarrar un libro y realizar una obra como esta escrita, que muchas veces cuentan historias de  los centros de poder. Es mucho más complejo crear que reproducir, aunque esa reproducción sea una adaptación. Escomo los músicos que son cantautores, es mucho más difícil  batallar su propia canción  es una militancia. Por eso pregunto tu camino es del cantautor. Como haces para insertar tu propuesta en los lugares donde trabajas?

A veces me pregunto, «¿Yo hago teatro?» Me parece como una palabra tan grande. «Yo hago!!». No sé si escapo para no trabajar, como dicen para no agarrar la pala, si es lo único que se hacer, si escapo de la locura, si escapo de la inutilidad de mis manos que solo sirven para escribir, y en eso hago, busco y propongo y el que se prende bienvenido sea.

En una etapa era muy tenaz hacia todo el tiempo, ahora estoy en una etapa de pensar más y tal vez la producción es menor pero más rica.

Qué se yo, son como pensamientos más amplios. Y además trabajo con la gente más afín, que estamos  en una misma búsqueda o similar. Estoy trabajando con Chelo Crespo y nos llevamos muy bien. Ahora buscando en plataformas.

Y ¿Cómo te llevas con la virtualidad?  Porque a mí me resulta muy difícil y mucho más si se habla de teatro virtual. Creo que la virtualidad es un lenguaje nuevo, un lenguaje distinto que hoy nos propone esta realidad, pero el teatro es presencial y corporal.

Si claro, pero uno va adaptándose, y hoy la realidad nos propone esto. Y yo no puedo quedarme quieto. Estoy siete meses encerrado y me puse a investigar sobre algo nuevo. No sé ni cómo apretar el botón de instagram. Acá tenes que trabajar con la cámara, con la computadora o el celu. Estoy instalado investigando, aprendiendo sin ponerme a discurrir si es teatro o no es teatro, con los elementos que tengo investigo.

Si tuvieras que rescataran algún formador, alguien que te haya influido ¿A quién nombrarías?

Sin duda, a Néstor Romero,  Rubén Pires, Alberto Segado y Ricardo Bartis desde lo  teatral y Cecilia Propatto en la Dramaturgia

Y estas personas, ¿Aparecen en tu estética?

Si pero me parece que también me estoy alejando cada  vez más de eso, estoy encontrando mi propia estética, mi camino.

Mi pregunta está referida a las influencias, como la de un hijo. Siempre uno busca su propia historia. Pero siempre hay alguien que te dice que sos parecido a tu viejo o a tu vieja, o en lo físico o en la forma de ser, bueno eso pasa también con nuestro maestros, ¿Algo queda no?

Si Bartis, con el tema de sorprender al espectador, siempre busque eso. No es que yo premeditadamente busque eso, sino que aparezca como consecuencia de. Si me aburro yo, se aburre el público, se aburre el actor o al revés.

Bueno siempre con el espectador uno trabaja sobre una hipótesis, uno tira la piedra y ve que pasa, le puede cerrar o no. Un error de cálculo, nunca sabes porque puede fallar, en ese caso solo queda en la hipótesis.

Pero lo que siempre intento, es que el espectador se lleve algo y en eso es muy inspirador Muscari, es un modelo, es un trabajador incansable. Volanteábamos juntos en la puerta del  San Martin, el llego a ser lo que es y yo estoy en esta  otra tarea.

Pero me enseño eso de trabajar, trabajar, trabajar, no sé si estoy de acuerdo con su estética, pero la creación es pasión y contracción al trabajo. Pero creo que todos los que te nombre son trabajadores incansables, bueno también, el teatro la Barda, Gaby Otero, Aristimuño, vos.

Bueno nos quedan muchas cosas para hablar, por ejemplo la dinámica de producción, es muy difícil formar actores para el teatro, del arte digo, del  oficio. 

Bueno creo  que eso es muy cercano a todos los lugares donde se produce en estos lares. En Buenos Aires podes hacer casting y te quedas con los más adecuados para tu búsqueda. Acá tenes que conformarte con lo que tenes y si les falta, formarlos. Y aplaudir que estén dispuestos y encima muchas veces se forman y luego emigran y tenes que comenzar otra vez  y es como una cinta de moevius.

Si también en Buenos Aires, en el Under es así. Aunque haya buenos actores todos somos perfectos desconocidos y también pasa que la pregunta es ¿Quién es Rafael Albizua que hace un casting?

Yo hice 8 obras en esos espacios, pero bueno creo que el modelo es Trabajar, no sé en todos lados hay dificultades y en todos lados hay algunas ventajas.

Me acuerdo que Bartis contaba que se subía a un taxi y le daba vergüenza decir que era actor, pero se  animó y le dijo al taxista, este le pregunta, pero en que novelas trabajaste, o en que película, entonces vos te das cuenta que el parámetro es tan relativo como la interpretación de cada uno. La televisión encuadra hoy al artista, aunque este no lo sea como los mediáticos.

Para el otro vos no trabajas, sos un vago. Ahora no tanto, En una época a mí me preguntaban porque estudias teatro, y yo le respondía porque no me gusta trabajar. Y entonces no me molestaban más.

Ves, en cambio yo nunca alimento los preconceptos, solo me instalo que el teatro es un trabajo como cualquier otro oficio. Es una manera de no aceptar los parámetros sociales respecto al arte, que han cambiado pero no tanto.

Sí, sí, pero a mí me pasa que yo soy muy inconsciente Pablo. Soy una persona que respondo con humor o busco en la respuesta una discusión, ahora he  cambiado, estoy más reflexivo.

¿El Teatro debe transformar o transforma?

Yo creo que sí, eso lo tengo claro. Todo arte es una acción y toda acción es transformadora. El tema es como es tu metodología, es decir como utilizo la acción para decir lo que quiero o pretendo. En eso ando yo.

¿Cuándo te intereso el teatro?

A los 21 años, yo en realidad fui a estudiar medicina, en mi familia nunca recibí ningún incentivo respecto al arte. Si me apoyaron, me acompañaron. Pero solo  como “hace tu camino, yo te banco”

Un día, estaba en tercer año de medicina, en Córdoba,  fui a un taller en la Cochera, grupo del Paco  Giménez, y ahí descubrí un mundo totalmente diferente y decidí hacer teatro.

Bueno Rafa, hagamos el juego que  hago con todos los entrevistados. Vos estas en este punto de tu vida, pero miras para atrás y ves un camino recorrido y en el inicio ves a ese pibe de 21 años ¿qué le decís?.

Y  le digo que tiene que hacer más, que tiene que trabajar mucho. Seguí a Muscari. Es un referente. Tiene la impronta del convencimiento. Era empresario, por ejemplo hacia teatro en una casa donde entraban 40 personas, y entonces se llenaba y hacían tres o cuatro funciones, eran cosas performáticas y muy participativas y eso le diría «estudia más, se menos pueblerino, relacionate más, aprende viendo», eso le diría.

Y el qué te diría?

Que tome una decisión bárbara. Porque esa decisión fue acompañada por mi viejo desde una frase que no me voy a olvidar nunca y una acción. Yo elegí una noche, en la cena, le dije “papá, me parece que voy a dejar medicina y voy a estudiar teatro”, mi mama me miro sorprendida, y el viejo hizo silencio, tomo un trago de vino apoyo el vaso sobre la mesa y me dijo “vaya, si a Ud, le parece, vaya y pruebe, si le gusta se queda y si no le gusta vuelva” y volvió a tomar otra trago de vino.

Un capo tu viejo, un apoyo impresionante, sobre todo si venís de una familia que no está atravesada por el Arte.

Un capo, mi viejo tiene 87 años. Es un referente para mi, para mis amigos. (se emociona un poco e intenta disimularlo). Mi viejo es un laburante, es un tipo que aprendio mucho de la vida, de la calle, fue camionero y allí creo que aprendio muchas historias. Un referente en el que me miro siempre.

Agradezco su entrega y apago este intermediador que  se llama Zoom. Pienso en este laburante apasionado, desordenado, sanguíneo, que se llama Rafa para todos. Él tiene un sueño que se llama “Destino” hemos hablado y habitado ese espacio que queda en la Colonia Julia y Echarren, otrora fue un almacen de Ramos Generales y Bar, allí entre sus paredes hay muchas historias, mucha vida compartida y el quiere convertirla en su lugar de trabajo, en su espacio de arte. Allí en el medio de chacras, frutales, patrones y  peones, en esa geografía que compartió de chico, tal vez sus fantasmas le dieron la idea, tal vez la referencia de Muscari de trabajo, trabajo, trabajo. Tal vez el viento y su música entre los álamos, el silencio cargado de signos, tal vez la vida que quiere habitar ese espacio para que no muera.

El Rafa Albizua. Lo conocí en Conesa en una gira que nos recibió en “su teatro” El Municipal y que el respiraba con naturalidad. Allí pergeñamos un Festival para que su trabajo sea más visible en su comunidad y así lo hicimos.

El Rafa enamora con su pasión y contracción al  laburar y su búsqueda terca como buen vasco de su propia identidad teatral.

Si pasas por Rio Colorado todos los conocen, allí pasa sus horas, sus pensamientos y sus acciones.


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